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AL CIERRE

 

Caos y enojo

Las filas de vehículos particulares y transportes escolares iban en aumento a medida que pasaba el mediodía, y sólo algunos lograban atravesar el corte, con las liberaciones parciales que, en la práctica, se producían cada 30 minutos.

El enojo de los conductores bloqueados también iba en aumento y hubo varios que se apearon de sus vehículos para confrontar en duros términos a los manifestantes.

El conductor de un R12 convertido en camioneta no toleró la espera y arremetió con su vehículo contra los manifestantes, a los que esquivó en una rápida maniobra. Bajo sus ruedas quedó una pancarta del Sindicato Pescadores de Santa Fe. Y -sólo por fortuna- nadie salió lastimado.

De hecho, la principal tarea del importante operativo policial dispuesto -unos 15 móviles y agentes a caballo- era tratar de que la bronca no llegase a mayores y se produjeran incidentes violentos. También intercedían en los casos de urgencia, para que los piqueteros permitiesen pasar a las personas en esa situación.

En tanto, la presencia de los pescadores del sindicato no era, visiblemente, la única. Medio centenar de manifestantes que responden a Raúl Castells -como lo exhibían a través de las identificaciones que portaban y las camisetas de Newells Old Boys y Rosario Central que vestían muchos- sumaron su solidaridad y apoyo logístico al piquete. Acompañamiento que, según estaba previsto, iba a culminar a las 14.