Hacia un nuevo orden mundial

Agencia EFE

A contrapelo de los pronósticos iniciales, el G-20 avanzaba hoy hacia acuerdos importantes respecto del incremento de los recursos del FMI, la identificación de los países que practican el proteccionismo y la lucha contra los paraísos fiscales.

Al cierre de esta edición, las distintas versiones del documento final coinciden en que también habrá una regulación más estricta del funcionamiento de los bancos y de los bonos que perciben los directivos de las entidades.

El Fondo Monetario Internacional recibirá unos 500.000 millones de dólares, que se suman a los 250.000 millones ya comprometidos por los países del G-20, recursos que serán destinados a rescatar a naciones en emergencia financiera, como los de la Europa del Este.

Fuentes oficiales del gobierno de Londres confirmaron que hay un consenso en “al menos duplicar” los recursos de los que dispondrá el Fondo Monetario Internacional (FMI) para ayudar a los países emergentes, responsables del 70 por ciento del crecimiento mundial.

En lo que se refiere a los paraísos fiscales, el G-20 se disponía a acordar sanciones para los países que no suscriban las normas de transparencia de la Ocde destinadas a luchar contra el lavado de dinero y la evasión fiscal, aunque aún debía determinarse si habría una “lista negra” de países que no cumplan con la normativa.

El secretario de Estado del Tesoro británico, Stephen Timms, dijo a la prensa que durante la primera sesión plenaria se había producido un “animado“ debate sobre la publicación de esa lista. Y agregó: “Espero sanciones para los que no se adhieran” a las nuevas normas, para después señalar que “todos están de acuerdo en que hay que mantener la presión sobre los paraísos fiscales. La era del secreto bancario ha terminado”, concluyó.

La recuperación del comercio internacional también recibirá un fuerte impulso en la cumbre de Londres con la aprobación de un paquete de unos 250.000 millones de dólares. Pero no se acordarán finalmente nuevos estímulos fiscales para impulsar la economía, como proponían Washington y Londres, y rechazaban París y Berlín.

Este capítulo se quedará con una referencia general a “hacer todo lo que sea necesario”, en la línea de la reunión preparatoria de los ministros de Economía y Finanzas celebrada a mediados del mes pasado. En este sentido, la declaración incluiría una referencia a que ya se han invertido 2 billones de dólares por parte de las diversas naciones para hacer frente a la recesión.

Novedosa puede ser la iniciativa para señalar públicamente a los países que incurren en prácticas proteccionistas.

Los jefes de Estado y de Gobierno debatieron acerca de la posibilidad de que la Organización Mundial del Comercio (OMC) tenga un mayor papel y pueda convertirse en una suerte de foro independiente internacional que controle eventuales medidas proteccionistas. Al respecto, el ministro británico de Economía, Alistair Darling, puntualizó que el compromiso de las partes apunta a dejar en claro que “quienes adopten medidas para proteger las economías deberán atenerse a las consecuencias.

“Todos los países son conscientes de que, si repetimos los errores de los años ‘30, cuando se pusieron barreras al comercio, la recesión se prolongará por años. No podemos permitir que eso vuelva a pasar. Tenemos que estar preparados para pasar a la acción donde veamos que hay proteccionismo”, añadió el ministro británico.

Sobre la regulación del sistema financiero, aseguró que hay un amplio consenso en que “el sistema de regulación y de supervisión debe ser más amplio, incluyendo los hedge funds y las agencias de calificación de riesgo”.