Televisión

Llegó el final para el ciclo ER

Antonio Martín Guirado

EFE

Jueves, diez de la noche. Para muchos en EE.UU., ese día y hora ha supuesto durante 15 años una cita ineludible con su televisor. Pero este 2 de abril, el idilio toca a su fin. “ER”, una de las series estrellas de la NBC y vehículo de lanzamiento para George Clooney, baja el telón.

Creado por Michael Crichton, este programa, que atrajo a más de 30 millones de espectadores cada semana en EE.UU. entre 1994 y 1998, tiene el récord de candidaturas a los premios Emmy, los Oscar de la televisión, con 122 nominaciones. De ellas logró materializar 22, pero además se hizo con otros galardones como el Globo de Oro y el del SAG (sindicato de actores de EE.UU.).

“Es el fin de una era para la televisión”, dijo al periódico Los Ángeles Times Neal Baer, uno de los primeros guionistas y productores ejecutivos de la serie, que desaparecerá tras 331 episodios, 34.000 horas de metraje y 5.453 intérpretes a sus espaldas.

Uno de ellos es la mexicana Laura Cerón, que interpretó desde el final de la primera temporada de forma recurrente a la enfermera Chuny Márquez. “Van a faltar unas cuantas semanas para darme cuenta de que no voy a regresar”, dijo a EFE. “Uno siente melancolía y amor por lo que hicimos, es parte de nuestra vida”, agregó.

Difícil decisión

Para la NBC, decir adiós a “ER” -el nombre original de la serie, también conocida en español como “Urgencias” o “Sala de emergencias“- es despedir al que hasta ahora ha sido el último vértice de una trilogía de productos de gran éxito ubicados en la franja horaria nocturna de cada jueves. Los anteriores fueron “Hill Street Blues” y “L.A. Law”.

Por el plantel de “ER” han desfilado fugazmente actores de la talla de Kristin Davis, Kirsten Dunst, Ewan McGregor, Shia LaBeouf, Zac Efron, James Woods o Susan Sarandon, pero de su reparto principal destacan dos rostros: el de Anthony Edwards y, sobre todo, el de George Clooney (Dr. Doug Ross en la ficción).

Al igual que Denzel Washington, Bruce Willis o Will Smith, Clooney debe su éxito a la gran oportunidad que le brindó la pequeña pantalla y que le sirvió en bandeja de plata sus primeros papeles en el cine, como “From Dusk Till Down”, de Robert Rodríguez, o “One Fine Day”, junto a Michelle Pfeiffer.

El intérprete, de 47 años, abandonó la serie hace una década pero retornó en una aparición especial durante el penúltimo episodio, que registró las mejores audiencias del programa en los últimos dos años, con 10,7 millones de espectadores.

La serie, ahora protagonizada por Noah Wyle, John Stamos y Angela Bassett tras muchos cambios de reparto, fue modélica en su género y ha sido imitada hasta la extenuación posteriormente.

“La clave es la integridad y el corazón con el que está hecha”, manifestó Cerón. “Y tratar temas que son de incumbencia para la sociedad, como el sida, la inmigración ilegal o la realidad del sistema sanitario”, apuntó.

Fue uno de los primeros dramas en incorporar un lenguaje especializado, denso y ajustado al contexto clínico, un “hiperrealismo” insuflado por varios médicos que colaboraron a la hora de escribir los guiones. De hecho el propio Crichton, fallecido el año pasado, se graduó en Medicina por la Universidad de Harvard.