Al margen de la crónica

Volver a la rutina escolar

Podría decirse que éste fue el último domingo de descanso para quienes son padres y tienen uno o varios hijos en edad escolar. Es que el próximo, por más que le pese a muchos o a pocos, otra vez volverán a planchar guardapolvos y uniformes, a preparar mochilas, a lustrar zapatos, a revisar las cabelleras para que ningún piojo haga de las suyas y junto con el inicio de las clases comience un viaje de turismo por las diferentes cabecitas del aula... y un montón de cosas más.

Las clases, de no haber paro, comienzan en la provincia el 2 de marzo. Y ello, que pone muy contentos a los chicos sobre todo porque se reencontrarán con compañeros que no ven hace tiempo y tienen expectativas por saber quién será el que se siente al lado de su banco, significa para los padres retomar una rutina que, según definen, es agradable al principio pero a medida que pasan los meses se va tornando agotadora porque deben lidiar más para que sus hijos se sienten a hacer la tarea, para que retomen la prolija letra con la que escribían sus cuadernos los primeros días de clases o para que lean libros en lugar de mirar por varias horas la televisión. Al mismo tiempo, deben concurrir a las reuniones de padres y estar atentos a las notificaciones que les envían desde la instituciones educativas a través de los cuadernos de comunicaciones.

La rutina a la que conlleva el ciclo lectivo está por comenzar, y aunque se escuchen algunas quejas al respecto los padres están contentos porque saben que sus chicos no son los mismos del año pasado: están más grandes y ello tiene un gran significado. A la vez, reconocen que todo el esfuerzo que hagan en el transcurso de los años escolares, acompañando la formación educativa que proporcionan las instituciones, no será en vano sino que será muy importante en la vida de sus hijos.

A una semana del inicio de las clases, muchos padres son concientes de que se les viene una ardua y agotadora tarea pero a la vez que vale la pena porque sus hijos son pequeños hoy pero serán los hombres y mujeres de mañana. Si no se entiende a la educación como algo fundamental desde el seno familiar hay un serio problema a nivel de la sociedad, y lamentablemente en la nuestra ya se observan las consecuencias.