La negociación sigue en el ámbito nacional
Smata paralizó la planta de GM

Este mediodía, la planta de General Motors de General Alvear continuaba parada, con el personal en asamblea permanente. Había una reunión en Buenos Aires.
Foto: Archivo El Litoral
El gremio dispuso un paro por tiempo indeterminado en la planta de Alvear. Incrementó la presión en un día en que se vence la conciliación obligatoria dispuesta en el Ministerio de Trabajo provincial.
De la Redacción de El Litoral
En un nuevo capítulo, quizá el final, de un largo conflicto, desde ayer a la tarde la planta de General Motors en Alvear se encuentra paralizada, luego de que el gremio de Smata iniciara una huelga por tiempo indeterminado con el argumento de que la medida de fuerza se hizo efectiva luego de “reiteradas violaciones de la conciliación laboral por parte de GM”.
Smata incrementó la presión sobre la empresa en un día clave: cuando se termina la conciliación obligatoria dispuesta en el Ministerio de Trabajo provincial, donde ya no se puede dar más tiempo para arribar a un acuerdo, ya la que se vence es la segunda prórroga. Por eso, al cierre de esta edición había una nueva reunión, pero esta vez ante el Ministerio de Trabajo de la Nación, con la expectativa de dictar una nueva conciliación obligatoria, pero ahora dispuesta en ese ámbito.
En tanto, desde el Ministerio de Trabajo se negaron a hacer declaraciones hasta que terminara la reunión de hoy. No quisieron arriesgar ningún resultado ni hacer pronósticos de un conflicto que se halla en su fase final.
La planta de Alvear, donde trabajan 2.200 personas, estaba parada este mediodía. El gremio de Smata está en asamblea permanente a la espera de que la automotriz presente otra oferta.
Propuesta rechazada
La semana pasada, el sindicato rechazó la última propuesta que llevó General Motors a la mesa de negociación en el Ministerio de Trabajo provincial. La empresa presentó un plan de ajuste que prevé la suspensión de los 160 empleados que actualmente realizan “tareas de capacitación”, apartados de la línea de producción por tres meses (diciembre, enero y febrero) con el pago del 100 por ciento del salario. Después de cumplido ese lapso, según advirtieron los representantes de GM, las partes se volverían a reunir para analizar cómo sigue el proceso productivo.
Pero el gremio se opone a que las suspensiones sean “selectivas” y propone que abarquen de manera rotativa a todo el personal de la planta de Alvear. Incluso, hasta se mostró dispuesto a que se concreten rebajas de salario.
Bernardo García, gerente de Relaciones Institucionales de General Motors, sostuvo esta mañana a este diario que “la empresa quiere continuar con la negociación para llegar a un consenso” con los trabajadores. Y admitió que los tomó “por sorpresa” la decisión del gremio de iniciar un paro por tiempo indeterminado en la planta de Alvear.
Nuevo canal
García confirmó que esta mañana se abrió un nuevo canal de diálogo a nivel nacional, en la sede del Ministerio de Trabajo de la Nación. En esa instancia, los representantes de la compañía negocian con la conducción nacional del gremio de Smata, a cargo de José Rodríguez, quien según trascendió quiere sellar con la automotriz de origen estadounidense un acuerdo similar al que arribó el gremio con los directivos de Mercedes Benz hace dos semanas. En esa fábrica, se fijó un esquema de suspensiones rotativas que incluyen a todo el personal hasta diciembre de 2009. A cambio, Smata estaría dispuesto a aceptar un recorte total de alrededor de 600 pesos, equivalente al 20 por ciento del sueldo promedio del sector.
Las fuentes gremiales adelantaron que la negociación quedaría cerrada en la provincia y continuaría en el Ministerio de Trabajo de la Nación, algo que desde un principio pretendía la empresa, ya que tiene otro tipo de relación con el gremio conducido por Rodríguez.




