Encuentro de camaradería

La Bolsa de Comercio despidió el año y renovó sus reclamos por el puerto

El presidente de la entidad, Melchor Amor Arranz, reflexionó sobre los avatares de 2008. Manifestó su preocupación por los fondos que la provincia transfiere a la Nación, e instó a cambiar las estrategias para lograr la transformación del puerto.

La Bolsa de Comercio despidió el año y renovó sus reclamos por el puerto

El presidente de la Bolsa, Melchor Amor Arranz, instó a profundizar los consensos y conversar con quienes existen disensos.

Foto: Mauricio Garín

De la redacción de El Litoral

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Con la presencia de funcionarios del Poder Ejecutivo, miembros de la Corte Suprema de Justicia, intendentes, legisladores, empresarios y dirigentes de entidades intermedias, las autoridades de la Bolsa de Comercio de Santa Fe ofrecieron anoche un agasajo para despedir y reflexionar sobre el año que está pronto a concluir. Tras una invocación religiosa a cargo de monseñor José María Arancedo, se dirigió a los presentes el titular de la Bolsa.

Advirtiendo que el que se atraviesa quizá no es momento para festejar, Melchor Amor Arranz rescató igualmente la ocasión y el lugar como “justos” para profundizar consensos y conversar con quienes existen disensos.

Más adelante, repasó los vaivenes que tuvo 2008: niveles de crecimiento “aceptables” a comienzos de año, y un “exagerado optimismo que nos llevó a descuidar algunos síntomas, como la inflación, la inversión y la demanda de empleo que se frenaban”; una “crisis campo-gobierno inentendible, angustiante, dramática e inexplicable” a partir de la resolución 125 (retenciones móviles) en marzo; y no acallado aún aquel conflicto, la crisis financiera internacional.

“A un país se lo construye entre todos -advirtió-, y entre todos debemos definir verdaderas políticas de Estado, que nos ayuden a construir una Argentina más justa, solidaria, con inclusión social y progresista. La historia nos ha enseñado que el desencuentro nos ha impedido formalizar políticas de este tipo”.

Deudas y objetivos

Contando en el auditorio con el ministro de Economía de la provincia, Ángel Sciara, Amor Arranz confesó la “enorme preocupación” que genera la transferencia de recursos provinciales al Estado nacional.

“Si no encontramos una solución a esto, no podremos construir un federalismo pleno, y las provincias pasaremos momentos difíciles -alertó-. Reconocemos el permanente esfuerzo de nuestro gobierno provincial para tratar de crear una igualdad; apoyamos esas gestiones y sumamos nuestra voluntad a ello”.

El dirigente trazó algunos de los objetivos que se plantea la entidad. Habló de llevar a la práctica, de “articular” y acercar los conocimientos científicos y tecnológicos desarrollados en la ciudad a los empresarios emprendedores. También, de “apalancar” al sector desde la banca regional y el mercado de valores, todo, con “un seguimiento de la parte oficial” a través de las universidades y las Municipalidades.

“También apostamos a nuestra Cámara de Turismo. Si se anexa el turismo costero al desembarco del casino y los nuevos centros de compra, podríamos obtener muchos puestos de trabajo”, mencionó.

El puerto

El tramo final del discurso del presidente de la Bolsa estuvo exclusivamente dedicado al proyecto de ampliación de las instalaciones del puerto de Santa Fe, sobre las márgenes del río Paraná.

“Me animaría a decir que éste es uno de los proyectos más estudiados y nunca esos estudios dieron negativo. Además, es una de las obras sobre las que más consenso hay. Pero nos queda una pregunta: si es algo tan estudiado y si tenemos tanto consenso, ¿por qué no lo hacemos?¿Qué nos pasa a los santafesinos que no podemos llevar a cabo estas obras?”, se planteó.

Amor Arranz admitió que quizá se equivocaron los caminos.

“Tal vez tengamos que replantearnos y buscar nuevas alternativas de gestión. Porque lo sincero, la realidad, es que los resultados obtenidos hasta ahora son muy pobres. Y esto hay que admitirlo”, reconoció.

