Un gasoducto y un tendido eléctrico no considerados en el proyecto
Interferencias en un tramo del
trazado de la autovía en Ruta 19
En el gobierno admiten que estudian variantes en los primeros 1.500 metros entre la Ruta 11 y las vías del ferrocarril, en jurisdicción de Santo Tomé. Los cambios a ejecutar demorarán trabajos y significarán un aumento en los costos.
Mario Cáffaro
La unidad de ejecución de la transformación en autovía de la Ruta Nacional 19 se encuentra abocada a resolver algunas interferencias no detectadas al momento de proyectarse la obra en los primeros mil quinientos metros del trazado, que podrían encarecer la propuesta y demorar la ejecución en ese sector.
Se trata de la presencia del gasoducto que corre por debajo de la actual traza de la ruta y de una treintena de columnas de hormigón que son el soporte del tendido eléctrico para abastecer a Santo Tomé. “Hay inconvenientes desde la progresiva 0 que es la intersección con la Ruta 11 hasta la progresiva 1.500, que es a la altura del primer cruce ferroviario”, admitió Jorge Placenzotti, titular de Vialidad provincial ante una consulta efectuada por El Litoral. La consulta al funcionario era para conocer cómo había sido definido el cruce de las Rutas 11 y 19 para presentarlo ante los lectores. Ese trazado ahora quedó en suspenso debido al necesario rediseño que se debe efectuar.
El tema no es menor y ofrece una serie de dificultades. La provincia contrató oportunamente consultoras para realizar el proyecto, que no tuvo en cuenta esos detalles en uno de los tramos más críticos que ofrece la obra, ya que es el sector donde no se efectuaron expropiaciones de terrenos. “La autovía en ese tramo se debe realizar entre el trazado y las banquinas actuales. Es un calce casi perfecto que obliga a realizar desagües entubados y aquí se presenta otro problema, que es el destino del agua. Santo Tomé debe definir a qué zona se desviará el agua de lluvia que se conducirá por esos caños”, acotó Placenzotti, quien subrayó que la decisión será consensuada con esa Municipalidad.
El gasoducto de Litoral Gas corre actualmente debajo de la Ruta 19 a un metro 50 de profundidad, como exigen las normas de seguridad. El trazado previsto para la autovía baja la cota de la rasante de la ruta unos 40 centímetros, por lo que se reduce la profundidad de los caños, violando disposiciones de seguridad. En principio, la provincia debe definir por dónde pasa el nuevo tendido y deberá hacerse cargo del costo del traslado, que demandará un tiempo durante el cual no se podrán ejecutar trabajos viales. Lo mismo sucede con la red eléctrica. Dycasa, la contratista del primer tramo, debe empezar a trabajar en ese sector en mayo, pero se lo considera prácticamente imposible por la necesidad de resolver estas interferencias.
Impacto económico
Gonzalo Saglione, subsecretario de Proyectos de Inversión y Financiamiento Externo del Ministerio de Economía, es el coordinador de la ejecución de la obra. El funcionario admitió que todavía “no está definido el impacto económico” que dichas omisiones tendrán en la obra, que es financiada en un 72 % por el Banco Mundial, mientras que el restante 28 % es aportado por la provincia, con fondos que serán luego compensados por Vialidad Nacional, ya que el trazado es de su jurisdicción.
Provincia y Dycasa discuten alternativas para la primera parte de la ruta a contrarreloj, puesto que el plan de trabajo de la contratista preveía iniciar su intervención en ese sector en las próximas semanas. “Antes de terminar el semestre tenemos que resolver el tratamiento técnico del sector”, acotó el funcionario.
Al parecer, hay otras interferencias no detectadas al momento de realizarse el proyecto, pero en el gobierno dicen que se van solucionando con el avance de los trabajos, que están a cargo de cuatro empresas en cinco sectores entre Santo Tomé y Frontera.
Todavía restan definir unos pocos trámites expropiatorios para tener totalmente liberada la traza, aunque éstos no obstaculizaron los avances. Saglione reconoce que “los cinco frentes de trabajo avanzan al ritmo previsto”. El inicio del trazado fue el 20 de mayo de 2008 y tiene un plazo de ejecución de 30 meses. En los tramos 4 y 5 las contratistas ya presentaron pedido de ampliación de tiempo debido a retrasos producidos por varias lluvias.
“Cada tramo tiene sus particularidades y cada empresa, su plan de trabajo. Lo importante es que no hay desfasajes en el plan de obras ni en la curva de inversiones. Además, los pagos están al día y con las correspondientes actualizaciones de costos”, asegura Saglione.
Recorrer la actual Ruta 19 permite observar movimiento de equipos, máquinas viales y camiones en diferentes puntos de los departamentos La Capital, Las Colonias y Castellanos y los primeros bosquejos de la futura nueva mano. La obra ocupa unos 400 trabajadores en todo su trayecto.




