Curiosidades dantescas

El tamaño de Lucifer

Entre los datos curiosos que leemos en el libro “Poética astronómica. El cosmos de Dante Alighieri”, de Alejandro Gangui, publicado por el Fondo de Cultura Económica, figura una estimación del tamaño de Lucifer establecida por Galileo Galilei “en un par de conferencias que dictó durante el invierno boreal de 1587-1588 frente a la accademia Fiorentina sobre la estructura, la ubicación y el tamaño del Infierno de Dante. En estas lezioni Galileo muestra un profundo conocimiento de la geometría y de la Divina Comedia. Guiándose por los versos de Dante, debe primero deducir la talla de Lucifer para luego estimar las dimensiones de los diferentes círculos del reino de los condenados. De su análisis obtiene una estatura de dos mil codos florentinos para el “gigante’ Lucifer, lo que representa un poco más de un kilómetro de altura”.

La caza de brujas

En el octavo círculo del Infierno Dante coloca a los condenados por adivinación astrológica y charlatanes astrales que pretendían predecir el futuro. Sin embargo, los conocimientos de Dante en astrología eran muy firmes porque “estos conocimientos eran necesarios para orientarse en el estudio de los astros, pero no como actividad adivinatoria demoníaca o supersticiosa, sino en la forma ortodoxa en que la entendían los padres de la Iglesia, especialmente Alberto Magno y su discípulo Tomás de Aquino.

¿La Cruz del Sur?

Apenas llegado al Purgatorio Dante habla de cuatro estrellas “que sólo ha visto la primera gente”. ¿Podría tratarse de la Cruz del Sur?, pregunta Gangui. La interpretación más aceptada es que Dante quizá las conociese en forma “indirecta”, “pues el poeta era un estudioso de la obra de Ptolomeo y este último ya las había enlistado en su catálogo, no con el nombre Cruz del Sur, sino simplemente entre las estrellas de la constelación del Centauro”.

Una Edad de Oro espacial

Dante y Virgilio llegan en la cima de una montaña al Paraíso Terrenal, o Jardín del Edén, identificado con la soñada Edad de Oro de los poetas y filósofos. “En lo que podría verse como un juego “espacio temporal’ de Dante, su “geografía’ ubica ahora a la Edad de Oro no en un momento (en un tiempo) del pasado ya inaccesible para los hombres, sino en una región de la Tierra, en un punto espacial (o tal vez también en una condición del alma), en principio alcanzable por un peregrino, a condición de emprender el viaje de purificación. La Edad de Oro “espacial’ del poeta no se limita a vivir en nuestro pasado, se proyecta también a nuestro futuro...”.

El tamaño de Lucifer

Ilustración a la “Divina Comedia”, de Giovanni Di Paolo.