La gestión provincial ante la crisis
Santa Fe reclamará a la Nación por las
medidas que afectan a fuentes laborales
El ministro de Trabajo de Santa Fe, Carlos Rodríguez, aseguró hoy que la provincia reclamará medidas a la Nación para solucionar parte de los problemas laborales que hoy se presentan en el escenario santafesino y que tienen resolución en el ámbito del Poder Ejecutivo nacional.
El titular de la cartera laboral presidió esta mañana el plenario extraordinario de la Comisión Provincial Tripartita para el Trabajo Decente, que convocó a un buen número de sindicalistas al salón Blanco de la Casa de Gobierno, pero que no reunió a una significativa representación empresaria.
Rodríguez insistió en que “más que en una crisis laboral estamos en una crisis de expectativa”, y aseguró que seguirá recorriendo la provincia para diagnosticar la situación. “No me gusta quedarme a recibir papeles”, disparó el funcionario.
Entre las medidas que reclamará a la Nación, la primera será la de correcciones al régimen arancelario ante las importaciones desde China y en especial de Brasil. Como ejemplo del impacto negativo mencionó la industria de la madera en Cañada de Gómez.
También mencionó los reclamos empresarios por reintegros del 14 % a empresas exportadoras, que la Nación dejó de pagar en mayo y en algunos casos adeuda desde enero último.
Insistió Rodríguez con el caso de “competencia desleal” en el tratamiento que la Nación le dio a una curtiembre de la Rioja -manejada por una firma brasileña- que afecta en particular a Sadesa en nuestra provincia.
Por último refirió específicamente a la “falta de crédito” que está afectando especialmente a las pequeñas y medianas empresas de la provincia, que “no pueden producir” con financiación al 40 ó 50 por ciento de interés.
Contrapuntos
Luis López, titular de la Uocra santafesina, reclamó especialmente a las autoridades provinciales para que aceleren las obras públicas como forma de dar trabajo a los 8 mil desocupados que -según afirmó- tiene su rama en toda la provincia.
“Somos trabajadores paraestatales. Si no hay obra pública, el compañero está desocupado”, disparó López. El sindicalista tuvo un fuerte contrapunto con el ministro, quien recordó que la Nación tiene obras paralizadas en la provincia, como el plan de construcción de escuelas.
“Son refacciones”, replicó el gremialista mientras el ministro insistía en apuntar a Buenos Aires. López reconoció obras viales pero dijo que “en su mayoría ocupan máquinas” y apuntó sus esperanzas a una nueva etapa del plan federal de viviendas.
Por su parte el titular de la CGT, Alberto Cejas, defendió en el foro la posición que como diputado provincial sostuvo para no aumentar Ingresos Brutos en las industrias santafesinas -tal como pretendía el gobierno socialista- pero reclamó “reciprocidad” empresaria.
En esos términos defendió el dirigente justicialista el proyecto con media sanción para disponer la emergencia ocupacional en la provincia.
Pocos empresarios respondieron a la convocatoria del gobierno provincial a la comisión tripartita de Trabajo Decente. La Uocra reclama obras públicas.
Extienden la conciliación a GM
Corresponsalía de Rosario. - El Ministerio de Trabajo de la provincia extendió ayer a la tarde la conciliación obligatoria hasta el 2 de diciembre en el conflicto de General Motors, luego de que la empresa y el gremio de Smata no llegaran a un acuerdo sobre la letra chica del pacto que sellaron hace dos días, que prevé suspensiones para 160 empleados de la planta de Alvear. El punto en el que no hay coincidencias entre el sindicato y la empresa es en la afectación del salario de los empleados que ingresarán al sistema de ajuste.
Los representantes de GM que participaron de las negociaciones en la sede del Ministerio de Trabajo se mantenían en la postura de que el recorte de los salarios de los suspendidos sea progresivo, hasta abonarles sólo el 40 por ciento. Mientras que el sindicato, por su parte, se mantuvo en una posición muy firme y rechazó de plano esa propuesta. Ellos prefieren que el empleado que sea sometido a ese régimen, tenga garantizado el cobro del 80 por ciento del jornal.
