Con otros ocho diputados

Felipe Solá formalizó la ruptura y se integró a Unión Peronista

La bancada se presentó ayer en sociedad. Además de Solá, la integran: Enrique Thomas, Beatriz Halak, Julio Arriaga, Lorena Rossi, Beatriz Daher, Adriana García y Jorge Villaverde.

 

 

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El diputado Felipe Solá, luego de anunciar su alejamiento del bloque oficialista. Ya comenzaron las negociaciones con otros sectores.

Foto:DyN

Julia Izumi (CMI)

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“Se puede ser peronista de otra manera”. Con esta sentencia de Felipe Solá, ocho diputados del Frente para Victoria que venían manteniendo diferencias con la conducción de la bancada, formalizaron ayer su alejamiento del cuerpo y conformaron un nuevo bloque, cuyos referentes serán el diputado bonaerense y el mendocino, Enrique Thomas.

Unión Peronista, tal su nombre, fue presentada en sociedad en la tarde de ayer, durante una conferencia de prensa llevada a cabo en la Cámara Baja, y hará su debut como disidente, durante el tratamiento del proyecto de ley que prorroga el impuesto al cheque, con una iniciativa para que se coparticipe el cien por ciento de ese tributo.

Se trata de un grupo de legisladores que, si bien tenía una relación compleja con las autoridades del FPV, solía expresarse orgánicamente con el resto de la bancada, hasta la crisis producida por la resolución 125. El debate por las retenciones móviles a las exportaciones agropecuarias se convirtió en el punto de inflexión de ese vínculo, porque profundizó las diferencias y colocó a estos diputados en los límites de la ruptura. Luego se sucedieron otros desacuerdos, como en el caso de los superpoderes y la movilidad jubilatoria, que fueron contribuyendo a la desvinculación definitiva, que se concretó ayer.

Composición y resultados

Además de Solá y Thomas, el grupo está integrado por la cordobesa Beatriz Halak, los rionegrinos Julio Arriaga y Lorena Rossi, la salteña Beatriz Daher, la pampeana Adriana García y el bonaerense Jorge Villaverde. No obstante, ayer mismo, antes de la presentación, Solá y Thomas ya habían comenzado a tejer un acuerdo con los bonaerenses Juan José Álvarez y Jorge Sarghini para la conformación de un interbloque, que sumará unos 22 diputados.

Este interbloque se completará con los seis legisladores del Frejuli : el cordobés César Albrisi y los puntanos Luis Luisquiños, Claudio Poggi, Ivana Bianchi, Mario Merlo y María Torrontegui; los peronistas de Unión Celeste y Blanco Juan José Álvarez, Patricia Gardella y Julio Ledesma, y camaristas que integran bloques unipersonales, como Jorge Sarghini (Justicialismo Nacional) la sanjuanina Adriana Marino (Frente de la Producción), Paola Spatola (Guardia Peronista), Eduardo Pastoriza (Partido por la Verdad-Catamarca), y Adriana Tomaz, del Paufe.

Varios de ellos se mostraron ayer junto a Solá y sus siete compañeros de bancada, en una señal de apoyo que vino a confirmar que el trabajo conjunto ya es un hecho.

Thomas explicó que este armado por ahora sólo tendrá expresión legislativa, debido a la heterogeneidad que existe en los distintos distritos, aunque no descartó la posibilidad de “ir homogeneizando este espacio, en una propuesta política en cada provincia”. “Argentina necesita acciones como ésta”, dijo.

Solá justificó el alejamiento con duras imputaciones al kirchnerismo, al que acusó de impedir la libertad de opinión dentro del peronismo. “En la Argentina de hoy existe temor político a que no se cumpla con la obra pública o la transferencia financiera”, dijo, en alusión a la supuesta relación extorsiva que tendría el gobierno nacional con los gobernadores e intendentes.

Solá, quien fue reelecto gobernador bonaerense luego de que Néstor Kirchner rompiera relaciones con Eduardo Duhalde, admitió que mantiene conversaciones con el ex jefe territorial de la Provincia de Buenos Aires, pero aclaró que si bien Duhalde ve con buenos ojos estos armados, “no juega un rol central en esto”.

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ADEMÁS

Embisten contra el diálogo opositor

Rodeado del jefe de la CGT, Hugo Moyano, el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, funcionarios nacionales e intendentes del primer distrito electoral del país, Néstor Kirchner confirmó ayer que el amparo del peronismo será su principal estrategia para enfrentar los ensayos de alianza que comenzaron a gestarse en la oposición.

Lejos de los proyectos de transversalidad y Concertación Plural, el ex presidente eligió el tradicional festejo por el Día de la Militancia y un acto en la quinta de San Vicente, donde descansan los restos de Juan Domingo Perón, para cuestionar el reciente acercamiento entre la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, y el titular del radicalismo, Gerardo Morales.

“Dios libre a la Argentina de esa alianza del pasado”, advirtió al trazar un paralelo con la Alianza de radicales y frepasistas que logró ubicar a Fernando de la Rúa en el poder en 1999.

Kirchner definió los movimientos en las filas de la oposición como “nueva alianza de derecha” y denunció que sus principales actores políticos tienen “los mismos rostros de los que declararon el default, del corralito, de los que quebraron la industria y de la desocupación”. “Son los mismos que se fueron volando, que se escaparon”, juzgó.

Sucede que, en las últimas semanas, Kirchner elaboró en coordinación con el ministro del Interior, Florencio Randazzo y la liga de jefes comunales de la provincia de Buenos Aires, una activa agenda de apariciones en el conurbano bonaerense que promete incluir el coqueteo con su propia candidatura para las elecciones legislativas del año próximo.

Sin embargo, el reciente acercamiento entre Carrió y Morales, bendecido este fin de semana pasado por el ex presidente Raúl Alfonsín, aceleró los tiempos del plan.

Ayer, además, Kirchner aceptó cambiar los horarios de su agenda para que Moyano pudiera compartir la tribuna de San Vicente, un claro gesto de alineamiento cuando el jefe de la CGT parece decidido a reforzar los reclamos al Ejecutivo para que adopte medidas de amparo laboral frente a posibles despidos derivados de la crisis financiera global.

Así, la embestida de Kirchner contra la oposición coincidió también con la firme decisión del ex mandatario de adoptar sin rodeos el rol de conductor del peronismo.