5 Y 6 DE DICIEMBRE
Revive el circo criollo con La Gran Pepino
El tradicional formato cobrará vida en Paraná y Santa Fe, de la mano del grupo uruguayo L’Arcaza Teatro. En esta oportunidad, la compañía será dirigida por la actriz paranaense Valeria Folini.

La obra constituye una rica experiencia de intercambio entre artistas argentinos y uruguayos.
Foto: GENTILEZA PRODUCCIÓN
DE LA REDACCIÓN DE EL LITORAL
El circo criollo, inicio del teatro rioplatense, llenará de color el escenario del Foro Cultural Universitario, en 9 de Julio 2150. El viernes 5, a las 21.30 y 23.30, la obra “La gran pepino”, declarada de interés cultural en la República Oriental del Uruguay, llegará de la mano del grupo uruguayo L’Arcaza Teatro.
Se trata de un espectáculo apto para todo público, basado en aquel género y, en especial, en la vida de los hermanos Podestá. La iniciativa binacional surgió luego de las reflexiones en torno a un libro de memorias de José Podestá, entre integrantes del mencionado grupo y Valeria Folini, quien integra el grupo entrerriano Teatro del Bardo y tiene actualmente a su cargo la dirección de la obra.
“La representación está pensada para todo tipo de público; no obstante el texto y desarrollo de la obra resultan más apropiados para los adultos”, puntualizó Folini. La historia comienza con el intento del dueño del circo Zucchino, por batir el récord mundial de suspensión de la respiración, lo cual termina aparentemente con su fallecimiento.
Por su parte, Richard Riveiro, actor y futuro director de una obra similar en Paraná, puntualizó que el espectáculo no aspira a contar con un fuerte despliegue escénico aunque “logra tener un circo arriba del escenario”, cuyo grupo de artistas “tienen muchos problemas económicos”.
De esta forma, La Gran Pepino busca recrear el espíritu de aquel período de nacimiento y origen del teatro rioplatense, donde los actores eran acusados de acróbatas y payasos, de analfabetos y saltimbanquis.
EL SHOW DEBE CONTINUAR
La trama de la obra cuenta la historia de un circo criollo que llega a un pueblo. Su dueño es también “El hombre apnea”, que es el primer número del espectáculo, quien mientras hace su prueba intentando batir el récord de tiempo sin respirar, muere.
Pero no todo es lo que parece y el muerto no es tal, sino que hizo el famoso número de “La Gran Pepino”, esto es, hacerse el vivo haciéndose pasar por muerto. Un número tradicional entre la gente de circo, pero que sólo puede hacerse una vez en la vida, según dice la leyenda.
Paralelamente, el circo está embargado a causa de un juicio que le inició el padre de la mujer del dueño, acusándolo de “rapto de menor”, aunque ella huyó por propia voluntad para cumplir su sueño de ser artista.
Los actores saben de las deudas, del próximo remate, y hace semanas que no paran de actuar y ahorrar. Por eso, la función no debe suspenderse por ningún motivo. Así, a pesar de contar con un muerto entre sus filas, deciden seguir adelante.
El muerto, que simuló para cobrar el seguro, descubre que su mujer, La sirena de las alturas, tiene un romance con una de las estrellas del circo, Rocco, el bombón forzudo.
Rocco insiste en llevarse a la mujer del dueño del circo, en vivir juntos lejos y tener hijos. Pero en realidad, lo que quiere es entregarla a su padre a cambio de una recompensa, plan que ideó junto a su novia, que actúa en el circo como la mujer de goma, La Cauchowoman.
Mientras todas estas situaciones se desarrollan, la función continúa, generándose una puesta en escena dinámica con muchas situaciones de humor, intercaladas con números típicamente circenses y música en vivo.




