Para afianzar su economía

La Costa cambia sistemas productivos

El departamento Garay producirá hortalizas en forma orgánica. El desarrollo comenzará por Santa Rosa de Calchines y el prototipo productivo se extrapolará a otros distritos de la región. Contará con el asesoramiento del Mapo.

Teresa Pandolfo

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La historia de las naciones está poblada de ejemplos de personas o localidades que definen llevar adelante un determinado proyecto de vida o de trabajo para cambiar un destino por otro de superior calidad.

Éste podrá ser el caso, si prospera satisfactoriamente, de una iniciativa de la Asociación para el Desarrollo de la Costa, que con centro en el departamento Garay, llevará adelante un proyecto de producción orgánica de horticultura en Helvecia, Santa Rosa de Calchines, Cayastá, Colonia Mascías con el agregado de Arroyo Leyes. Contará con el apoyo del Movimiento Argentino para la Producción Orgánica (Mapo).

Esta iniciativa se suma a otros emprendimientos que en las últimas décadas ha llevado adelante la Costa como por ejemplo el turismo de recreación que tiene como base la belleza y posibilidades que ofrecen los cursos de agua litoraleños.

Producir de otra manera

Para explicar la propuesta productiva, estuvieron en El Litoral los señores Guillermo Oscar Vetchr, Gozalo A. Roca y Juan Carlos Scartascini, estos dos últimos presidente y gerente de Proyecto, respectivamente, de Mapo.

Vetchr explicó la iniciativa de impulsar un nuevo tipo de desarrollo de la horticultura centrado en la producción bajo los parámetros de la ecología y de la ética. Contará para ello con el asesoramiento técnico del Mapo y del Inta.

Indicó, asimismo, que era la primera vez desde que la Asociación fuera creada hace 4 años, que la entidad planifica una propuesta conjunta; antes había apoyado iniciativas aisladas. “Este proyecto -consignó- une lo público con lo privado en el desarrollo inédito de un prototipo de biorregión productiva”.

Vetchr explicó que actualmente las localidades costeras hacen producciones hortícolas pero “con graves problemas de agua y un sistema de comercialización en el cual nunca se sabe si al final se tendrá rentabilidad”.

En tanto, como la producción orgánica se debe certificar, los productores han concretado en forma conjunta una inversión de un millón de pesos para la construcción de instalaciones, que ya han sido aprobadas por el Senasa, para llevar adelante las primeras prácticas.

Otro aspecto de mucha importancia que citó Vetchr refiere al personal. “El 100 % de él tendrá cobertura legal y carácter permanente”, precisó.

En una primera etapa, en 12 hectáreas ubicadas en el distrito Santa Rosa de Calchines, se producirán 50.000 kilos mensuales de productos hortícolas orgánicos, pero dentro de este año, este “prototipo” se extrapolará a los demás distritos mencionados.

Vetchr aclaró, asimismo, que la comercialización será directa y que ya está colocada en el mercado. “No es sólo la ecología y la economía, es la oportunidad de la integración de un proyecto personal pero a la vez comunitario”, resumió.

Asesoramiento

Por su parte, Gonzalo A. Roca, de Mapo, explicó que más adelante se definirá la figura con que concretará la entidad su colaboración en el proyecto. “En este momento, hemos venido para ver cómo son los lugares, el ambiente donde se desarrolla la producción que se hace actualmente; cuál es el punto de partida y a partir de allí trazar un esquema de capacitación para los productores y los asesores de éstos. Este último aspecto es muy importante”, recalcó.

Luego, ante otra pregunta, consignó que el rédito de Mapo en esta iniciativa es el de cumplir con “su misión de educar a la gente en este esquema que cada vez más se va consolidando. Hay una conciencia muy grande de que la producción orgánica se debe desarrollar en una mayor medida, tanto por motivos ambientales ambientales como por las cuestiones sociales y de salud” (Ver nota relacionada).

Roca refiere que la población recibe permanente noticias como el cambio climático o el calentamiento global; ahora es la crisis financiera o la pobreza que “se van instalando como que no tuvieran que ver unas con otras. En cambio, a nosotros nos parece que se relacionan, que son parte del mismo problema, y que las decisiones a tomar en el futuro deberán ser más integrales.

