Quiere demostrar que pese a la poliomielitis puede conducir su auto
Quiere demostrar que pese a la poliomielitis puede conducir su auto
“Manejo hace 16 años y no me permiten seguir haciéndolo”
La poliomielitis le afectó los miembros superiores a Laura Belbey pero aprendió a conducir y obtuvo el carné. Tras varias renovaciones ahora le dicen que debe circular en un auto especial.
“Sólo quiero que me den la posibilidad de rendir en la pista de examen y demostrar que puedo”. La frase es de Laura Belbey, una mujer de 48 años que se enfermó de poliomielitis cuando tenía un año y ocho meses de vida y le quedaron secuelas en sus brazos.
Laura maneja desde 1992, cuando obtuvo por primera vez el carné de conducir en nuestra ciudad. Desde entonces y hasta hoy, lo renovó en cada vencimiento sin problemas ni cuestionamientos. Pero en mayo de 2008, cuando fue a hacer los trámites para revalidarlo una vez más, se encontró con que debía rendir nuevamente porque su carné estaba vencido. “Lo que ocurrió fue que el carné tenía domicilio en San Cristóbal, donde viví circunstancialmente, y, por desconocimiento, no había hecho la actualización del domicilio. Entonces, cuando fui a renovarlo en mayo del año pasado me dijeron que debía rendir de nuevo, o sea, empezar de cero con la tramitación, porque había caducado”, contó la mujer.
Rendir nuevamente para obtener el carné no significó ningún problema para Laura Belbey, puesto que conduce desde hace 16 años. En cuatro meses se cumplirá un año de las gestiones que inició, pero aún no lo tiene y sigue en la lucha para que, al menos, le otorguen la posibilidad de demostrar que con las secuelas que le dejó la poliomielitis en sus brazos es capaz de manejar sin problemas su vehículo.
“En la última renovación de la licencia, la de 2004, la doctora puso que yo tenía secuelas de polio en brazos. En esta oportunidad, cuando completé el formulario que me dieron, respeté lo que había puesto la médica y puse lo mismo”, refirió Laura a El Litoral. Y agregó: “Pero una vez que me recibe el médico, me dice que hay un estudio realizado por la Universidad Tecnológica Nacional según el cual cuando los miembros superiores o inferiores de una persona, ya sea por accidente o por enfermedad, pierden su funcionalidad tiene que manejar un auto con caja automática. Pero yo hace 16 años que manejo un auto con caja manual, de hecho comencé con un vehículo que no tenía asistencia hidráulica y pude hacerlo sin problemas”.
“Peregrinar por el carné”
Tras el paso por el médico, Laura fue derivada a la fisiatra Pérez, quien sugirió que se le dé la posibilidad de demostrar su capacidad para conducir en la pista de examen. Pero fue en vano: el médico optó por darle un formulario nuevo específico a la categoría F, que es para “vehículos adaptados según discapacidad”.
“Me cambió de la categoría B1, que es para conducir cualquier tipo de vehículo, a la F. Pero... ¿de qué me sirve ese carné si no tengo un auto con caja automática ni tampoco la posibilidad de comprar uno así?”, manifestó Laura.
Consultada sobre cómo se siente, refirió estar “muy mal”. “Manejar es algo de mucha utilidad para mí. Tengo 6 hijos y siempre los llevé a la escuela y a sus actividades extracurriculares. Si yo fuese otra persona no me importaría, pero me gusta hacer las cosas bien y circular bajo todas las normas”, fueron sus palabras. “Desde mayo del año pasado que no manejo y opté por caminar. En la calle veo cada maniobra y no puedo creer que no me den el carné”, acotó.
Denuncias
Cabe señalar que en la Secretaría de Derechos Humanos y recientemente en la Municipalidad, Laura Belbey radicó su denuncia. El 2 de febrero próximo tendrá una audiencia con la responsable del Inadi en Santa Fe -Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo-, Stella Vallejos.
“Sólo quiero la posibilidad de demostrar que puedo manejar un auto con caja manual, como hice siempre. En los 48 años que tengo ésta es la primera vez que me siento con un derecho coartado”, finalizó la mujer.

Laura Belbey es locutora y tiene 6 hijos. Desde hace 16 años maneja sin problemas su vehículo.
Foto: Néstor Gallegos