Atlético de Rafaela igualó en cero con Aldosivi
Al vértigo le faltó la emoción
El equipo de Fuentes mejoró en su producción futbolística, pero no pudo vencer a Aldosivi, el equipo que hoy comparte la punta con Chacarita. Al final, hubo silbidos para el equipo, que vuelve a jugar el martes ante la CAI.
Juan Carlos Haberkon
El secreto estaba guardado en la sinceridad de Fuentes. Siempre fue así. Y si hay algo que no debe hacer este Atlético de Rafaela por estos tiempos es apartarse del camino. Debe ser sincero, sobre todo consigo mismo. Porque ya no tiene tiempo para seguir dando vueltas. Está cerca de meterse en la lucha; entonces, está bien que rescate, como lo hizo Fuentes, el DT, a sus jugadores, el valor de una postura ofensiva en su casa, escenario que no suele ser fácil para los visitantes. Está bien que se subrayen las llegadas de riesgo, las atajadas de Pablo Campodónico, el 1 rival. Pero, en todo caso, lo que no debe hacer Atlético es perder el hilo de los objetivos trazados. Si esto ocurre, se estaría engañando y eso sería un error cuando faltan 13 encuentros por jugar.
El partido tuvo vértigo, sí, es verdad. Y hubo una dosis de emoción en las llegadas a los arcos. Pero también tuvo errores conceptuales a la hora de construir el juego y a la hora de neutralizarlo también. Tampoco puede el equipo de Fuentes ignorar las flaquezas defensivas, el desorden para crear juego asociado y la impericia para abrir los espacios que permanentemente le generó la visita cuando la pelota pasó por los pies de Mariano Campodónico, uno de los mejores delanteros de la categoría, si no el mejor.
En el tramo más compacto de Atlético, el equipo tuvo solidez en el fondo, por el costado y por el centro; también, claridad en la salida y, como fue pura aceleración, por momentos sorprendió a los rivales. En el medio, hubo triangulación y los delanteros se sintieron abastecidos con pelotas que llegaban por el juego rasante.
En definitiva, fue un equipo imprevisible, por momentos. Que quiso más que Aldosivi, en el comienzo y en el final, es cierto. Tan cierto como que al principio lo hizo empujado por los mandatos que lo jerarquizan, y al final, por los mandatos de la necesidad de tapar lo malo que había pasado cuando Ferro lo goleó con cinco goles contra ninguno.
Estaba claro que Aldosivi, este de Rebotaro, no se le iba a regalar a Atlético intentando una búsqueda frenética, en masa, hacia los dominios de Capogrosso. Eso sí, le discutió la posesión de la pelota en el medio y le jugó golpe por golpe. Llegada por llegada.
Estuvo bien puesto el reparto de puntos, si se repasa lo producido por ambos a lo largo del encuentro. De un partido que fue intenso, con un epílogo eléctrico, pero que en el balance general dejó más interrogantes que certezas. Esencialmente, para Atlético. Porque, el equipo de Fuentes no puede esperar que lo salve un jugador. Ni tampoco una postura frontal ante cualquier rival. Atlético se tiene que valer por su potencial futbolístico y esta todo dicho.
Ganar el martes ante la CAI es el objetivo principal de cara a un futuro que hoy no muestra la claridad de otros tiempos.




