Por caminos chilenos
Transitan por el desierto de Atacama

Falta bastante. Para que venga lo mejor de esta competencia y tenga todo el condimento de un verdadero Dakar. En la toma, Sainz y su VW Touareg.
Foto: Agencia AFP
Por caminos chilenos
Transitan por el desierto de Atacama

Falta bastante. Para que venga lo mejor de esta competencia y tenga todo el condimento de un verdadero Dakar. En la toma, Sainz y su VW Touareg.
Foto: Agencia AFP
Los españoles Sainz y Comá lideran en Autos y Motos. Terranova marcha décimo y el otro argentino, Marcos Patronelli, está segundo en los Cuatriciclos.
De la redacción de El Litoral
Después de trasponer ayer las ciudades trasandinas de Valparaíso y La Serena, los participantes del Dakar Argentina-Chile 2009 encaraban en el día de hoy una de las jornadas más duras, ideadas por la organización de esta famosa competencia: unir La Serena con Copiapó, en pleno desierto de Atacama, con un total de 537 km de los cuales en 430 km podían imprimir la máxima velocidad. Allí los competidores “sentirán como que están en territorio africano”, puesto que la geografía de aquel lugar se asemeja a la lejana Senegal. Ya lo dicen los protagonistas de esta carrera: “Sortear los caminos de estos próximos tres días, será como haber superado un gran escollo en pos del objetivo: llegar a la meta final” —la que estará enclavada en plena Capital Federal, el día 18 de enero. De hecho que mañana corren entre Copiapó-Copiapó y el miércoles cruzan la cordillera de Los Andes hacia Argentina, para llegar hasta La Rioja, más precisamente a Fiambalá.
Al parcial de la víspera (el octavo de la prueba), se lo puede definir como un “gran prime por tierras de nuestro país”. Porque resultó más técnico (donde hay que manejar y cuidar los vehículos), más que fijarse en la navegación propiamente dicha. En ese tramo nuevamente el español Carlos Sainz (con la Touareg), con todo el apoyo del equipo Volkswagen volvió a imponerse. En tanto que el francés Cyril Després (KTM), hizo lo propio en Motocicleta.
Los 332 competidores —de los 500 que tomaron la salida el 3 de enero en Buenos Aires—, batallaron en los 294 km de especial. Sainz, quien retomó el liderazgo de la prueba el viernes al imponerse en la séptima fracción cuando la competencia arribó a Valparaíso, aventajó a sus compañeros de equipo, el alemán Dietter Depping por 4 minutos 2 segundos y el estadounidense Mark Miller en 4:12.
En la clasificación general, el madrileño acumuló un neto de 27 horas, 29 minutos, 59 segundos aventajando al sudafricano Giniel De Villiers (Volkswagen), por 10 minutos 57 segundos, y a Miller por 18 minutos, 05 segundos.
El otro español, Joan “Nani” Roma (Mitsubishi), terminó cuarto en la etapa y el es único piloto que puede discutir la supremacía de VW, pero está a 33 minutos 31 segundos del “Matador” en la general.
El fabricante japonés, que vino a la Argentina con los flamantes motores Diesel de competición, sufrió las bajas del nipón Hiroshi Masuoka —campeón en 2002 y 2003—, y de los franceses Luc Alphand (ya viajó a su país de origen), vencedor en 2006, y del inefable Stéphane Peterhansel, actual monarca y ganador de nueve coronas en el Dakar —6 en Motos y tres en Autos.
El que no las tuvo consigo fue el argentino Orlando Terranova, con la BMW. Problemas de pinchaduras de neumáticos y otros inconvenientes, hicieron que cayera desde el octavo al décimo puesto en la general a 1 hora 49 minutos, 48 segundos de Carlos Sainz.
Comá, Després y “Chaleco”
El francés Després (KTM) venció en Motos por delante del líder de la especialidad, el español Marc Comá y el chileno Francisco “Chaleco” López. Campeón en 2005 y 2007, Després está demostrando el porqué es un fenómeno como piloto; en el tramo cronometrado le ganó a Comá (KTM) por un minuto, 49 segundos y a López (KTM), ganador de la séptima etapa, por 2 min. 56 seg.
En la clasificación general, Comá continuó encabezando la general con 30 horas 33 minutos 15 segundos, seguido por el también francés David Frétigné (Yamaha), a 1 hora 06 minutos 28 segundos, y Després, a 1 hora 33 minutos 34 segundos. “Chaleco” López gracias al tercer lugar en la fracción, ascendió al séptimo lugar en la general con dos horas de retraso respecto a Comá.
