Tras el temporal

Para Miguel Lifschitz los piquetes son extorsivos

El intendente de Rosario dijo ayer que las protestas que se mantenían en la ciudad no respondían a demandas sociales. Los piquetes seguían ubicados en los accesos viales.

Para Miguel Lifschitz los piquetes son extorsivos

Los efectos de la fuerte tormenta continuaban sintiéndose en Rosario. La Municipalidad seguía retirando ramas y la EPE mantenía su trabajo de reacondicionamiento de redes eléctricas

Foto: Eduardo Juncos.

De la redacción de El Litoral

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Corresponsalía de Rosario

“Es una extorsión que no podemos aceptar”. Con esa frase el intendente de Rosario Miguel Lifschitz se refirió ayer a la tarde a la media docena de piquetes que persistían en Rosario, donde según manifestó el funcionario “la demanda social ya fue atendida”.

La tormenta que azotó el lunes a la noche a Rosario y a las localidades cercanas no sólo provocó daños severos en la infraestructura de la ciudad sino que también como ya ocurrió después de los dos temporales anteriores terminó en una serie de reclamos sociales que hacen visible lo que figura en los registros del Servicio Público de la Vivienda: en Rosario existen 105 asentamientos irregulares, que cada mes se nutren de 96 habitantes nuevos.

Lifschitz sentó esa posición frente a los piquetes después de reunirse con el ministro de Seguridad, Daniel Cuenca, a quien le transmitió que “ya se han atendido todas las demandas sociales y que los cortes no tienen nada que ver con un reclamo social”.

Por eso, el intendente anunció que la Municipalidad de Rosario iba a hacer una presentación judicial para “garantizar el libre tránsito y la seguridad de las personas”. “Hemos recibido muchas denuncias de automovilistas, motociclistas y vecinos que han sido robados o amenazados”, apuntó. Ayer estaban pie unos seis piquetes en distintas partes de Rosario, sobre todo en avenida Circunvalación.

Preocupación

Durante la tarde en la sede de gobernación de Rosario creció la preocupación por el nivel de violencia que se había manifestado en algunas protestas y piquetes. Llamó la atención el ensañamiento contra el Distrito Oeste, el edificio descentralizado más antiguo de la ciudad el 12 de febrero cumplirá el décimo aniversario, que está enclavado frente a villa Banana, el asentamiento más grande de la ciudad. El miércoles un grupo de manifestantes quemó cubiertas e incendió la fachada del local diseñado por el arquitecto Mario Corea Aiello. A causa de las llamas parte de los vidrios que recubren el distrito estallaron. Ayer al mediodía un centenar de manifestantes encerró con cadenas a los empleados municipales que estaban encargados de la distribución de la ayuda social.

El secretario de Gobierno, Horacio Ghirardi, aseguró que la agresión al Centro de Distrito Oeste Felipe Moré no fue protagonizado por vecinos del barrio sino por militantes políticos. “Si hay un emblema de lucha contra la pobreza es precisamente el Distrito Oeste”, afirmó.

A las 16 de ayer, un grupo de vecinos de la villa que se encuentra pegada a la ciudad universitaria, conocida como La Siberia, se trasladó hasta Pellegrini y Necochea, en pleno centro de Rosario, y cortó la arteria principal. Unos 150 vecinos incendiaron media docena de contenedores de basura en reclamo de chapas. Arrojaron botellas a los automovilistas y vecinos que reclamaban la intervención de la policía.

Desde la Municipalidad señalaron que a esa hora ya habían sido relevados todos los barrios donde la tormenta había provocado problemas en las viviendas. Tania, de la agrupación Aníbal Verón, quien está al frente del piquete en Circunvalación y 27 de Febrero, contó que “los trabajadores sociales que envía la Municipalidad distribuyen planillas en las que cada damnificado tiene que detallar los daños que provocó la tormenta en su rancho. Después, van a verificar si eso es cierto. Y siempre nos terminan dando dos chapas por persona. La gente quiere ocho, porque no sólo necesita para el techo, sino también para las paredes que en su mayoría son de cartón”.

En Rosario se viene dando un fenómeno muy particular, que se repitió durante las últimas tres grandes tormentas que azotaron la ciudad: el devastador impacto de los fenómenos meteorológicos desemboca en protestas sociales en demanda de asistencia. El crecimiento de los asentamientos y el problema habitacional en la ciudad está siempre latente, pero no es tan visible como cuando ocurre un temporal.

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ADEMÁS

Monitoreo de Griselda Tessio

“El gobierno provincial está trabajando junto al municipio brindando atención y contención”, señaló Griselda Tessio. La vicegobernadora encabezó nuevamente ayer, en Rosario, una ronda de consultas con los funcionarios provinciales responsables de las áreas de Seguridad, Protección Civil y Desarrollo Social.

Luego de la actuación tras el temporal que afectó a comunas y municipios del sur de la provincia, en el encuentro mantenido ayer se volvió a hacer un cuadro de situación de lo acontecido y prioridades para los próximos días.

En la reunión, además de Tessio, estaban presentes los ministros de Seguridad, Daniel Cuenca, y de Desarrollo Social, Pablo Farías; el subsecretario de Protección Civil, Marcos Escajadillo; el intendente de Rosario, Miguel Lifschitz; los secretarios de Gobierno, Horacio Ghirardi, y de Promoción Social, Fernando Asegurado; y el gerente de Relaciones Institucionales de la Empresa Provincial de la Energía (EPE), Raúl Stival.

En declaraciones a la prensa tras finalizar el encuentro, la vicegobernadora señaló que se debatió sobre la “puesta en valor de las acciones realizadas y las que se van a realizar” y aseguró que “el gobierno provincial está trabajando junto al municipal y a diversas instituciones, brindando atención y contención”.

Asimismo, Tessio manifestó que lo importante es “llevar tranquilidad a toda la población de Rosario, Pérez, Villa Gobernador Gálvez, Funes, y a todas las localidades que fueron afectadas por este fenómeno. Tengan seguridad de que hay presencia del Estado provincial, de los municipios y comunas, y que se está trabajando día y noche”, aseguró.

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EN NÚMEROS

105

asentamientos

irregulares tiene Rosario, según el Servicio Público de Vivienda.

23.000

familias,

unas 115.000 personas viven en esos asentamientos.

340

hectáreas

es la superficie ocupada. Representa el 5 % e las 6.300 manzanas que tiene Rosario.

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EL DATO

Custodiados

Los empleados de la Empresa Provincial de la Energía que trabajaban anoche en la subestación de Brasil y Viamonte custodiados por la policía vivieron momentos difíciles cuando, según explicaron desde la EPE, “un grupo de personas intentó sustraerles materiales (...) para reventa”.