EN LA NOCHE DE REYES

Una tradición que se resiste a desaparecer en barrio Roma

Una tradición que se resiste a  desaparecer en barrio Roma

Baltasar, Melchor y Gaspar cumplieron una vez más con su objetivo: regalar ilusiones a grandes y chicos.

Foto: Mauricio Garín

Desde hace trece años, un grupo de vecinos y amigos de la zona realizan un recorrido para entregar obsequios. Prefieren mantener el anonimato; en este caso, la identidad está emparentada con la ternura.

DE LA REDACCIÓN DE EL LITORAL

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En muchos hogares es una tradición que está desapareciendo. Ya no hay regalos, ni siquiera brindis; la fecha -6 de enero- pone el broche a los festejos -y también a las idas y vueltas, a los gastos, encuentros especiales, expectativas- con el mandato: es hora de desarmar el árbol navideño. Sin embargo, año a año, desde hace trece años, los vecinos de barrio Roma cuentan sí o sí con una noche especial para todo el mundo: los que están acostumbrados a recibir regalos y los que -literalmente- nunca tienen una sorpresa.

Melchor, Gaspar y Baltasar arribaron primero al Hogar de Ancianos San Vicente de Paúl con su carga de regalos para los abuelos que están alojados entre esas paredes. Más tarde sorprendieron las inocencias que aguardan mejorar la salud en el Hospital de Niños. Y para cerrar la noche, antes de los descorches, en San Juan y Mendoza entregaron regalos a los chicos del barrio.

Una vez más, la estrella estuvo y los reyes pudieron verla gracias al esfuerzo mancomunado de los vecinos del barrio que esperan encantar y encantarse con esta propuesta que ya es tradición. Cada vecino lleva un regalo para su hijo y otro para alguien que lo necesita.

La propuesta surgió hace tiempo en una mesa de amigos que con nostalgia quisieron revivir épocas pasadas y esta tradición, la de los Reyes Magos. “En los años ‘60, los Reyes salían de las parroquias, recorrían los barrios a caballo y entregaban juguetes a los niños de la zona. Para quienes lo vivimos, es un recuerdo hermoso que quisimos reflotar”, dijo uno de los vecinos que insistió en no decir su nombre porque es una creación de muchos.

Lo cierto es que Melchor, Baltasar y Gaspar, una vez, más cumplieron con su objetivo de llevar una ilusión a los chicos y un afecto grande para los grandes.

Luego de cumplir con su objetivo, estos Reyes Magos se van para volver a prepararse para el año venidero. Aquellos personajes misteriosos que hacían soñar a nuestros abuelos y que, a veces, aún nos hacen soñar a nosotros se difuminan por los siglos de los siglos. Ellos, que representan la más bella mentira jamás inventada, no saben de esos inventos extranjeros que se hacen llamar Papá Noel, que tienen la figura rechoncha y manejan un trineo ridículo por estas tierras, donde nunca nieva. Ellos entregaron sus sueños e ilusiones, con la tarea cumplida.

 

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EL DATO

Magia y misterio

La magia y el misterio de la misión de Melchor, Gaspar y Baltasar, los Reyes Magos, sabios o astrólogos que guiados por la estrella de Oriente llegaron al pesebre de Belén para honrar al niño Jesús hace más de 2.000 años, perdura en el tiempo para los chicos, aunque en nuestro país ha ganado por ahora la figura de Santa Claus.