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El electo Barack Obama aseguró que eliminar el déficit federal es menos importante que lograr reanimar a la economía estadounidense, que atraviesa por la peor crisis de los últimos 80 años.
"No deberíamos preocuparnos sobre el déficit el próximo año o incluso el año después del próximo", dijo ayer Obama en una entrevista con el programa "60 Minutes" de la cadena de televisión CBS, la primera que concede tras su victoria electoral del pasado 4 de noviembre.
"Haremos todo lo que sea necesario para lograr que esta economía vuelva a avanzar otra vez", aseguró.
El próximo líder estadounidense también afirmó que seleccionar a su equipo de seguridad nacional es una de sus principales prioridades
"Los períodos de transición son potencialmente vulnerables a un ataque terrorista. Queremos asegurarnos de que la transición en seguridad nacional sea todo lo perfecta posible", indicó.
Una de las primeras cosas que hará cuando llegue a la Casa Blanca en enero será diseñar un plan para ayudar a los propietarios de viviendas con problemas.
"No nos hemos concentrado en las ejecuciones (hipotecarias) tanto como me habría gustado (...) Necesitamos establecer una negociación entre los bancos y los prestatarios para que la gente pueda quedarse en sus casas", indicó.
Afirmó, asimismo, que sería un "desastre" permitir el colapso total de la industria automovilística e insistió en que es necesario ayudar a un sector con problemas.
"Pero creo que no debe de ser un cheque en blanco", explicó Obama, quien dijo que confía en un plan de ayuda que ofrezca una dirección clara para el sector.
El político demócrata indicó que los desafíos que afronta el país son "enormes y múltiples". "Y hay veces durante el día en las que uno piensa: "¿Por dónde empiezo (...)?'", apuntó.
"Y creo que parte de estos próximos dos meses (antes de la toma de posesión) consisten en establecer una serie de prioridades claras, entender que no vamos a ser capaces de hacer todo a la vez, asegurarnos de que tenemos un equipo y que avanzamos de forma decidida y enviamos al pueblo estadounidense una señal clara de que vamos a pensar en ellos y que vamos a avanzar", añadió.
El próximo mandatario estadounidense afirmó que el país atraviesa por la peor crisis desde los años 30, aunque insistió en que la situación no es tan grave como entonces, cuando la tasa de desempleo llegó a superar el 30 por ciento.
Insistió, de todos modos, en que es necesario actuar para que las cosas "no vayan a peor".
En ese sentido, Obama urgió al Congreso que tome medidas para "aliviar el dolor financiero de millones de estadounidenses".
"Si el Congreso no aprueba un plan inmediato que le dé a la economía el impulso que necesita, lo convertiré en mi primer orden del día como presidente", dijo Obama.
El demócrata, que no participó en la cumbre del G-20 de este fin de semana en Washington, defendió la necesidad de imponer mayores regulaciones a los mercados, una de las principales conclusiones del encuentro en la capital estadounidense.
"Es una de mis principales prioridades", dijo, a lo que añadió que es necesario restaurar la confianza y la transparencia de los mercados.
Precisó, de todos modos, que buscará mantener un equilibrio entre esas regulaciones y el espíritu empresarial que caracteriza a Estados Unidos.
"Creo que nuestro principio básico de que éste es un sistema de libre mercado que ha funcionado para nosotros, que crea innovación y permite que se asuman riesgos, creo que es un principio que debemos de mantener", aseguró.
Explicó que mantendrá un espíritu pragmático y pondrá en marcha recetas que se adapten a las circunstancias actuales.
"Mi interés es encontrar recetas que funcionen, independientemente de si provienen de (presidente republicano) Ronald Reagan o (el demócrata) Franklin D. Roosevelt", quien impulsó el "New Deal", que sacó a EE.UU. de la Gran Depresión, indicó Obama.
"Creo que el pueblo estadounidense busca que actuemos", añadió.
Por otra parte, Obama confirmó su voluntad de cerrar la prisión norteamericana para sospechosos de terrorismo de Guantánamo, en Cuba, así como iniciar el retiro de tropas estadounidenses de Irak cuando asuma al frente de la Casa Blanca.
