Al margen de la crónica
Paren la mano, déjennos pensar
Al margen de la crónica
Paren la mano, déjennos pensar
Marzo llegó con un vendaval de temas instalados en la opinión pública que hacen que cualquier hecho a las pocas horas parezca producido mucho tiempo atrás. El furor desatado desde el poder central para mover permanentemente la agenda desorienta no sólo a la ciudadanía sino también a los propios políticos, sociólogos y comunicadores sociales.
Si el objetivo diseñado en Olivos o en la Rosada es imponer este frenético ritmo hasta las elecciones de junio habrá que ir pensando en paliativos para evitar la intoxicación de noticias.
En los últimos ocho días, pasamos de discutir la conveniencia o no de adelantar las elecciones, instalamos la pena de muerte y una mínima coparticipación de las retenciones a la soja que enfurecieron aún más a los productores agropecuarios del país.
No está mal que la opinión pública participe en todos los debates, aunque sería más conveniente el involucramiento en temas que signifiquen alternativas para salir de la situación actual.
Por ejemplo, el debate sobre el adelantamiento de las elecciones es un tema generalmente reservado a acuerdos políticos que se resuelve con votaciones rápidas que ocupan algún mínimo espacio en los medios de comunicación. Hacer de este debate una cuestión de “todo o nada” para el gobierno parece cuanto mínimo absurdo y sin sentido.
La pena de muerte está prohibida en la Argentina tras la adhesión constitucional de nuestro país a convenios internacionales. Además, nuestro país tuvo épocas en que la pena de muerte se aplicó por pensar diferente y sin discusión en la opinión pública.
Ahora, nuevamente instalada la puja gobierno-campo, una historia vivida intensamente en gran parte del último año.
El alivio lo trae el almanaque. En las tres próximas semanas, habrá un día como feriado lo que supone un respiro en la máquina generadora y trituradora de temas.