Será su primer show propio en la ciudad
Tales: balance y cierre de año
De la fusión de un ex La Cruda y cuatro músicos paranaenses surgió este proyecto, que despide un buen 2008 este sábado en Living 33 Club, con Parteplaneta como banda invitada. Aquí, una charla entre lo que pasó y lo que se viene.
Ignacio Andrés Amarillo
Mañana, la banda paranaense Tales, que suma como baterista a Javier “Mono” Farelli (ex La Cruda) realizará su primer recital con organización propia en la ciudad, dándole un cierre local a un muy buen 2008. La cita es para este sábado en Living 33 Club (Belgrano 2719) con Parteplaneta (Revelación en la última Bienal de Arte Joven, y banda encabezada por Luciano “Tano” Farelli, sobrino del Mono) como soporte.
El Litoral pudo hacer un repaso de este 2008 con el grupo, que se completa con Esteban Culasso (voz), Darío Londero (guitarra), Maxi Sperlee (guitarra) y Rodrigo Londero (bajo). Al respecto, Esteban respondió: “Fue un año relargo: disco, laburo. Nos hemos conocido muchísimo más entre nosotros, musical y personalmente. A la vez aprender tantas cosas nuevas sobre el medio... Ni lo esperábamos, desde aquel lado del Paraná, que veníamos como en declive: no teníamos baterista, todo mal... Después se produjo este contacto, y fue un giro de 180 grados”.
El Mono complementó: “Lo copado es que se encuentren dos partes en un momento que se necesitaban. Yo había tomado la decisión importante de haberme alejado de un proyecto exitoso; estaba tocando, y de repente encontrarme con ellos... Primero fue una relación profesional; después vi que las piezas calzaban. Lo mismo pasó con Maxi (Maldaceno): después de todo eso, hicimos el disco tratando de hacerlo sonar, y ahí nos pusimos a buscar mánager, y todo fluyó naturalmente”.
—¿Cuánto llevó el disco?
Mono: —Desde que entramos al estudio hasta que lo tuvimos más o menos tres meses. Al venir con las canciones terminadas, haberlas preproducido bien... además, está la experiencia.
Esteban: —Se tardó más en el papeleo, en traer el compact, que en grabarlo.
Darío: —A los tres meses, habría que agregarle el proceso de composición de las canciones.
Esteban: —Ya los veníamos haciendo, hay uno solo que hicimos con el Mono.
Mono: —Ocho ya estaban perfilados, pero creo que cuando la química empezó a fluir, dista bastante de lo que era antes. También colaboró gente externa como Ramiro Genevois y Uriel Dorfman durante la producción. Todo está rockeado, porque somos músicos de rock.
Florecer en la música
—Hasta el charango...
Mono: —Yo peleé para que quedara.
Esteban: —Fue lo único que se dejó, junto con el bandoneón que grabó Fernando Samalea.
Mono: —Creo que en Santa Fe, como toda cosa que se trata de hacer nueva, puede ser difícil de absorber, pero cuando se absorbe se hace de raíz. Estamos haciendo música para todo el mundo, no para los músicos.
—La ventaja es que pueden insertarse en la escena de cada una de las ciudades.
Esteban: —Tenemos la facilidad de tener localía en los dos lugares; en Paraná es otra historia diferente, pero igual está creciendo. Hace poco, recibimos el premio Escenario a la Banda Revelación, estamos muy contentos por eso.
—¿Qué ves de distinto?
Esteban: —Tenemos otra manera de ver el rock; quizás ahora estamos floreciendo en la música. Nunca se le dio mucha bola, y el compromiso para con la música es menor, y las cosas para ver son muy parecidas. Ahora, hay muchas bandas que están cambiando las cosas, y a eso nos subimos nosotros también, tratando de hacer las cosas seriamente.
Mono: —Pero hay buenos músicos allá, y son más amplios en los espectros. Acá encontrás o re-rockeros, o re-heavies, o re-pop.




