Al margen de la crónica
Aprender a interpretar la realidad
La reciente iniciativa de los alumnos que cursan quinto año en la Escuela Particular Incorporada Nº 3053 de San Javier, consistente en la realización de una encuesta que refleja la situación social en esa ciudad, es auspiciosa. En primer lugar, por la relevancia de los datos obtenidos. Esos guarismos sirvieron para evidenciar nuevamente la marcada desocupación (y subocupación) que en la actualidad aqueja a la ciudad costera, alcanzando al 60 por ciento de la población. Y para corroborar de esta forma los informes oficiales que se conocieron meses atrás.
Pero el trabajo -en el cual fueron visitados 480 hogares- arrojó otros resultados de interés. Pero ejemplo, puso de relieve que el promedio de ingresos en la ciudad (considerando todos los barrios) es de 1.207 pesos mensuales, que hay dos celulares por hogar, tres televisores cada dos viviendas, un aire acondicionado cada dos casas; una computadora cada cinco casas; un equipo de música cada dos viviendas y un teléfono fijo cada cinco hogares. En pocas palabras, una radiografía exhaustiva de cómo y en qué condiciones viven los sanjavierinos.
Otro aspecto valorable tiene que ver con el rigor puesto de relieve en la realización y en el compromiso de sus impulsores. De hecho, la escuela San Francisco Javier viene motorizando este tipo de trabajos desde el año 1995, lo que seguramente les brindó una perspectiva sumamente interesante y enriquecedora, que permite analizar cómo fueron evolucionando los guarismos en el tiempo.
Este tipo de proyectos educativos es más que interesante: no solamente porque funciona como una instancia de formación para adquirir conocimientos sólidos, sino también en la medida en que posibilita a quienes lo llevan adelante conocer mejor e involucrarse con la realidad cotidiana. Y también, dicho sea de paso, para llamar la atención a las autoridades.




