Cartas de Apollinaire

José Oliva (EFE)

Las cartas que el poeta Apollinaire envió a su amante Lou durante la I Guerra Mundial han sido publicadas por primera vez en castellano en un volumen que, según la traductora, Marta Pino, “refleja la personalidad más auténtica del poeta”.

En esas cartas que Apollinaire nunca concibió como un libro para ser publicado, el autor “se vuelca con total sinceridad, hasta el punto de que cuando se publicaron en Francia ocasionaron mucho escándalo y tuvieron problemas con la censura”, dice Pino.

En “Cartas a Lou”, el autor “explora y experimenta nuevas vías literarias; son textos puramente vanguardistas que escribió mientras estaba en el frente, cuando fue movilizado voluntariamente”.

Apollinaire conoció a Lou (Geneviéve Marguerite Marie-Louise de Pillot de Coligny) en septiembre de 1914, poco antes de incorporarse voluntario al 38 Regimiento de Artillería de Campaña y de ese encuentro nació una apasionada y encendida relación amorosa.

Los poemas y las cartas en que se arroparon muestran la evolución de su relación con Lou y su exploración literaria: están los primeros caligramas, los célebres textos poéticos-ideogramáticos de Apollinaire. Pino subraya que se puede observar su experimentación poética, “desde unos poemas más clásicos, que siguen los esquemas tradicionales métricos, hasta unos poemas más libres, sin rima ni esquemas rígidos, todos integrados en las cartas”.

Las misivas son esencialmente amorosas, “con una carga muy erótica”, que permiten observar la evolución de la relación entre Apollinaire y Lou “entre las primeras, con una relación de amor cortés, y las últimas, en las que Lou acaba siendo su esclava, a la que somete”.

En los primeros contactos que mantienen durante los permisos, en su relación hay “un fuerte componente sadomasoquista”, reflejado en las cartas “a través de un lenguaje que les pertenece a ellos, con eufemismos para referirse a algunos conceptos”.

Como primer apologeta moderno del Marqués de Sade, su influencia se puede rastrear a lo largo de esta correspondencia, reconoce Pino; sin embargo también se incluyen referencias a muchos personajes del mundo de la vanguardia porque estaba en contacto con escritores y pintores como Picasso.

De la correspondencia, se deduce -según Pino- que Apollinaire “estaba convencido de la importancia de participar en la guerra, concienciado con la defensa de unos valores en juego como la libertad, las conquistas de derechos y con la idea que tenía de Europa”.

Cuando ya estaba en el frente, con una relación cada vez más precaria con Lou, “se mezclan los sentimientos de desencanto amoroso con la situación difícil en el frente e incluso de peligro de su vida”, y “al concluir la correspondencia, acaba su relación con Lou y abre otra con Madeleine Pagés”.