La confesión

Triple crimen de Santiago del Estero

Télam

El estudiante de abogacía juzgado por el triple crimen de su novia y sus suegros rompió hoy el silencio y habló sobre la relación sentimental que lo unía a las víctimas, aunque se negó a referirse a la masacre ocurrida en la lujosa casa de un empresario de la construcción el verano pasado.

“Carolina me amaba, nunca pensó ni me dijo que tenía intenciones de cortar nuestra relación, incluso realizamos un viaje a Tucumán para comprar anillos de compromiso”, dijo ante el tribunal José de Yebra Uñates, acusado de estrangular a su novia y de asesinar a cuchilladas a sus suegros, el empresario Carlos Alberto Curi (73) y su esposa Marcelina Bisagra (54).

De esa manera, De Yebra Uñates, que prosigue sus estudios de Derecho en la Universidad Católica de Santiago del Estero (UCSE), salió al cruce del testimonio de las amigas de Carolina Curi, quienes en audiencias anteriores aseguraron que la joven de 24 años “tenía intenciones de romper la relación sentimental” con el ahora acusado.

Tras asegurar que no es un vago y que se dedicaba “a estudiar y administrar los bienes familiares”, De Yebra Uñates se negó a responder a preguntas relacionadas al triple crimen, formuladas por el tribunal, la fiscal y la querella.

Durante la instrucción judicial, el acusado de “homicidio triplemente calificado” declaró no recordar nada de la masacre y permaneció varios meses alojado en la enfermería del Penal de Varones de Santiago del Estero por una herida de bala en un ojo, producida cuando intentó suicidarse.

De acuerdo a la acusación fiscal, De Yebra Uñates es el único autor del triple crimen.

Para la fiscalía, quedó acreditado que el joven llegó hasta la lujosa casa situada en la avenida Belgrano 733, entre las 5 y 5.20 de la madrugada, a bordo de un remís de la empresa Azul.