Por los enfrentamientos en Rosario
Los diputados del PJ quieren interpelar al ministro Cuenca
Los trágicos incidentes del miércoles en Rosario pusieron de relieve la interna gremial y derivaron en un nuevo embate político.
Foto: Télam
17 de los 22 legisladores del partido de la oposición firmaron el proyecto fundado en 19 preguntas. Sostienen que el gobierno “falló en la prevención, la inteligencia y el control”.
De la redacción de El Litoral
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Con la firma de 17 de los 22 diputados que el Frente para la Victoria tiene en la Cámara Baja fue presentado un pedido de interpelación al ministro de Seguridad, Daniel Cuenca, con base en los graves hechos ocurridos en las inmediaciones de la filial Rosario de Atilra y que terminaron con la muerte de un sindicalista. No lo firmaron los miembros del bloque 17 de Octubre, que encabeza Darío Scataglini.
“De nada vale que ahora el gobierno diga que si habría intervenido hubiera sido peor. Su obligación es intervenir para que los hechos no ocurran y la represión no sea necesaria. Pero, autistas y soberbios, no escuchan, no se anticipan, no actúan” dice en los fundamentos el proyecto. Sumándose a la polémica instalada esta semana entre Binner y Reutemann sobre las muertes de diciembre de 2001, los diputados del PJ señalan que “no vamos a cometer la bajeza de hacerlo responsable al gobernador de la provincia de los muertos y heridos en el enfrentamiento. Usar la muerte y el dolor no es de hombres de bien. Pero los graves hechos ocurridos en Rosario y sus consecuencias deben ser investigados y las responsabilidades políticas de los mismos, claramente delimitadas”.
La posibilidad de interpelar a los ministros del Ejecutivo es una atribución legislativa y el procedimiento está contemplado en el reglamento interno de la Cámara de Diputados.
Los interrogantes
El proyecto justicialista tiene 19 puntos, el primero de los cuales apunta a saber desde cuándo tenía conocimiento el Ministerio del acto que iba a ocurrir en el sindicato de Atilra (Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina) seccional Rosario, en desagravio por los hechos de violencia acontecidos la semana anterior en el Centro de Distribución Sancor.
Después requiere saber el conocimiento y evaluación del ministerio, de los hechos acaecidos en dicho centro de distribución; desde cuándo tenía conocimiento de que colectivos de distintos puntos de la provincia convergían sobre Rosario, en marcha hacia el sindicato; estimación de cuántos colectivos y cuánta gente convergía sobre el local sindical.
Más adelante pregunta cuándo comunicó el diputado oficialista José Tessa a la cartera que podrían producirse enfrentamientos entre grupos sindicales; cuándo notificó la conducción de Atilra la posibilidad de que haya incidentes; si tenía conocimiento de que el Ministerio de Trabajo estaba al tanto de esta información provista por grupos sindicales y qué medidas de seguridad y prevención tomaron, a los efectos de la realización del acto programado.
Los justicialistas preguntan también a Cuenca si él tenía conocimiento de la existencia de armas en los colectivos que convergían sobre la sede sindical y en este mismo local; cantidad de efectivos dispuestos para las tareas de prevención y plan de contingencia elaborado ante un eventual enfrentamiento; informe previo elaborado por inteligencia policial sobre los hechos que forman parte de esta investigación. Solicitan específicamente se presente copia escrita de dicho informe firmado por el/los investigadores responsables y actuantes.
Ante las acusaciones de “zona liberada” qué entiende el ministro por esa calificación; si se evaluó que podía suceder el enfrentamiento; si la policía tenía orden de no intervenir en ningún caso o en qué casos hacerlo.
Le preguntan cómo califica el ministro los acontecimientos; si el enfrentamiento fue premeditado o espontáneo; y con cuántos referentes de los presentes al acto en ambos grupos tomaron contacto y qué evaluación hicieron.
Buscan a un barrabrava de Newell’s
Un integrante de la barra brava de Newell’s es el principal sospechoso del asesinato de Héctor Cornejo, quien falleció anteayer luego de que se enfrentaran dos sectores gremiales de Atilra en Rosario. Este hombre de 36 años es buscado por la policía, que en la tarde de ayer realizó varios allanamientos, pero no logró dar con él. Según transcendió de la investigación, Raúl Alejandro Cazón habría sido contratado por miembros de Atilra Rosario como fuerza de choque para evitar que las 500 personas que habían arribado a la ciudad de Córdoba y Buenos Aires no tomaran el gremio. La policía también busca a otras tres personas que en las filmaciones se las ve armadas, que están prófugas.
Pero, por lo que trascendió hoy a la mañana, Cazón y su grupo no serían los únicos barrabravas contratados como “guardia de seguridad”. Fuentes policiales confirmaron a El Litoral que del otro sector (Atilra nacional) no todos eran trabajadores lecheros. En las filmaciones que tiene la jueza María Luisa Pérez Vara en su poder se aprecian según detallaron las fuentes integrantes de un sector de la barra brava de Rosario Central, denominado “Los Pillines”.
En un primer momento, los dirigentes de Atilra Rosario señalaron que Cornejo murió por una discusión que mantuvieron los integrantes de la corriente nacional del gremio con un grupo de barras de Rosario Central. Pero esta versión ya fue descartada en el marco de la investigación.
La magistrada pudo establecer que Cornejo no falleció donde lo encontraron tirado en el suelo, en Rioja al 3400, sino que el disparo que recibió en el pecho que le produjo la muerte fue en San Luis e Iriondo, en diagonal a la sede del gremio. Este dato no es menor porque se confirmaría la hipótesis de que la bala que le provocó el deceso a este trabajador lácteo cordobés provenía de la vereda en la que se halla la sede sindical.
La jueza tiene otro elemento que complica aún más a los dirigentes de Atilra Rosario: el mismo día de los enfrentamientos Pérez Vara realizó un allanamiento en el edificio de Atilra Rosario. Allí se encontraron dos revólveres calibre 38, un cañón de escopeta 16, sevillanas, fierros y bombas de estruendo.
La explicación que dio Víctor Vega, secretario general de Atilra Rosario, es que “nos teníamos que defender. Nosotros éramos 150 ó 200 y ellos eran 800”. Luego, el asesor legal del sindicato salió rápidamente a contradecir al titular del sindicato. “Atilra no contrata patovicas, no contrata mercenarios, a Atilra la defienden trabajadores”, aseguró Jorge Elizondo.