Estalló una furgoneta bomba en un cuartel de la Guardia Civil en España

Atentado de ETA deja 64 heridos

No hubo previo aviso del ataque como suele hacer la organización separatista vasca.

Atentado de ETA deja 64 heridos

Expertos de las Fuerzas de Seguridad del Estado recogen pruebas frente a la casa cuartel de la Guardia Civil de Burgos, que ha sufrido un atentado al explotar sin previo aviso una furgoneta bomba estacionada cerca del inmueble. La explosión causó un gran cráter en el suelo de 7 por 2 metros.

Foto: AGENCIA EFE

[email protected]

AFP-EFE-Télam

Una furgoneta bomba estalló esta mañana junto a una casa cuartel de la Guardia Civil en Burgos (norte de España) y dejó 64 heridos leves, al menos seis de ellos niños, en un atentado atribuido a la organización separatista armada vasca ETA.

Inicialmente la Guardia Civil había informado de que la explosión contra la casa cuartel, donde viven los agentes con sus familias, causó 46 heridos, de ellos cinco niños y una niña, pero el consejero regional de Sanidad, Francisco Javier Alvarez Guisasola, elevó el balance a 64 víctimas.

“Ha sido un vehículo bomba” que estalló “sobre las 4” locales (23 de ayer en Argentina), declaró un portavoz de la subdelegación del gobierno central en Burgos, provincia que linda con el País Vasco.

El delegado del gobierno español en la región de Castilla y León, Miguel Alejo, declaró a Radio Nacional de España (RNE) que “no ha habido aviso previo”, como suele hacer ETA antes de perpetrar atentados para permitir la evacuación del lugar.

Según Alejo, “hay restos que parecen ser de una furgoneta” que habría sido utilizada como vehículo bomba y que pudo venir de Francia.

La fachada del edificio fue lo más dañado por la explosión, según las imágenes emitidas por las televisiones. Los medios también dijeron que el ataque abrió un gran cráter en el suelo.

“Se trata de un gran atentado”, subrayó el ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, que destacó que ETA utilizó “una bomba de un tamaño importante” y que “buscaba víctimas mortales”, ya que en la casa dormían unas 120 personas, de ellos 41 niños.

“ETA será derrotada” y “los que cometen este tipo de atentados terminarán todos donde tienen que terminar, en la justicia y en la cárcel”, aseguró por su parte el vicepresidente tercero del gobierno, Manuel Cháves.

Los autores del atentado utilizaron unos 200 kg de explosivos, según los medios españoles, que citaron a fuentes de la investigación.

Un objetivo de ETA

La Guardia Civil es un objetivo prioritario de ETA, que en 41 años de lucha armada contra el Estado español y en favor de la independencia del País Vasco (norte) ha matado a 826 personas.

Los últimos atentados contra una casa cuartel de la Guardia Civil fueron en agosto de 2007 en la localidad vasca de Durango, donde resultaron heridos dos agentes, y en mayo de 2008 en la casa cuartel de Legutiano, también en el País Vasco, donde murió una persona.

El último atentado atribuido a ETA se produjo en la madrugada de 10 de julio, cuando un bomba estalló delante de la sede del Partido Socialista de Euskadi (PSE) en la localidad vizcaína de Durango.

El último atentado mortal de ETA fue el pasado 19 junio, cuando un policía murió al estallar una bomba colocada en su coche en Arrigorriaga, cerca de Bilbao.

La organización armada integra la lista de organizaciones terroristas de la Unión Europea (UE) y Estados Unidos.

ETA cumplió una tregua de algo más de un año, que concluyó en junio de 2007, durante la cual el gobierno socialista español de José Luis Rodríguez Zapatero intentó negociar sin éxito el fin de la lucha armada.

Tras esa tregua, ETA reanudó sus atentados y desde entonces ha matado a siete personas. Las policías española y francesa han detenido a decenas de sus miembros y a varios de sus jefes.

