Del jefe de la delegación en Argentina
“Para la Unión Europea es muy natural apoyar la regionalización”
El embajador Gustavo Martín Prada destacó que “hace tiempo” que Europa y Santa Fe se llevan bien. La necesidad de conocer el interior. Las enseñanzas que deja la crisis en el Viejo Continente y los desafíos hacia el Mercosur.
Mario Cáffaro
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Gustavo Martín Prada es el jefe de la delegación de la Comisión Europea en la Argentina desde hace 18 meses. Por cuestiones familiares vivió en la Argentina algunos años de la década del 60 y ahora como diplomático; antes cumplió la misma función en la India. Asturiano y simpatizante del Barcelona, estuvo en Santa Fe para firmar un programa de apoyo económico al gobierno provincial para la descentralización y avanzó con la firma de un convenio, con la Municipalidad de Reconquista.
-¿Por qué la fuerte apuesta de la Comunidad Europea al proyecto de regionalización del gobierno de Santa Fe?
- Hay una historia detrás. La Unión Europea lleva 15 años teniendo todo tipo de proyectos en la provincia de Santa Fe, que van desde los clásicos que buscan la cohesión social donde se incluyen programas en educación primaria, como por ejemplo 166 escuelas del programa nacional para la igualdad educativa, que son cofinanciadas por la Unión Europea, al igual que un número importante de comedores comunitarios, a las redes de 75 universidades de ambos continentes, o a programas de investigación donde participan 20 científicos de la provincia, en casas de estudio europeas. Tenemos un programa, el UrbAl, que está por la tercera fase, donde Rosario y otras ciudades han participado desde el inicio y con resultados muy positivos. Hace tiempo que Europa y Santa Fe se llevan muy bien y hemos comprobado que los fondos que hemos puesto en estos programas en la provincia, han dado resultados realmente muy positivos.
En cuanto a la regionalización, los objetivos de este programa se corresponden con los que tiene la Unión Europea. Existen una serie de programas que llamamos “fondos estructurales’ que hacemos entre la Unión Europea y las diferentes provincias o comunidades autónomas, en el caso de España, o landers en Holanda. Para la Unión Europea es bastante natural apoyar activamente la regionalización. Hay otro principio muy importante para nosotros que es el de subsidiariedad. Significa que todo lo que se pueda hacer en el nivel más bajo posible, es mejor que se lo haga y no en la lejanía de una administración central. Mientras no se pruebe lo contrario, lo mejor es hacer las cosas lo más cerca del ciudadano. Se responde más rápida y eficazmente al ciudadano. La idea de subsidiariedad, de cercanía, es la idea de un rol muy importante de las provincias y las regiones, principios que aplicamos todos los días en Europa y por lo tanto estamos dispuestos a apoyar.
-¿Pero el programa de la provincia compitió con otros para ser seleccionado?
-En nuestros programas siempre hay cientos de candidatos y este programa ha sido elegido, al igual que el de Reconquista. No sé por qué puede extrañar aquí. A nosotros con la experiencia que hemos tenido en Santa Fe, no nos extraña.
En el caso de las inundaciones, la Unión Europea participó bastante, pero también lo hizo en muchos otros terrenos. He hecho trabajos exitosos con discapacitados, con poblaciones marginales en Santa Fe. Hay años de experiencia positiva como el caso de UrbAl; no es casualidad que se haya elegido a Rosario como coordinadora de todas las actividades a nivel local, en el cono sur. Tampoco es casualidad que al cerrarse la etapa anterior, la conferencia final se hiciera en Rosario. Hay una larga tradición, tanto en la época en que el gobernador Binner era intendente de Rosario, como ahora con Lifschitz; tenemos muchos años de trabajo y con resultados satisfactorios.
-El gobernador Binner habla bastante con los diplomáticos acreditados en el país, lo que no parece ser una constante del gobierno nacional. ¿Se sienten aislados en Buenos Aires?
-No diría esto, pero efectivamente tenemos un diálogo muy fluido con muchos gobernadores de diferentes signos políticos. Los embajadores de la Unión Europea, cada seis meses cambian de presidencia y hacen un viaje a una provincia. Acabamos de hacer un recorrido muy positivo en San Juan y la Rioja, anteriormente habíamos estado en Chubut, próximamente estaremos en Salta. Es normal que tengamos un diálogo fluido con los gobernadores de todo signo político, pero también queríamos saber la realidad de las provincias. A veces el prisma de Buenos Aires distorsiona la visión del país y es interesante salir e ir a ver lo que está ocurriendo en el interior también.
-¿Cómo marcha la negociación entre la Unión Europea y el Mercosur?
-La negociación empezó hace diez años y estuvimos muy cerca de concluirla en el 2004. Nos faltó el último paso y desde ese momento estamos haciendo un trabajo para traducir lo que decimos ambos, que es una prioridad estratégica en algo más concreto que es retomar esta negociación. No es fácil entre otras cosas por dos motivos: el avance del proceso de integración del Mercosur y la ronda multilateral de Doha. Es una negociación importante para ambas partes, sería el primer acuerdo de libre cambio entre dos uniones aduaneras. Es un proceso estratégico, ambicioso pero complicado. Espero que en el 2009 sepamos qué ocurre en la ronda de Doha y que nos permita retomar la negociación.
El diplomático hizo hincapié en la necesidad de que los gobiernos estén cada vez más cerca del ciudadano, eje de las políticas de descentralización.
Foto: Luis Cetraro
Cláusula argentina
Prada estuvo en Santa Fe en la semana de los 25 años de recuperación democrática en la Argentina. “La Unión Europea ha seguido la recuperación y consolidación de la democracia argentina no solamente con mucho interés sino apoyándola en todo momento. Mucha gente no sabe que la Unión Europea incluye en los acuerdos con todos los países del mundo una cláusula sobre democracia y derechos humanos que muchos la llaman “Argentina’ porque fue este país quien sugirió, allá a fines de los 80, que quería en su relación con la Unión Europea un artículo 1 que fuese un apoyo claro a los derechos humanos y a la democracia. Ese ejemplo argentino ha cundido y se aplica a todos los países con los que tenemos relaciones y acuerdos. Desde esa época la Unión Europea consideró y apoyó de todas las maneras posibles a la democracia, pero también al Mercosur, y a los esfuerzos de los gobiernos argentinos para hacer frente a situaciones de crisis, de exclusión social, de aumento de la pobreza. La Unión Europea no solamente apoya la democracia argentina sino que considera que en estos 25 años esa democracia se ha consolidado y nos alegramos mucho de esto”.