Los argentinos: 56º) Andrés Junco (KTM); 74º) Rubén Miti (Yamaha); 111º) Andrés Memi (BMW); 123º) Eduardo Alan (KTM).
Los “grandotes”
El experimentado holandés Gerard De Rooy (Ginaf) ganó ayer la octava etapa del Dakar entre los Camiones aunque el ruso Firdaus Kabirov (Kamaz) se mantiene al frente de la clasificación general. De Rooy, que comenzó al frente en las primeras etapas de este raid argentino-chileno, se impuso en el especial de Valparaíso-La Serena para lo cual tardó 2 horas 47 minutos 33 segundos, escoltado por el ruso Vladimir Chagin (Kamaz), a un minuto y 42 segundos. Chagin, con su regularidad se mantiene segundo en la general, a sólo 3 minutos y 40 segundos de su compatriota Kabirov. El tercero en la etapa fue el checo Ales Loprais (Tatra), al llegar a 2 minutos 12 segundos de De Rooy, aunque se mantiene lejos de la punta en la general, situándose en el puesto 12.
De Rooy está tercero en la general a 17 minutos 46 segundos de Kabirov, que ayer fue quinto. El cuarto en la clasificación acumulada, el ruso Ilgizar Mardeev (Kamaz), está 3 horas 27 minutos y 22 segundos del puntero.
Patronelli, firme
El argentino Marcos Patronelli, quien interviene en la categoría Cuatriciclos, en la víspera resultó segundo, una vez concluida la octava etapa de la competencia. El piloto nacido en la localidad bonaerense de Las Flores y que el viernes entró en la historia, al ser el primer argentino que gana una etapa del Dakar, realizó el trazado en un tiempo de 4 horas, 52 minutos, 15 segundos, a casi tres minutos del vencedor del tramo, el checo Josef Machazek. Tercero llegó el francés Hubert Deltrieu a siete minutos del europeo ganador. En la general el puntero es Machazek, con un tiempo de 41 horas 11 minutos 25 segundos; 2º) Marcos Patronelli (Can-Am), a 2 horas 30 minutos 23 segundos y tercero se ubica Deltrieu, a 10 horas 1 minuto 30 segundos.
ADEMÁS
Por las dudas, “toca madera”
Le sobran pergaminos y triunfos. El dos veces campeón mundial de Rally, el español Carlos Sainz, ha ganado todo en lo que ha competido, pero tiene una deuda consigo mismo: vencer en un Dakar. Al momento es el líder de la carrera y de a poco saca ventajas a su favor. El equipo VW, para quien corre con una Touareg, lo tiene como favorito dentro del team para que sea el “Matador” quien se lleve este Dakar Argentina-Chile. Los alemanes saben (por marketing), lo que significa que el madrileño se lleve una victoria de Sudamérica. Por eso es que por ejemplo en las etapas de hoy y mañana en el desierto de Atacama, le ponen todo a su disposición. Sainz no es tan rápido entre las dunas, por eso es que la estrategia con sus otros compañeros de equipo, es que de ser posible le marquen los caminos para que el ibérico desarrolle el máximo de velocidad posible. Pero con referencia al día de ayer, Sainz así vio la jornada: “La octava etapa fue simpática y con bastantes trampas. Esta especial se parecía mucho a un rally tradicional. Son los primeros caminos que vemos. Fue muy resbaladiza y en ocasiones con bastantes trampas. Toco madera para que podamos seguir adelante como hoy (por ayer), declaró el piloto español.
LO IMPORTANTE
Sistema especial
Como sucede en el Rally por el Campeonato Mundial donde los participantes pueden, en caso de abandono, reengancharse a la carrera con una importante penalización de por medio, los organizadores del Dakar Argentina-Chile 2009, decidieron cambiar el “reglamento” y hacer lo mismo. Los que pudieron reparar sus máquinas, así lo hicieron, pero otros como el caso del cordobés Gabriel Pozzo, no llegó a tiempo con el Mitsubishi del Tango Rally Team.
EL DATO
Triplican la apuesta
Según comentan quienes siguen la carrera en todas sus etapas, en Valparaíso —lugar el sábado del único día de descanso del Dakar—, allegados a la presidenta chilena Michelle Bachelet, le habrían ofrecido a los miembros de la ASO (organizadores de la carrera), triplicar el aporte económico de ese país para que la competencia continúe en 2010. Pero... pretenden que al menos la mitad de la carrera se realice en Chile y que la largada o llegada se concrete en el país trasandino.