Llegan cartas
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Agradecimiento
María Mercedes Lequi y flia.
Señores directores: Quisiera expresar mi agradecimiento a todo el personal del Sanatorio Americano. La calidez, la atención, el trato humanitario y la profesionalidad demostrada en las siete veces que estuve internada (en un año y medio), son razones suficientes para justificar mis palabras. Hago extensivo mi agradecimiento a Laura (empleada de Pami), por su dedicación y responsabilidad en el manejo de trámites, la disposición y el cariño en el trato al paciente y a los familiares. Muchas gracias a todos y que Dios los bendiga.
P.D.: Dr. Pablo De Lia, vaya para usted mi profundo agradecimiento por todo lo que hizo y hace por mí, a pesar de no integrar actualmente el plantel de dicho sanatorio. Profesionales como usted son los que reconfortan el espíritu y rescatan lo mejor del ser humano. Muchas gracias y siga siendo, además de un médico excelente, una persona honesta y transparente como es.
Agradecimiento II
Marisa Robledo.
DNI 23.027.594
Señores directores: Tengo 36 años, soy no vidente y hacía dos años que estaba en lista de espera por un trasplante de riñón. Gracias a Dios y a los familiares de Diego Rodríguez, el 17 de marzo recibí el órgano. Hoy estoy muy bien, mi vida cambió y mucho, estoy feliz.
Estoy muy agradecida a la doctora Claudia Favale, Evelyn Casini, Luis Gaite, Mariano Arriola, Paula Dirrienzo; a las enfermeras, las mucamas y administrativas de la Clínica de Nefrología. Y a todos mis compañeros de diálisis. A mi mamá que luchó y lucha día a día, hombro a hombro conmigo. A a mis hermanas, tías, primas y sobrinos. Gracias a todos los que estuvieron y están. “Donar es vida”.