una experiencia única
una experiencia única
Expedición amazonas
A dos meses de la fecha indicada para el inicio de la aventura, en plena etapa de conformación de grupo, analizamos una serie de mitos propios de un territorio como éste: la duración del viaje, el tipo de alojamiento, el tamaño de los peces, el costo de la aventura y el temor a las altas temperaturas.
Gustavo Recce
Pescar en la cuenca Amazónica es el sueño de toda persona que se precie de ser pescador deportivo, como es el caso de los que hacemos Aires y un grupo de amigos y compañeros de aventuras, quienes estamos cada vez más cerca de cumplirlo. A exactamente dos meses de la travesía programada, el equipo comienza a intercambiar inquietudes y opiniones por lo que será seguramente una aventura distinta a las que hemos vivenciado en todos estos años, en este caso en aguas del río más grande y caudaloso del mundo.
Con el ingreso de nuestros amigos de Armería Las Colonias como auspiciantes del proyecto y proveedores oficiales de los equipos que utilizaremos la última semana de agosto, ya estamos ensayando un listado del material que debemos llevar con nosotros; con cada encuentro surgen historias de capturas - por supuesto varios relatos son de dudosa credibilidad- que prometemos superar.
Con el ánimo de contagiar al lector, en nuestra última reunión nos propusimos escribir el catálogo de aquellos mitos que se constituyen en prejuicios, y que muchas veces juegan en contra al decidir un viaje de ésta naturaleza. Por supuesto, todos tienen que ver con nuestro destino, la selva Amazónica.
Un viaje interminable
Falso. Una vez que despegamos de Ezeiza, nos separan solo 8 horas para abordar nuestro barco hotel en Manaos, punto de inicio de la aventura.
Ser profesional
Falso. La ventaja de esta travesía es que la pesca es realmente abundante. Del mismo modo, estaremos asistidos en todo momento por nuestros guías -verdaderos expertos- quienes nos ayudarán a obtener buenas piezas.
alojamiento incómodo
Falso. El barco hotel en el que permaneceremos durante 6 días es de primer nivel mundial. Camarotes impecables con baño privado y aire acondicionado, y una gastronomía de primer nivel son los aspectos destacados de la oferta. Además, la camaradería y diversión a bordo son complementos que hacen a uno sentir como en casa.
Los peces son chicos
Falso. Nos podemos encontrar con verdaderas bestias de agua dulce, piezas como las que hemos mostrado en anteriores entregas y en este caso -tucunarés de 2 a 6 Kg.- abundan, se llegan a pescar diez de ellos por jornada, y la lucha que presentan estos peces realmente hace a la pesca muy divertida.
Es caro
Falso. La expedición tiene un precio equilibrado si consideramos las características de alojamiento y pensión completa que brinda, la cantidad de jornadas y posibles canchas de pesca, propias de navegar mientras los pasajeros duermen, guías especializados, botes para cada uno de los pescadores, entre otros servicios.
Hay muchos mosquitos
Falso. Dado que el PH del agua es muy elevado, las larvas de insectos picadores no pueden prosperar en estas condiciones; por lo tanto no sufriremos los embates de tábanos ni mosquitos.
calor insoportable
Falso. Los santafesinos estamos acostumbrados a jornadas agobiantes en verano. En el Amazonas, las temperaturas para la última semana de agosto no superan en promedio los 30º; inclusive por la noche, muchas veces hay que dejar una manta a mano.

EL DATO
tacunaré
Son criaturas desafiantes, predadores territoriales típicos de la cuenca Amazónica. Las peleas de estos peces, con sus espectaculares saltos acrobáticos tratando de zafarse del señuelo son inolvidables. Por ello en nuestra próxima publicación de Aires contaremos algunas aventuras que tienen como protagonista al pez más deportivo y codiciado de Brasil, capaz de seducir a pescadores de todo el mundo.

Protagonista del Amazonas. El tucunaré, uno de los peces típicos de Brasil, capaz de seducir a pescadores de todo el mundo.
Foto: gentileza maruaga.