Al margen de la crónica
Al margen de la crónica
Película para nostálgicos
Década del cincuenta. La Guerra Fría está en uno de sus tramos mas álgidos. La tensión entre Estados Unidos y la URSS, sumada a la inquietud por los experimentos nucleares y la enérgica persecución del senador Joseph McCarthy ante las posibles “conspiraciones comunistas”, configuran una atmósfera particular y una creciente paranoia, al menos en la opinión pública del gran país del norte.
En ese contexto enrarecido, el cine no permaneció al margen. Desde géneros como la ciencia ficción, muchos cineastas tuvieron ácidas miradas de las distintas preocupaciones que marcaron la época. Bajo esa premisa aparecieron filmes como “Vinieron del espacio exterior”, “La invasión de los ladrones de cuerpos” y “La guerra de los mundos”, donde invasores de otras galaxias llegan a quebrar la calma habitual en consolidadas poblaciones norteamericanas. O “La humanidad en peligro”, donde hormigas gigantes alteradas genéticamente por radiaciones nucleares atacan a los humanos.
También es de los ‘50 una de las mejores películas de ciencia ficción clase B de la historia: “El día que paralizaron la Tierra”, de Robert Wise. El argumento es simple: el extraterrestre Klaatu, junto al robot Gort, llega a la Tierra con fines pacíficos, para alertar sobre los peligros de la guerra y los experimentos atómicos. Rápidamente fue un clásico del género. Y una de las frases utilizadas en el filme “Gort, Klaatu barada nikto”, fue memorizada por los niños de la época.
Para diciembre se espera el estreno en Estados Unidos de una remake, que estará protagonizada por Keanu Reeves como el visitante del espacio. Las actuales condiciones, obviamente, difieren muchísimo de las de los ‘50. Y el sabor de los clásicos quedó demostrado, es imposible de imitar. Sin embargo, el crédito queda abierto: es que, como hoy ocurre pocas veces en el cine de Hollywood, esta vez hay como base una buena historia.