DOS NOCHES DE FIESTA EN EL MONUMENTAL

Fabuloso y festivo retorno

El viernes y ayer, los Cadillacs sacudieron a miles de personas en el cierre de su Satánico Pop Tour 2008.

De la redacción de El Litoral

[email protected]

Télam

Durante dos noches consecutivas, la fiesta se apoderó de las instalaciones del estadio River Plate. Allí, después de seis años, Los Fabulosos Cadillacs regresaron para cerrar la primera parte del Satánico Pop Tour 2008. El grupo, liderado por la dupla creativa Vicentino - Flavio Cianciarulo, logró que el Monumental se viera colmado de público tanto el viernes (más de 60 mil personas) como ayer.

El sexteto que completan Sergio Rotman (saxo), Mario Siperman (teclados), Fernando Ricciardi (batería) y Daniel Lozano (trompeta) culminó, de este modo, una gira que lo condujo por México, Perú y Córdoba. En 2009, completará una agenda con más de medio centenar de shows, al también llegar a otros países latinoamericanos, a España y a Estados Unidos.

Cuando la luz del día aún mandaba en el estadio, Wallas, líder de Massacre, remató el set telonero agachándose hasta acariciar el suelo del tablado y dijo: “a ver, el escenario está caliente para los Cadillacs”. Y a las 21.45, una hora más tarde de aquella frase, el grupo armó un pogo instantáneo con la seguidilla de “Manuel Santillán, el león” y “Mi novia se cayó en un pozo ciego”. El efecto se extendió hasta “Estoy harto de verte con otros” y “El genio del dub”. Luego hubo espacio para una versión propia de “Wake up and make love with me”, de Ian Dury, tras lo cual el vocalista saludó a la masa de espectadores con la humorada “hola, hola Argenchina” (como si se tratara de un extranjero).

PURO AGITE

La visita de Pablo Lescano, a quien Vicentico presentó como “el príncipe de la cumbia argentina”, aportó al atractivo y festejado “Padre nuestro”. Enseguida y como síntesis de toda la puesta, las pantallas con imágenes en blanco y negro mostraron la luna para anunciar, justamente, el tema “Siguiendo la luna”.

El estupendo “Los condenaditos” (de la etapa más experimental y arriesgada de LFC) permitió que sus compañeros recordaran a Gerardo Toto Rotblat, fallecido en marzo pasado, y unas canciones después insistieron con el tributo, al interpretar “La luz del ritmo” (también título del CD que acompaña esta vuelta).

Otro buen pasaje se sostuvo entre “Calaveras y diablitos” y “Gallo rojo” (en homenaje al Che Guevara). Sin embargo, el tramo final exigía agite y ritmo y entonces se hicieron escuchar los imprescindibles “Gitana”, “Carnaval toda la vida” y “Mal bicho”.

Las 23 canciones repartidas en exactas dos horas dieron paso a media docena de bises, en los que se sumaron Mimí Maura (voz en “Vasos vacíos”) y Astor Cianciarulo, hijo de Flavio, de once años (batería en “Should I stay o should I go” y “Guns of Brixton”).

“Vos sabés”, “Matador” y “Yo no me sentaría en tu mesa” remataron el repertorio de temas consagrados, en lo que fue un repaso por todas las épocas de la banda, y por todos los estilos: desde la cumbia, al ska y el reggae, sin eludir el candombe, el dub y el rock and roll.

1.jpg

Vicentico estuvo al frente de un recorrido por todas las épocas de la banda, después de seis años de la separación.

Foto: Dyn