CEREMONIA
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La iglesia ortodoxa de Rusia entronizó al nuevo patriarca
AFP

Kirill tiene 62 años y desde 1989 estaba a cargo de la diplomacia de la iglesia en Rusia.
Foto: AFP
El Patriarca de Moscú y de Todas las Rusias, Kirill, fue entronizado el domingo en la catedral de la capital, como jefe de la Iglesia ortodoxa, en una ceremonia a la que asistió el presidente, Dmitry Medvedev, y el primer ministro, Vladimir Putin.
“¡Axios!, ¡Axios!, ¡Axios!” (“¡Es digno!”, en griego), corearon los aproximadamente 4.000 asistentes a la ceremonia, entre representantes ortodoxos, de otras confesiones, responsables políticos y creyentes reunidos en la Catedral del Cristo Salvador.
Con estas palabras, Kirill, que fue elegido el martes por el concilio eclesiásticos ortodoxo en la misma catedral, quedó formalmente entronizado como nuevo Patriarca de la Iglesia ortodoxa rusa.
Unos minutos antes, se vistió con el hábito de Patriarca y los metropolitas de Kíev y de Minsk le hicieron sentarse tres veces en el trono, conforme al rito en vigor.
Medvedev y Putin, acompañados por sus esposas con sus cabezas cubiertas por pañuelos blancos, se santiguaron bajo la impresionante bóveda de la catedral hacia la cual se elevaba el humo del incienso.
Renacimiento
Desde la caída del comunismo, la Iglesia ortodoxa ha experimentado un renacimiento espectacular en Rusia, donde se ha convertido en un pilar de la identidad nacional, ocupando el vacío que dejó el hundimiento de la ideología soviética.
Tres cuartas partes de la población rusa se declaran ortodoxos, frente a sólo un cuarto de la misma poco antes de la caída de la URSS, en 1991.
De 62 años de edad, el metropolita de Smolensk y Kaliningrado estaba a la cabeza de la diplomacia de la Iglesia en Rusia desde 1989 y se le considera abierto al mundo. Podría modernizar la comunicación de la Iglesia de Rusia, aún manteniéndose tradicionalista en el fondo, estiman los expertos.
La prensa rusa recordó tras la elección de Kirill que es el autor de la Declaración de los Derechos y las Dignidades del Hombre, que denuncia los valores liberales y que fue muy criticada por los defensores de los derechos humanos.
Los modales de Kirill, muy mediático, le distinguen sin embargo de otros dignatarios ortodoxos y le atraen los reproches de la rama más conservadora del clero ortodoxo.
El nuevo Patriarca tiene aficiones y gustos modernos, como el esquí alpino “porque esto permite superar el instinto de conservación y la debilidad humana”
No se opone a la propagación de los valores ortodoxos por los músicos de rock, de quienes resalta que “unas frases (suyas) pueden producir más efecto sobre los jóvenes que un sermón en la iglesia”.