La reubicación será en el noroeste de la ciudad

En pocos días trasladarán a las familias que viven en los pabellones de la 168

La próxima semana, los pabellones de la Ruta 168 serán desarmados y montados “temporariamente” en el noroeste de la ciudad. La Municipalidad construirá viviendas sociales a la brevedad en un terreno de su propiedad.

En pocos días trasladarán a las familias que viven en los pabellones de la 168

El predio donde serán relocalizadas las familias, conocido por ellas esta mañana, está comprendido por las calles Padre Figueroa, Cafferata, La Pampa y Santa Cruz.

Foto: Alejandro Villar

Mónica Ritacca

[email protected]

Eran las 8.30 de las mañana cuando El Litoral llegó a los pabellones de la Ruta Nacional 168 para conversar con las nueve familias que aún viven allí. El ruido del auto bastó para que los hombres se asomaran por las puertas de chapa a mirar quién llegaba, puesto que aguardaban una tráfic con personal de la Municipalidad que ayer les notificó de la decisión de trasladarlos a la zona conocida como Villa Teresa y que a primera hora de hoy los iba a buscar para conocer el terreno.

Las estructuras de chapa fueron montadas meses antes de la inundación de 2007, cuando muchas familias empezaban a inundarse por las permanentes lluvias. Desde entonces, los pabellones pensados como “algo temporario” siguen alojando personas.

“El norte no”

Carla Romero y Lucas Zapata habitan en una de las estructuras de chapa con Morena, su hija de 2 años. Consultados, manifestaron no querer irse de la Ruta 168 bajo las condiciones propuestas por la Municipalidad.

“Lo que quieren hacer es llevar los pabellones a Villa Teresa para que luego de un tiempo nosotros empecemos a construir nuestras casas en ese lugar. Pero no queremos irnos a esa villa, y menos alojarnos en los galpones otra vez”, indicó Carla según la explicación recibida por parte de la Municipalidad. Y agregó: “La inseguridad es lo que más nos preocupa”.

Rodolfo, por su parte, remarcó que no le agrada irse tan lejos por su actividad. Es carbonero y asegura vender muy bien en la zona de Colastiné. Además, se define como un hombre de la costa que no podría vivir en un lugar que no esté cerca del río.

“No estoy de acuerdo con el traslado. Villa Teresa queda en el noroeste de la ciudad, donde hay un montón de carboneros. Además, no le creo a la Municipalidad cuando dice que nos van a dar los materiales para hacer nuestras casas. Seguro va a pasar lo de siempre: nos van a dejar años viviendo en los pabellones”, señaló el hombre.

“Si es para bien...”

A las 8.45 la tráfic todavía no los había ido a buscar. Y mientras esperaban, Gladis y Renato comentaron que “si el traslado es para bien” están contentos de que se concrete. “Tenemos que ver el terreno para ver si estamos conformes o no. Si se cuestiona por un tema de inseguridad, creo que toda la ciudad padece ese problema”, señaló la mujer.

Para Celestino, un joven de 23 años que se dedica a hacer artesanías con una madera que busca en la isla, “el apresurado” traslado es para despejar la ruta de “algo que no es lindo a la vista como son los pabellones de chapa”.

Cabe señalar que de las nueve familias que habitan en las estructuras de la 168, y que deberían dejar ese lugar en el transcurso de la próxima semana, sólo siete se inundaron y perdieron sus casas. Las otras dos son “nuevas en el lugar” pero también aguardan un techo.

Pasadas las 9, llegó la tráfic de la Municipalidad y cargó a todos los hombres de familia y a una sola mujer para llevarlos a Villa Teresa.

No les gusta

Padre Figueroa, Cafferata, La Pampa y Santa Cruz son las calles que conforman el predio donde serán trasladadas las familias y que esta mañana conocieron sus integrantes. La primera impresión no fue buena.

“Noooo, no me gusta. De acá tuve que salir rajando una vez. Es terrible esta zona, y los recuerdos que tengo son muy malos. Ni por todo el oro del mundo traería a vivir a mi familia acá”, dijo Juan Carlos Hernández a El Litoral.

Rodolfo, por su parte, definió al lugar como “una villa” donde “la inseguridad es tremenda”. “Si acá no pasa nada, ¿por qué hay un policía custodiando a esa máquina que está trabajando en el lugar?”, cuestionó.

Por último, habrá que esperar hasta la próxima semana para conocer qué determinación toman estas familias frente a su negativa de ser trasladadas al noroeste de la ciudad y la firme decisión de hacerlo del municipio.

///

ADEMÁS

Firme decisión de la Municipalidad

Consultado por El Litoral, el secretario de Desarrollo Social de la Municipalidad, Alejandro Boscarol, manifestó que la fecha de traslado no está definida pero no pasará de la semana próxima.

“Estas familias perdieron todo en la inundación de 2007 y el compromiso nuestro fue darles un lugar donde reconstruir sus viviendas a partir de un lote de 8 metros por 20 para cada una. La manzana donde serán reubicadas, en principio en los pabellones, es un terreno de la Municipalidad, donde se están haciendo trabajos vinculados con la accesibilidad, agua, energía eléctrica... La idea es hacer un plan de viviendas, donde estas familias tendrán prioridad”, dijo el funcionario. Y agregó: “La decisión está tomada y deberán familiarizarse con el lugar y los nuevos vecinos”.