Por sus insultos

Riquelme, en la mira de la Justicia

El internacional Juan Román Riquelme quedó ayer en la mira de la Justicia por supuesta “incitación a la violencia” en el partido que Boca Juniors disputó el domingo ante Racing Club, en la decimoséptima jornada del Torneo Apertura del fútbol argentino.

El fiscal Luis Cevasco confirmó ayer que puso en marcha una investigación para determinar si el creativo de Boca incurrió en la contravención cuando increpó a un hincha que lo insultaba al celebrar el segundo de los dos goles que marcó a Racing (2-1).

Ni bien derrotó al portero Pablo Migliore con un violento disparo, Riquelme corrió hacia el sector donde estaba ubicado quien lo agredía de palabra y lo señaló con el dedo, lo que motivó que otros simpatizantes corrieran a insultar al hincha.

“Las leyes contravencionales y penales contemplan este tipo de actitudes. Si Riquelme es condenado o no, surgirá de una investigación”, sostuvo Cevasco en declaraciones radiales.

“Lo que hizo provocó una reacción hacia el joven. No pasó nada, pero pudo haber pasado”, apuntó.

En declaraciones a la televisión, Riquelme dijo que no hizo “nada malo” y consideró que los hinchas “no tienen derecho a insultar porque pagan una entrada”.

“Sólo le dije: “Gritá el gol ahora’. Él no tiene derecho a insultar tanto, a agarrarse los testículos como lo hacía durante el partido con los jugadores de Boca”, explicó. “Hay gente que paga la entrada y cree que nos puede insultar durante dos horas. Nosotros estamos trabajando”, se defendió.

Juan Carlos Crespi, uno de los vicepresidentes de Boca, le quitó dramatismo a la situación al indicar que “no se trató de un agravio para incitar a la violencia. Juan Román es un tipo educado. No creo que haya querido insultar a nadie”, destacó Crespi.

El joven involucrado en la situación, en tanto, lamentó el hecho y dijo que se trató de un “malentendido”. Agustín Pozzetti le pidió “disculpas” a Riquelme y aseguró que no es menor de edad, sino que tiene 21 años.

El chico que generó la bronca del jugador afirmó: “No sé en el orden que lo dije, pero sí el contenido: “¡Vamos, Román, vamos que se puede, pongamos huevos que tenemos que ganar!’. No fue más que eso. Me decepcionó su actitud”.

En caso de ser encontrado culpable, Riquelme podría ser sancionado con una multa o condenado a realizar trabajos comunitarios, una figura legal que en la Argentina se conoce como probation.