Cumbre en Madrid de la FAO
Elisa Santafé
AFP/EFE/EL Litoral
Con la única promesa de España de 1.000 millones de euros y la creación de una alianza mundial para la Agricultura y la Alimentación concluyó esta semana la reunión ministerial de Madrid contra el hambre, que padecen casi mil millones de personas en un momento en que la prioridad de los países ricos es la crisis.
El presidente del gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero se comprometió a aportar 1.000 millones de euros (1.299 millones de dólares) en cinco años a los países más afectados por la seguridad alimentaria.
España fue el único país en anunciar compromisos al término de la reunión de Madrid, organizada por la ONU y el gobierno español para hacer el seguimiento de la cumbre de la FAO de Roma en junio de 2008 sobre seguridad alimentaria, en un contexto de crisis económica internacional en el que los países desarrollados ven cómo sus economías caen y el desempleo se dispara. El incremento de los precios de los alimentos básicos en la primera mitad de ese año empujó el número de hambrientos en el mundo en 2008 a los 1.000 millones de personas debido.
A pesar de que el precio de los alimentos bajó levemente en los últimos meses de la mano del precio del petróleo, “el número de hambrientos está volviendo a aumentar”, alertó el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, en la clausura de la reunión.
“Los precios de los alimentos todavía son altos y un contexto de crisis económica no hará sino aumentar las cifras de personas que sufren hambre”, advirtió Zapatero.
La elevación de la demanda en China e India, el proteccionismo y la especulación -“que hay que erradicar a toda costa”, según Zapatero- son otros causantes de la crisis alimentaria. En la última cumbre de la FAO, los donantes, no tan afectados por la crisis como ahora, se comprometieron a aportar 22.000 millones de dólares, de los cuales sólo se ha hecho efectivo menos del 20 %, mientras la ayuda al desarrollo ha bajado drásticamente en las últimas dos décadas.
En Madrid, los 126 países y las ONGs asistentes dieron el visto bueno a la creación de una Alianza Mundial para la Agricultura, la Alimentación y la Nutrición que “refuerce el compromiso político” y la “rendición de cuentas de los donantes”, según la Declaración de Madrid adoptada en la víspera.
De momento, se ha abierto un “proceso de consultas” sobre la creación de este mecanismo, con el que se pretende “agilizar las ayudas que los países desarrollados han comprometido” y en el que participarían, además de los países donantes y receptores, las ONGs y el sector empresarial.
En el centro de la agenda
Zapatero subrayó que a pesar de la crisis mundial, es “fundamental volver a situar la seguridad alimentaria en el centro de la agenda internacional” por “un imperativo ético” y financiar la agricultura, que ha “sido demasiado desatendida por la comunidad internacional en los últimos 30 años” y que necesita entre 25 y 40.000 millones de dólares anuales.
El mandatario español indicó que unos 15 países con cuyos líderes conversó en los últimos meses han comprometido un total de 5.500 millones de dólares en cinco años a luchar contra el hambre, además de 1.300 millones de dólares por parte de la Unión Europea (UE).
“Lo que hace falta es dinero adicional, de una forma estable y a largo plazo, no crear nuevas burocracias”; pero además hay que cambiar políticas a medio y largo plazo en agricultura, comercio, energía, estimó el portavoz de Intermón Oxfam José Antonio Hernández.
Oxfam aplaudió la creación de la Alianza, al igual que el representante de las ONGs francesas, Ambroise Mazal, que subrayó que ayudará a coordinar “posiciones que son diametralmente opuestas” para enfrentar el hambre como la de la FAO y la Organización Mundial del Comercio (OMC).