“No hablamos de puertos cerealeros; hablamos de un puerto multipropósito, un camino, un muelle y darle la oportunidad a los distintos sectores para que desarrollen la actividad que ellos quieran. Tal vez, entre las nuevas alternativas tengamos que juntarnos entre todos, sectores públicos y privados, y preguntarnos qué nos pasa que no lo podemos hacer”, insistió.

Como presidente de la Bolsa, recordó que durante 125 años, la entidad “siempre luchó por mantener un puerto en actividad, y estos últimos diez años, nuestro baluarte fue esta reconversión y este traslado del puerto. No sé si lo lograremos en esta gestión. Si no es así, se logrará en las futuras. Pero tarde o temprano, esa obra la vamos a terminar haciendo. Sucede que pese a que llevamos con orgullo este bastión, a veces el trabajo se nos hace un poco pesado, y en ese objetivo en vez de claridad, vemos nubarrones”, expresó.

Amor Arranz hizo votos para que “podamos, entre todos, concretar esta obra tan ansiada”, concluyó.

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EL DATO

Agradecimiento por el apoyo

Melchor Amor Arranz hizo un agradecimiento particular, por el apoyo brindado a las actividades desarrolladas por la Bolsa de Comercio, a la Mesa de Actividades Productivas, a la Mesa del Diálogo, a las universidades y especialmente, al arzobispo de Santa Fe, monseñor José María Arancedo. “Él nos llevó siempre a encontrar la serenidad que necesitábamos”, mencionó.

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ADEMÁS

Reflexión, no sólo festejos banales

En representación del gobierno de la provincia, habló durante el agasajo de anoche la vicegobernadora Griselda Tessio. Pidió hacer de estos momentos del calendario “tiempos de reflexión, y no de celebraciones banalizadas”. Instó a que todos se interroguen “como sociedad y sujeto” porque allí está contenido el análisis de lo social y lo político.

“Este año celebramos los argentinos los 25 años de recuperación de la democracia. Pero no está todo dicho -advirtió-, porque hay asignaturas pendientes: la de la pobreza, de la enfermedad; de la inclusión, que requiere a gritos la educación. Si pensamos en sociedades globalizadas con sólo un tercio de incluidos, el conocimiento no sirve porque no va a alcanzar a todos”.

Tessio dijo que aún falta “comprometerse e involucrarse” como lo exige la democracia, y adhirió a la metáfora que previamente había deslizado Mons. José María Arancedo, sobre los políticos como testigos.

“Debemos dar testimonio de nuestro tiempo, en tanto la política tenga un compromiso con la ética. Si no, es un mero pragmatismo. Y nosotros asumimos el compromiso ético. Tenemos en este momento en el gobierno provincial, un gabinete afectado a la crisis que vendrá, a la crisis que no nos va a dejar desacoplados, que nos va a inundar e invadir como una ola. Para eso, es el campo de la política; una arena de consensos y disensos. Y no hay que tener miedo al disenso en tanto no haya agravios. Todo se puede dar con respeto hacia el otro, porque el otro puede ser mi adversario y contrincante, pero no mi enemigo”, resaltó.

La vicegobernadora dijo que “la única manera de sortear la crisis que va a llegar es la unión de la sociedad civil y de la política; la unión del mercado, de las empresas y del trabajo. Y para eso, nada mejor que poner la vista en los conocimientos, y nada mejor que el diálogo con todos los sectores”, sugirió.

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LA CLAVE

Omnipotencia

“El futuro reclama la presencia comprometida de un proyecto que nos incluya a todos”, dijo Mons. José María Arancedo en su invocación. “Creo que en este ámbito de emprendedores y de dirigentes, el futuro y la esperanza de muchos hermanos nuestros cobra en ustedes todo su valor y compromiso. Lo que está en juego es el bien del país, y en él, el de cada hombre y mujer. Por ello, es tan necesario el encuentro maduro no ideológico entre lo público y lo privado, entre la presencia del Estado y la libertad de gestión”, mencionó. El arzobispo dijo que “el verdadero liderazgo supera la omnipotencia del poder y no se conforma con la mera gestión de las urgencias”.