"He dicho varias veces que quiero cerrar Guantánamo y lo haré", dijo Obama.
Guantánamo fue abierta a comienzos de 2002 en una base naval estadounidense en Cuba. Actualmente hay allí 255 prisioneros, sobre 800 que pasaron por allí en casi siete años.
El cierre de Guantánamo y el fin de toda forma de tortura -dijo Obama a la CBS- forman parte de "un esfuerzo para permitir a Estados Unidos regresar a su nivel en el plano moral".
Obama confirmó, además, su voluntad de iniciar el retiro de las tropas estadounidenses de Irak tras su arribo a la Casa Blanca, el 20 de enero de 2009.
"Apenas asuma el cargo, convocaré a mis jefes de gabinete adjuntos, mi aparato de seguridad nacional, y comenzaremos a ejecutar el plan para disminuir las tropas" en Irak, dijo Obama.
"Particularmente, a la luz de los problemas que estamos teniendo en Afganistán, que han continuado agravándose, tenemos que apuntalar esos esfuerzos", subrayó.
El presidente electo tiene la intención de retirar el grueso de las tropas estadounidenses de Irak en 16 meses, de acá a 2010, para dejar en el terreno sólo las fuerzas comprometidas en la prevención del terrorismo.
Obama subrayó además que capturar a Osama Ben Laden es una prioridad.
"Es nuestra prioridad eliminar a Al Qaeda de una vez por todas. Pienso que capturar o matar a Osama Ben Laden es un aspecto crucial de la eliminación de Al Qaeda: no es sólo un símbolo sino el jefe operativo de una organización que trama ataques contra intereses estadounidenses", afirmó Obama.
Barack Obama mezcló lo personal y lo político en su primera entrevista tras ganar las elecciones del 4 de noviembre en la que dijo echar de menos cosas como pasear por la calle o visitar a su peluquero.
Obama aseguró, en su conversación con la cadena de televisión CBS, que desde hace doce días hay un montón de gente revoloteando a su alrededor pero, al mismo tiempo, ha podido volver a dormir en su cama de Chicago tras meses de viajes por todo el país.
"Michelle siempre se levanta primero que yo", dijo en referencia a su esposa, para añadir que es una "sensación estupenda" el escucharla y ver cómo sus hijas -Malia y Sasha de diez y siete años se lanzan sobre su cama por las mañanas.
Otras cosas, sin embargo, son más difíciles de sobrellevar, como el no poder andar tranquilamente por la calle.
"Eso es algo a lo que no creo llegue a acostumbrarme nunca", explicó en referencia a la pérdida de anonimato. "Ya no puedo ir a mi antigua peluquería, ahora mi barbero tiene que visitarme en un lugar no revelado", afirmó.
"No camino tanto como él, o sea que me imagino que no lo echo de menos", replicó Michelle, sentada al lado de Obama, a quien interrumpió en algún que otro momento de la conversación y de quien se burló cuando, en un momento dado, éste dijo que encontraba relajante el fregar los platos.
"¿Tú?". "¿Desde cuándo encuentras tú relajante lavar los platos?", preguntó la próxima primera dama, quien, al igual que Obama, apareció relajada y sonriente durante la entrevista con el veterano periodista Steve Kroft.
"Hay todavía algunas cosas a las que no me he ajustado", dijo el próximo inquilino de la Casa Blanca.
"¿Cómo qué?", increpó su esposa.
"Como", respondió Obama. "¿Qué quieres?", lo interrumpió Michelle.
"No puedo pasear", se quejó el futuro líder estadounidense.
"¿Quieres ir a dar un paseo?", bromeó Michelle, a lo que Obama respondió: "Sí, me encantaría sacarte a pasear, aunque hace un poco de frío hoy".
El líder demócrata afirmó, por lo demás, que destina gran parte de su tiempo a leer informes y a reflexionar sobre los próximos miembros de su gobierno y sus prioridades cuando llegue a la Casa Blanca.