Llegan cartas

Blanco y negro

 

Rosa H. Pérez de Malalana.

L.C. 6.102.831

Señores directores: ¿Negligencia, distracción, incapacidad para conducir un automóvil? Qué factor influyó para que el desaprensivo individuo que manejaba el auto que me atropelló el sábado 13 de diciembre próximo pasado a las 9, en la intersección de Mendoza y San Jerónimo, me abandonase lesionada en el lugar, no lo sabré. Aún no sabemos si las lesiones ocasionadas me dejarán secuelas, pero quiero agradecer a las personas que prestamente me socorrieron, llamaron al servicio de emergencias y me contuvieron hasta la llegada de la ambulancia. Gracias también al personal de guardia del Hospital J.M. Cullen, a todo el personal del sanatorio San Jerónimo, y especialmente a la Sra. Emilce Cistari, que pudo avisar a mis familiares, y acompañarme en los primeros trámites. El gesto de todas las personas que me ayudaron me lleva a reflexionar que existen seres capaces de asistir con total desinterés a quien necesita, a diferencia de quien me atropelló.