Economía: ECON-04
El anuncio lo hizo hoy el gobierno nipón.
Japón, otro que entró en recesión
La segunda economía del mundo desde el 2001 crecía sin intermitencias. La principal retracción se dio en el comercio exterior, en particular en el sector exportador.

Fernando Busca (EFE)

Japón, la segunda economía del mundo, ha entrado oficialmente en recesión después de encadenar dos trimestres consecutivos de contracción del PIB, algo que no ocurría desde 2001, según los datos que aportó hoy el gobierno.

El dato del PIB de entre julio y septiembre ha empujado a la economía japonesa al lodazal de la crisis: Japón creó durante el tercer trimestre un 0,4 por ciento de riqueza menos que durante el mismo periodo del año anterior.

El ministro de Economía y Política Fiscal, Kaoru Yosano, apuntó nada más hacerse público el dato de que la economía está "en una fase de recesión" y que por el momento permanecerá así, dadas las perspectivas de ralentización de la economía global.

De este modo Japón se suma a la Unión Europea, que también ha entrado en recesión, y abre camino a la más que probable recesión de EE.UU., que ya ha registrado un trimestre de contracción de la economía.

Gobierno, medios de comunicación, expertos e inversores ya habían avanzado que Japón entraría en recesión, de modo que el mercado de valores había descontado el efecto negativo cuando hoy por fin se conoció la noticia.

El índice Nikkei de la Bolsa de Tokio cerró hoy con ganancias del 0,71 por ciento.

Las perspectivas de futuro cercano a las que apunta el informe económico presentado hoy por el gobierno nipón son malas.

El músculo exportador nipón se ha resentido debido a la fortaleza del yen, que se ha apreciado un 9,4 por ciento frente al dólar desde septiembre.

No obstante, los datos de consumo interno se han mantenido en positivo, con un crecimiento del 0,3 por ciento, lo que animará relativamente a la economía, no en vano este capítulo supone el 55 por ciento del PIB nipón.

El repunte de este indicador tuvo que ver con la coyuntura de este verano, en el que las altas temperaturas y los Juegos Olímpicos de Beijing catapultaron las ventas de aires acondicionados y televisores planos, dos productos que diversas compañías japonesas venden en abundancia en todo el mundo y sobre todo en Japón.

Pero la realidad es que la reducción de la demanda externa redujo en dos décimas el PIB del tercer trimestre del año, el peor dato en seis años, y que en ese período la inversión de capital de las empresas cayó un 1,7 por ciento.

Quizá el único dato realmente positivo conocido hoy es que la inversión en el sector inmobiliario aumentó un 4 por ciento entre julio y septiembre.

Un endurecimiento de la normativa había hundido durante varios trimestres este sector, que tiene un importante peso específico en la economía japonesa.

Futuro

Los datos hechos públicos hoy llegan justo después de la celebración este pasado fin de semana de la cumbre del G-20 para refundar los principios de la economía financiera, donde Tokio ha mantenido un activo papel con el objetivo de restituir la confianza en los mercados y facilitar el acceso al crédito.

La declaración adoptada por los 22 jefes de Estados presentes en Washington da un nuevo enfoque al Fondo Monetario Internacional (FMI), al que Japón aportará 100.000 millones de dólares.

En respuesta a la crisis global, el gobierno de Taro Aso ha emprendido medidas como el préstamo al FMI, de alcance internacional, y también iniciativas de estímulo de ámbito nacional, pero todavía pasará un tiempo hasta que tengan el efecto deseado.

Hasta entonces la economía japonesa regresará a las sombras en las que se sumió e principios de la década, cuando el final de la "burbuja" financiera empujó a la economía de Japón a la recesión.

Mientras tanto las autoridades japonesas se acogen a su convencimiento de que Japón capeará el temporal mejor que otras grandes economías, una situación que abre una oportunidad para los gigantes empresariales nipones.

Piden más dinero para el FMI

El director gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn, admitió hoy que la institución necesitaría 100.000 millones de dólares suplementarios para satisfacer las demandas de países golpeados por la crisis y dijo que vería con buenos ojos un recorte mayor de las tasas de interés en Europa.

"El número de países con problemas ha aumentado de manera dramática, y vienen a pedir el apoyo del FMI, por lo cual necesitamos más recursos", dijo Strauss-Kahn.

El jefe del FMI se congratuló por el "paso inmenso" que significó el ofrecimiento japonés de un préstamo de 100.000 millones de dólares para el organismo multilateral, porque esa suma le permite disponer "de recursos suficientes para enfrentar el problema de hoy".

Pero "el asunto es ser capaz de enfrentar el problema dentro de seis meses, y pienso que todos los jefes de Estado y de gobierno son conscientes de la necesidad de tener un FMI fuerte", dijo Strauss-Kahn, y sugirió que para enfrentar la demanda debería disponer de 100.000 millones de dólares suplementarios.

El FMI busca de ese modo dotarse de "una red de seguridad para proteger a la parte más vulnerable de la población de las consecuencias del ajuste financiero", explicó.

Strauss-Kahn dijo por otro lado que vería favorablemente nuevos recortes de las tasas de interés por parte del Banco Central Europeo (BCE).

"El algunas partes del mundo, como Japón o Estados Unidos, las tasas bajaron mucho y eso puede realizarse de manera más agresiva en las demás partes", afirmó.

"Pienso que actualmente el BCE tiene margen para recortar las tasas, aunque de todos modos debe hacerse hincapié en la política presupuestaria", agregó, en referencia a la decisión adoptada el fin de semana por la cumbre del G20 de grandes países industrializados y emergentes de favorecer las políticas de reactivación presupuestaria.

El BCE recortó el 6 de noviembre en medio punto porcentual su tasa directriz, dejándola en 3,25%. El Banco de Inglaterra (BOE) la recortó el mismo día en un punto y medio, a 3%.

La Reserva Federal estadounidense (FED) había rebajado el 29 de octubre sus tipos de interés en medio punto, llevándolos a 1%. Incluso Japón, con escaso margen de maniobra, recortó el 31 de octubre los suyos en 0,20 puntos, a 0,30%.

Déficit

La balanza comercial de la zona euro acumuló un déficit en septiembre de 5.600 millones de euros, frente al superávit de 2.900 millones en el mismo período de 2007. Este saldo negativo fue resultado de unas exportaciones de 137.100 millones de euros y unas importaciones 142.700 millones de euros.

Medidas

El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, indicó hoy que la crisis económica requiere la adopción de "medidas excepcionales" y "coordinadas", y subrayó que los países deben "nadar juntos" para evitar "hundirse juntos". Barroso recordó que la Comisión prepara un plan de acción que presentará el 26 de noviembre. "Necesitamos un plan de reactivación presupuestaria para Europa pero no puede ser un plan único para todos", indicó. "Vivimos momentos excepcionales" y "en tiempos excepcionales, se necesitan medidas excepcionales" para luchar contra la crisis económica, siempre y cuando sean "oportunas, específicas y temporarias", sostuvo. También deben ser "coordinadas" para evitar los "ecos" de un país sobre otro, advirtió.