Además, otro punto en el que no hay consenso es que Smata quiere que todos los empleados de la firma sean sometidos al régimen de suspensiones rotativas, y no sólo los 160 obreros, que están incluidos en la lista que tienen preparada los representantes de la automotriz.
Según explicaron fuentes del gremio a El Litoral, lo que quieren evitar en Smata es que la empresa inicie dentro de la planta de Alvear una “depuración de personal” para “sacarse de encima los operarios de mayor antigüedad y aquellos que tuvieron un rol muy activo en el conflicto laboral”.
Aunque no hubo acuerdo, en el Ministerio de Trabajo ya descartan que las negociaciones vuelvan a empantanarse, como a principios de semana, cuando Smata anunció la realización de un paro si no había un acuerdo antes de que terminara la conciliación obligatoria. Ahora, las negociaciones transitan por una línea distinta. Ya no se habla de despidos, aunque resta definir la letra chica del plan de ajuste que iniciará la firma a principios de diciembre, cuando deje de fabricar en la planta de Alvear el modelo Grand Vitara.
El secretario general de Smata, Marcelo Barros, señaló que su gremio rechazó de plano la propuesta de la empresa de hacer “suspensiones selectivas” y señaló que la contrapropuesta de los trabajadores es que “el esfuerzo sea compartido entre todos”.
El martes próximo volverán a reunirse las partes en la sede del Ministerio de Trabajo, pero durante todo el fin de semana representantes de ambos sectores intercambiarán propuestas para tratar de llegar a la próxima reunión más cerca del acuerdo definitivo.
Metalúrgicas, industrias lácteas y comercio son los sectores más afectados en el diagnóstico oficial de la crisis, que excluyó a los frigoríficos “porque negocian a nivel nacional”. El ministro repasó además que están en negociaciones los sectores automotor, bancario, alimentos, del cuero, de las aceiteras y del campo.
Con más de 100 negociaciones en 70 empresas, la síntesis incluyó 3 conciliaciones obligatorias -todas en Rosario- y 7 pedidos de procedimiento preventivo de crisis -2 en la regional Santa Fe y 5 en la zona sur de la provincia-.
El ministro eludió cuantificar despidos, pero en la escala de puestos con conflicto (incluye suspensiones, vacaciones adelantadas, recortes de horas extra y otros conceptos) habló de 13 mil puestos de trabajo afectados por la crisis.
La directora provincial de empleo, Ana Castro, añadió por su parte la inclusión de una empresa santafesina en el Programa de Recuperación Productiva, por el cual la Nación se hace cargo de un porcentaje de la masa salarial.
Rodríguez se refugió en las altas y bajas laborales de la Afip en la provincia hasta el 19 de noviembre: 7.876 nuevos trabajos sobre 7.387 plazas perdidas. Sin embargo, el propio ministro reconoció que las cifras relevantes son las que quedan por venir según vaya evolucionando la crisis e impactando en las fuentes de trabajo de la provincia.
600
metalúrgicos
Es el número de trabajadores desempleados del sector según Pedro Parada, de la UOM de Villa Constitución y secretario general de CTA Santa Fe. “Ha bajado la producción pero no hay empresas en riesgo; tenemos que repartir costos”, advirtió el sindicalista. Rescató el modelo de gestión en GM y reconoció que de la cifra sectorial, unos 250 son trabajadores eventuales que a esta altura del año solían ser tomados para suplencias.
Aumento para
pensiones 5.110
El gobernador Hermes Binner firmó el decreto Nº 2.743 mediante el cual otorga un aumento del 10,21 por ciento a “cada uno de los beneficiarios de la ley Nº 5.110”. El gasto que demande la aplicación del citado decreto será atendido con reducción de créditos compensatorios de partidas que dispongan de saldo afectable en el Presupuesto provincial. El decreto lleva también las firmas de los ministros de Trabajo, Carlos Rodríguez, y de Economía, Ángel Sciara. La mejora regirá con retroactividad al 1º de agosto.