Para no depender de la extrema derecha
Benjamin Netanyahu quiere a Livni en el gobierno israelí

Tzipi Livni, la jefa del Kadima, se niega a conformar una alianza con el encargado de formar nuevo gobierno israelí, ya que argumenta que Netanyahu se opone a la creación de un Estado palestino.
Foto: AGENCIA AFP
Haría una jugosa oferta a la líder del partido centrista Kadima para formar un Ejecutivo de coalición.
AFP-EFE
Benjamin Netanyahu, jefe del partido derechista israelí Likud, encargado de formar el próximo gobierno de Israel, propondrá a Tzipi Livni, líder del centrista Kadima, que participe en un gabinete que quiere sea “amplio” para no ser rehén de la extrema derecha.
“En virtud de los enormes desafíos que debe asumir el Estado, no hay dudas de que nuestro objetivo primordial debe ser lograr la unión” en el seno del gobierno, declaró a la prensa Netanyahu que tiene previsto reunirse esta noche con Livni.
“Esperamos lograrlo mediante el diálogo y no mediante un pulso (...) Espero un gobierno de unión que coopere con la administración (de Barack) Obama”, agregó.
Poco antes, uno de sus allegados, el diputado del Likud Sylvan Shalom, había indicado a la radio militar que el objetivo es lograr “un gobierno lo más amplio posible”.
“Cada cual debe hacer concesiones”, dijo Shalom, confiando igualmente en que el Partido Laborista del ministro de Defensa saliente, Ehud Barak, se sume al gobierno.
En las elecciones legislativas celebradas el pasado 10 de febrero, Kadima obtuvo 28 escaños (de los 120 de la Knesset) contra 27 para el Likud, que en cambio cuenta con el apoyo de 65 diputados de derecha y extrema derecha.
Netanyahu, de 59 años, rechazó los acuerdos de Oslo de 1993 entre palestinos e israelíes y se opone a la rápida creación de un Estado palestino.
El dirigente del Likud, que ya fue primer ministro de Israel, propone una autonomía ampliada a través de un “plan de paz económica” para los palestinos en Cisjordania.
El Kadima, apoyado por los 13 diputados que obtuvieron los laboristas, está a favor de un plan de paz que prevea la evacuación de decenas de miles de colonos judíos para reagruparlos en varios bloques de colonias en Cisjordania.
También quiere aplicar las disposiciones de la conferencia internacional de Annapolis (Estados Unidos) de noviembre de 2007, que estipula la creación de un Estado palestino en coexistencia pacífica con Israel.
Flexibiliza posiciones
Consciente de que un gobierno formado con la extrema derecha religiosa y laica podría tener una duración limitada y verse sometido a las presiones del nuevo gobierno de Estados Unidos, dirigido por el demócrata Barack Obama, Netanyahu debería flexibilizar su posición, dice la prensa israelí.
Según uno de sus allegados, Netanyahu podría hacer a Kadima “propuestas generosas, justas y correctas” compartiendo una cantidad similar de ministerios y confiándole la cartera de Finanzas y de Relaciones Exteriores o de Defensa.
Después de que el viernes el presidente israelí, Shimon Peres, le encomendara la formación del gobierno, Netanyahu hizo un llamamiento a la “unidad” en virtud de los “colosales desafíos” que enfrenta Israel: la crisis económica y la amenaza nuclear iraní.
Livni se reunirá con su grupo parlamentario hoy. Afirmó que quiere pasar a la oposición para “ser una alternativa” en lugar de avalar al equipo Netanyahu. Pero su entorno insiste en que debe escuchar las propuestas antes de tomar una decisión.
“Debemos escuchar a Bibi (apodo de Netanyahu) y luego decidir (...) Es importante. Se trata de saber si el camino emprendido por el gabinete permitirá seguir el diálogo con los europeos, los estadounidenses, los palestinos y Siria”, afirmó a la radio pública israelí el ministro de Integración (de Inmigración), Yaacov Edery.
En todo caso, Netanyahu tiene tiempo hasta el 20 de marzo para formar gobierno. El plazo podría ser prolongado hasta el 3 de abril.




