Las jubilaciones serán todas del Estado
Sancionaron el fin de las AFJP y prometen invertir bien los fondos
De la Redacción de El Litoral
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CMI/DyN
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner expresó su “satisfacción” por la sanción de la ley de eliminación del sistema de jubilación privada y subrayó que “la protección de los jubilados es una política de Estado irrenunciable”.
La jefa de Estado transmitió su parecer desde el norte de África, donde realiza una gira oficial, a través de un comunicado del ministro del Interior, Florencio Randazzo, pocas horas después de que el Senado convirtiera en ley el proyecto que puso fin al sistema privado de jubilaciones y creó un único modelo previsional estatal, con lo que puso fin a catorce años de existencia del régimen de capitalización instaurado durante la gestión presidencial de Carlos Menem.
La iniciativa, que el 7 de noviembre recibió media sanción de la Cámara de Diputados, fue apoyada por 46 legisladores, y rechazada por 18. Votaron positivamente la casi totalidad de legisladores del oficialismo, entre ellos Carlos Reutemann, Roxana Latorre, Rubén Marín, Elena Corregido y Teresa Quintela, el socialista Rubén Giustiniani, el neuquino Horacio Lores y los senadores del ARI de Tierra del Fuego, José Martínez y María Rosa Díaz. El rechazo estuvo liderado por el radicalismo, la Coalición Cívica y los peronistas disidentes Hilda González de Duhalde, Alberto Rodríguez Saá, Sonia Escudero y Juan Carlos Romero. En tanto, hubo 7 abstenciones.
Carrera de caballos
La votación llegó cerca de la medianoche, luego de que hicieran uso de la palabra más de 40 senadores. Tanta demanda discursiva hizo que el presidente provisional del cuerpo, José Pampuro, realizara una divertida comparación apelando a la terminología turfística: “Se anotaron todos, parece el Carlos Pellegrini”, dijo, en alusión al gran premio que se corre todos los años en el Hipódromo de Palermo.
En defensa de la iniciativa, el miembro informante de la bancada oficialista, Fabián Ríos advirtió que el sistema privado “fracasó” porque “fue diseñado para países con economías desarrolladas y con personas con ingresos altos”. Además, justificó la decisión en la necesidad de preservar el valor de los ahorros de los aportantes en momentos en que, por la crisis financiera internacional, las cuentas de capitalización sufrieron una pérdida del 20 por ciento.
En cambio, para el titular de la bancada radical, Ernesto Sanz, lo que se trató ayer no fue una “reforma previsional” sino la forma de solucionar “un problema fiscal del gobierno”. Los opositores a este proyecto volvieron a poner en duda el verdadero destino que tendrán los miles de millones absorbidos por el Estado: “Existe peligro de default”, pronosticó el mendocino, tras advertir que para la sociedad argentina el nuevo sistema parte de una “confiscación” de su dinero.
Convicción
Aunque acompañó el proyecto, el arista José Martínez (Tierra del Fuego) aprovechó para enrostrar su duplicidad al secretario General de la Presidencia, Oscar Parrilli, que en 1993 fue el miembro informante del oficialismo menemista para la privatización de las jubilaciones, “con orgullo y convicción”.
En tanto, al defender la iniciativa oficial, el senador santacruceño Nicolás Fernández (FPV), sentenció: “Estamos despacito abandonando la decadencia moral y dejando atrás la timba financiera. Las AFJP fueron desastrosas a la hora de elegir las inversiones. Nunca asumieron ningún riesgo y los únicos que lo tuvieron fueron los aportantes. El 41 por ciento de las AFJP necesita ayuda del Estado para llegar a la mínima, y un 33 por ciento ya agotó sus fondos”. Fernández aseguró que el sistema privado perdió más de 7.000 millones de dólares en sus catorce años de vigencia, y concluyó: “Estamos frente a una estafa que todos hemos consentido”.
El proyecto oficial se aprobó por 46 votos contra 18, incluyendo el apoyo de bloques opositores. Dicen que el sistema privado perdió 7 mil millones en sus 14 años de vigencia. Satisfacción de Cristina y críticas a Parrilli.
