Entre 2006 y el comienzo de 2009

La construcción perdió entre 9 y 10 mil puestos de trabajo

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El boom dio paso a una fuerte contracción en este rubro. Sólo un impulso a la obra pública podría mejorar las perspectivas del sector.

Foto: Archivo El Litoral

Las expectativas de los constructores, frente a los anuncios presidenciales de inversión en ese rubro, son muy conservadoras.

José E. Bordón

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Desde el año 2006, cuando se registró en esta región el apogeo de la construcción, hasta la fecha, los trabajadores de ese rubro perdieron entre 9 y 10 mil puestos de trabajo, según datos confiados a este diario por integrantes de la conducción de la delegación local de la Cámara Argentina de la Construcción (CAC).

Lucio Franzoni (presidente) y Norberto Allaio (secretario) de la CAC Santa Fe admitieron que, a pesar de los anuncios oficiales sobre obras públicas, “las expectativas de los constructores son muy conservadoras” como consecuencia de “la gran incertidumbre acerca de la difícil situación que enfrenta no sólo nuestro país, sino también por la debacle financiera y económica mundial, de la que, seguramente, no seremos inmunes”, resaltaron.

Según explicaron, “esto va a condicionar fuertemente la inversión pública y privada, aunque el Estado nacional está en sintonía con muchas economías del mundo, tratando de sostener el consumo y la obra pública como herramientas válidas para evitar o morigerar la tan temida recesión pronosticada”.

Reconocieron, en el caso de la inversión privada: “La población se ha tornado más cautelosa a la hora de invertir, tanto sean los particulares en departamentos, o propiedades en general, como las empresas en inversiones de capital, las que se postergan hasta comprobar lo que sucederá. No debemos olvidar que el gran inversor en nuestro rubro ha sido, en los últimos años, el producido por el campo, que al perder rentabilidad y especialmente previsibilidad económica, se retrajo en la demanda, lo que se puede corroborar en la caída de ventas declaradas por las inmobiliarias”, añadió Franzoni.

Ante una consulta, Allaio apuntó que “la ocupación de mano de obra, por parte de las constructoras, disminuyó mucho cuando se terminó el Plan Nacional Federal 1, lo que produjo la caída del empleo en el sector. Por ser las viviendas construcciones de demanda intensiva de mano de obra, su ausencia tiene fuerte implicancia en la ocupación. En el sector privado también se reportó disminución en la demanda de mano de obra”, añadió.

Anuncios nacionales

Franzoni, en tanto, puntualizó sobre la situación actual del sector, a partir de los anuncios presidenciales, con una eventual inversión de 111 mil millones de pesos, con financiación de diverso origen. “Los constructores estamos alentando expectativas para este año dada la magnitud de la decisión de invertir en la actividad, pero con algunas dudas, ya que el origen de los fondos no está especificado con certeza”, sostuvo el empresario.

“Existen numerosas obras adjudicadas que no tienen inicio, puesto que están siendo pactadas con pago de anticipos. Como éstos no se hacen, aquéllas no se inician. Hay obras paralizadas por falta de pago de certificados de obras corrientes, por caso, las viales. Nosotros preguntamos por qué no se reanudan las obras paralizadas y se inician las ya contratadas en lugar de licitar otras nuevas. Todo esto nos genera fuertes dudas acerca de la forma en que se instrumentarán los anuncios presidenciales”, insistió Allaio.

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La relación con la provincia

Franzoni y Allaio no eludieron comentar la relación de los constructores con las autoridades provinciales. “Con recursos propios, la provincia está licitando algunas obras y cancelando en tiempo y forma sus obligaciones contractuales. Lamentablemente, ha dejado de licitar y contratar las que debían financiarse con recursos del Estado nacional, que no está girando las partidas adeudadas y/o prometidas, como es el caso de viviendas del Plan Federal 1, ya adjudicadas, que aún no se inician por falta de envío de los anticipos, y del Plan Federal 2, en algunos casos, licitadas pero no adjudicadas”, remarcaron. También recordaron que en el marco de la Convención Anual de la CAC, el gobernador Hermes Binner anunció inversiones en salud y educación, algunos de cuyos proyectos ya se licitaron.

“Lamentablemente, falta presupuesto”, insistieron en resaltar.

En el orden municipal, los fondos para obras “son extremadamente escasos en comparación con las necesidades de la ciudad. Ello, tanto en obras como en servicios y mantenimientos. Se licitan algunos trabajos menores con fondos propios y se atienden los pagos, pero no alcanzan a cubrir la demanda. Los fondos nacionales prometidos para algunas obras importantes no se han girado”, subrayaron los constructores.

“Institucionalmente, tenemos un buen diálogo con los gobiernos provincial y municipales. El tema recurrente — casi exclusivo— es la falta de presupuesto”, concluyeron.