Para junio de 2009
La isla de Robinson Crusoe
espera a nuevos náufragos
Cuatrocientos jóvenes expedicionarios de la Ruta Quetzal BBVA visitarán el archipiélago chileno Juan Fernández, que se difundió en el mundo entero por la novela de Daniel Defoe. Alexander Selkirk, en la ficción Robinson Crusoe, vivió allí entre 1704 y 1709.
Alida Juliani
Agencia EFE
Reviviendo la novela del escritor británico Daniel Defoe, “Robinson Crusoe”, cerca de 400 expedicionarios de la Ruta Quetzal BBVA “naufragarán” el próximo junio en el archipiélago chileno de Juan Fernández, y seguirán los pasos de Alexander Selkirk, que vivió en una de sus islas entre los años 1704 y 1709.
Las aventuras del marino escocés sirvieron de fuente de inspiración a Defoe para crear el más célebre de sus personajes literarios, y rebautizaron dos islas del archipiélago: la Más Afuera, que en 1966 pasó a llamarse Alejandro Selkirk, y Más a Tierra, conocida actualmente como Robinson Crusoe, la única habitada.
A esta última, situada a unos 670 kilómetros de la costa chilena, llegará la expedición de ruteros, el próximo 22 de junio.
Durante dos días y medio, la isla duplicará prácticamente su población, cifrada en unas 700 personas, que viven concentradas en la localidad de San Juan Bautista, en la costa sureste, según explicó a EFE el alcalde del archipiélago, Fernando Sancho.
Junto a él, el director de la Ruta, el periodista y expedicionario Miguel de la Quadra-Salcedo, recordó que a pesar de que Selkirk le dio la fama mundial al lugar, fue el navegante Juan Fernández, natural de la ciudad española de Cartagena (sureste), el descubridor de las islas.
Por eso, como parte de los actos que se están organizando con motivo de la expedición, De la Quadra-Salcedo destacó el hermanamiento entre la localidad del mediterráneo español y la isla de Chile.
Los jóvenes ruteros arribarán a Robinson Crusoe desde Valparaíso, a bordo del buque de la Armada chilena “Valdivia’, y atravesarán la isla en una caminata de diez horas, durante la que podrán disfrutar de la fauna y la flora autóctonas.
Los contrastes naturales que ofrece la tierra de Juan Fernández los llevará a adentrarse en zonas áridas, atravesar otras de espesa vegetación, para finalmente penetrar un área de selva semitropical, antes de llegar al poblado de San Juan Bautista, donde acamparán dos días, en la falda del cerro El Yunque, de 980 metros de altitud.
Allí convivirán con sus habitantes, dedicados casi en exclusiva a la pesca, y con ellos aprenderán a cazar langostas, ingrediente fundamental en su mesa y su principal recurso económico.
Pero sin duda la especie animal más interesante con la que se encontrarán los jóvenes expedicionarios la constituyen los lobos marinos de dos pelos, el único mamífero endémico del archipiélago.
Junto a ellos, el colibrí, en sus dos variedades, el Picaflor Rojo y el Continental, y el Neque, un ave rapaz pariente de las lechuzas, serán los compañeros de aventuras de los integrantes de la Ruta 2009.
Desde que Juan Fernández llegó a las islas en 1574, modificando el camino existente hasta el momento al evitar las corrientes contrarias, y reduciendo así el tiempo de navegación, son muchas las leyendas que se han transmitido de generación en generación.
Entre ellas, se encuentra la que señala la existencia de un tesoro, supuestamente enterrado allí por el navegante español Juan Esteban Ubilla y Echeverría, y luego desenterrado y vuelto a enterrar por el marino inglés Cornelius Webb, consistente en 600 barriles repletos de monedas de oro.
Una rica historia
A pesar de ser una isla pequeña, Robinson Crusoe posee una gran riqueza histórica, que se plasma en el Fuerte de Santa Bárbara, construido por los españoles en 1749 como protección contra piratas y corsarios, y compuesto de seis fortines con artillería.
Además de visitar la fortaleza, los jóvenes expedicionarios se adentrarán en la Cueva de los Patriotas, que sirvió de refugio a los revolucionarios chilenos desterrados en la isla en 1814, tras el desastre de Rancagua.
En las profundidades del mar que rodea el archipiélago se esconden los restos del acorazado alemán SMS Dresden, dinamitado por su propia tripulación en la bahía de Cumberland, durante la Primera Guerra Mundial.
Chile acogerá por primera vez la expedición de la Ruta Quetzal BBVA, que en su XXIV edición visitará, además del archipiélago de Juan Fernández, ciudades como Santiago y Valparaíso.
La expedición, que reunirá a casi 300 jóvenes de 16 y 17 años, entre los meses de junio y julio de 2009, realizará la segunda parte del viaje en España por Valencia, Murcia, Andalucía, La Rioja, Madrid y las dos Castillas.