El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, y el titular de Anses, Amaro Boudou, siguieron la sesión de anoche. Boudou salió al cruce hoy de las sospechas opositoras sobre el manejo del dinero y prometió mejores jubilaciones.
Foto: DyN
Más inversiones y mejores haberes
El titular de la Anses, Amado Boudou, aseguró hoy que el dinero que de ahora en más administrará el Estado de las cajas de las AFJP, se va a utilizar “para inversiones de largo plazo de mano de obra intensiva y para sostener la economía de la Argentina en el período que viene”.
El funcionario explicó que, a partir de ahora, “hay un nuevo inversor institucional en la Argentina, que es la Anses, a través de los fondos que le vienen de las AFJP. Pero estos fondos -destacó- ya vienen invertidos y nosotros no vamos a salir a lo loco a deshacer posiciones, sino que vamos a cuidar el valor de estas inversiones que ya existían”.
En declaraciones a radio América, horas después de la sanción de la ley que estatizó las jubilaciones, Boudou salió al cruce de los legisladores de la oposición, que insistieron en sus sospechas de que el gobierno utilizará esos fondos para sus propios intereses electorales.
“Nosotros ya venimos administrando un fondo muy importante de 22 mil millones de pesos y vamos a seguir administrándolo con la misma seriedad y mesura que lo venimos haciendo hasta ahora”, prometió el funcionario. En réplica a las denuncias de la oposición, principalmente del radicalismo, añadió que si hubiera sido “para hacer caja, nosotros al día siguiente estaríamos liquidando todas las posiciones, agarrando un montón de plata y saliéndola a gastar, y eso no va a pasar”.
Boudou puntualizó que, a partir de la nueva legislación, “los flujos nuevos los vamos a redireccionar a inversiones a largo plazo de mano de obra intensiva, inversiones que tengan que ver a ayudar a sostener la economía argentina en el período que viene”. Según el funcionario, el haber jubilatorio “va a ir tendiendo a ser cada vez mejor. La instauración del sistema de capitalización privó al sistema jubilatorio de gran cantidad de fondos, que provocaron más de 15 años de congelamiento de los haberes e, inclusive, rebaja de los haberes en el gobierno de la Alianza. Pero nosotros venimos trabajando desde 2003 para el mejoramiento de los ingresos” y eso se va seguir profundizando, insistió.
Principales aspectos
La norma aprobada establece la unificación del Sistema Integrado de Jubilaciones y Pensiones en un único Régimen Previsional Público, que pasará a llamarse Sistema Integrado Previsional Argentino (Sipa), financiado a través de un sistema solidario de reparto. Elimina el actual régimen de capitalización, que será absorbido y sustituido por el régimen de reparto. Los siguientes son los resultados inmediatos de la ley.
1 Más de nueve millones de afiliados a las AFJP pasarán al Sistema Integrado Previsional Argentino (Sipa), y los aportes que tenían en sus respectivas cuentas de capitalización serán administrados por la Anses, que no percibirá comisión por esa tarea.
2 El Estado asegura a los afiliados y beneficiarios del nuevo sistema el ingreso de iguales o mejores prestaciones y beneficios que los que gozan.
3 El dinero será integrado al Fondo de Garantía de Sustentabilidad del Régimen Previsional Público de Reparto y sólo podrá ser utilizado para el pago de los beneficiarios del sistema. Queda prohibida la inversión de fondos en el exterior.
4 Un Consejo, integrado por las centrales sindicales, los empresarios, funcionarios de la Anses y de la Jefatura de Gabinete, organizaciones de jubilados y pensionados, y las entidades bancarias, será el encargado de controlar el destino de esos recursos.
80
mil millones de pesos pasarán a ser manejados por Anses.
La cifra es aproximada y, según algunos cálculos, algo inferior. La estimación inicial iba de 90 a 100 mil, pero hubo una fuerte desvalorización. Si bien el destino de esos fondos es el pago de los beneficios previsionales, el excedente está disponible para otras necesidades del Estado. La oposición imputó al gobierno el propósito de financiar los costos electorales del próximo año. La versión oficial es que el dinero se usará para sostener la economía en el contexto de crisis.