“Este proyecto de la Costa -precisó- es de muchísimo valor porque nos parece que puede cambiar sustancialmente todo un esquema ambiental social de pobreza por uno de trabajo, de familia, de medio ambiente adecuado y que se pueda llevar en el futuro a otros lugares”.

Indicó, finalmente que Mapo no comercializa aunque en este aspecto puede aportar experiencias y capacitación. “A nuestra entidad la integran productores, gente que comercializa y junto ellos hacemos esquemas y presentaciones en distintos lugares y esa experiencia la podemos trasladar”, concluyó.

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LA CLAVE

Convenio con el Inta

El presidente del Mapo, Gonzalo A. Roca, indicó que la entidad tiene firmado un convenio con el Inta. “Muchas veces nos piden determinadas investigaciones y hacemos valer ese convenio”, dijo. Comentó que para el norte de la provincia de Buenos Aires -Pergamino, General Villegas, entre otros distrito- se concretaron 59 trabajos de investigación, que se realizaron a pedido de los productores . “En esa zona se ha formado el grupo Pampa Orgánica”, explicó.

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Gonzalo A. Roca, Guillermo Vetchr y Juan Carlos Scartascini explican la importancia creciente de la producción orgánica en el mundo.

Foto: Néstor Gallegos

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en relación

¿Qué es producción orgánica?

—¿La producción orgánica es aquella que se concreta sin la utilización de fertilizantes o implica otras condiciones además de ésa?

—Encierra muchas más condiciones. Es una base, no utilizar agroquímicos ni fertilizantes ni semillas transgénicas, precisa Roca. “Esas bases son de prohibición absoluta. Luego están los sistemas del concepto general, de lo que significa respetar el cuidado del Medio Ambiente, respetar los recursos naturales teniendo y generando biodiversidad o respecto de aumentar la fertilidad del suelo. Éstos son principios generales de la producción orgánica y a partir de allí se pueden crear los distintos sistemas.

Además, están las cuestiones relacionadas con el sistema de certificación, la naturaleza de los campos, el cumplimiento de los tiempos establecidos en las normas, la trazabilidad -que para nosotros es una herramienta, no un fin-. Igualmente, está todo lo que hace al factor humano: el trabajo en blanco, el cuidado de las instalaciones, de la salud del personal; entonces, allí tenemos conformado un sistema orgánico.

—¿Por qué la prohibición de utilizar semillas transgénicas?

—En primer lugar porque está en las normas. Hay una gran duda en todo el Movimiento Orgánico y en el mundo porque consideramos que todavía no están hechos todos los estudios, investigaciones y resultados que puedan tener estas semillas para la salud y el ambiente. Las semillas transgénicas vienen ligadas a paquetes tecnológicos que atentan contra la biodiversidad. Nosotros allí tenemos una reserva y el tiempo lo dirá. En materia de salud, todavía no se sabe los efectos, indicó el presidente del Mapo.

A partir de la “vaca loca” se profundiza una conciencia mayor en el mundo respecto de los alimentos que se tienen que dar en una condición distinta de cuando se producían no sabiendo ni cómo ni cuando se los hacía. En tanto, la producción orgánica tiene todas estas respuestas, remarca Roca.

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ADEMÁS

Mapo

El Movimiento Argentino para la Producción Orgánica (Mapo) nació hace 14 años y sus objetivos están ligados en la materia, a los temas que hacen al desarrollo de la investigación, de la información, de los mercados y a la capacitación y difusión.

Gonzalo Roca explica que ha sido fundado por personas de todo el espectro orgánico, no sólo productores. Precisa que integra a elaboradores, empresas certificadoras, entidades privada como Amigos del Suelo y públicas como el Inta. “Tratamos de estar en todo el país y en todo lugar donde haya emprendimientos que puedan adoptar el sistema de producción orgánica y capacitar para ello”, precisa.

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EL DATO

Exportación

La Argentina en 2007 exportó 120.000 toneladas de productos orgánicos y se calcula que en el 2008 superó las 150.000 toneladas. “Hay que computar lana, carnes y miel, entre otros productos”, precisaron los visitantes.