Hace varias semanas la organización anunció que actualmente lleva a cabo una “reflexión” para ser más “eficaz”.

En los últimos meses, ETA también ha declarado como objetivo al nuevo gobierno regional del País Vasco, que por primera vez preside un socialista -Patxi López, tras las elecciones del 1º de marzo-, después de casi 30 años de gobiernos nacionalistas.

“Los etarras enloquecieron”

El ministro de Interior español, Alfredo Pérez Rubalcaba, aseguró hoy tras el atentado de ETA contra la casa cuartel de Burgos que “los etarras han enloquecido, algo que no los hace más fuertes pero sí más peligrosos”.

“No hay que ser un experto para darse cuenta de que estamos ante un gran atentado que buscaba sin ninguna duda causar muertos”, afirmó Rubalcaba en conferencia de prensa televisada desde Burgos.

El responsable de Interior destacó que en la casa cuartel de la Guardia Civil dormían 41 niños y niñas, algo que, según él, “demuestra que no sólo es un atentado contra los funcionarios del Estado, sino que intentaban hacer daño a sus familias”.

Este hecho convierte el ataque en un acto “especialmente canalla”, subrayó Rubalcaba.

“La mejor noticia es que ya no hay nadie en los hospitales”, añadió el funcionario.

Rubalcaba sostuvo que ETA sigue una “estrategia de violencia sostenida y enloquecida” en respuesta a la pregunta de si la organización separatista pretendía con este atentado “celebrar” el 50º aniversario de su fundación.

Los autores del atentado son unos “asesinos, salvajes y enloquecidos”, enfatizó el ministro, quien trasladó en nombre del gobierno español sus condolencias a las familias afectadas.

En tanto, Rubalcaba resaltó la “coordinación exquisita” de los servicios de seguridad desde el momento en que se produjo el atentado, lo que “demuestra la voluntad unitaria de acabar con ETA”.

Por su parte, el alcalde de Burgos, Juan Carlos Aparicio, explicó que sólo 14 personas tuvieron que ser realojadas debido a las condiciones en que ha quedado su vivienda.

Atentado de ETA deja 64 heridos

La furgoneta bomba estaba cargada con más de 200 kilos de explosivo, que podría tratarse de amonitol, de efecto devastador, y utilizado por la banda en al menos cuatro ocasiones desde el año 2008. La explosión causó daños en siete de las catorce plantas de las dependencias del cuartel-residencia de la Guardia Civil en esa ciudad del norte, próxima al País Vasco.

Foto: AGENCIA EFE

Dos años de forcejeo con la Policía y la Justicia

La organización independentista armada ETA lleva dos años sumando atentados, siete de ellos mortales, al mismo tiempo que la policía y la justicia española y la francesa estrechan el cerco contra sus dirigentes y apoyos.

Estos acontecimientos le han llevado a pensar una “reflexión” para “fijar una estrategia político-armada eficaz” antes del verano boreal, según anunció la organización en mayo.

ETA, que lleva más de 40 años perpetrando atentados que han causado cientos de muertos, cumplió su última tregua entre marzo de 2006 y junio de 2007. En ese tiempo, el Ejecutivo socialista español de José Luis Rodríguez Zapatero trató en vano de iniciar una negociación para que la organización depusiera las armas.

Tras decretar el fin de esa tregua, la organización retomó la violencia con una serie de atentados que ya han dejado siete muertos.

Pero en este mismo tiempo, las policías española y francesa no han dejado de detener a decenas de miembros, sobre todo a sus dirigentes, al menos cuatro en dos años, además de descubrir varios laboratorios y escondites con documentos.

La policía describe a los nuevos dirigentes y otros miembros como cada vez más inexperimentados y desprevenidos y además ha detectado una división entre los antiguos miembros, partidarios de negociar el fin de las armas, y los nuevos, defensores de la violencia.

En este período, la Justicia española continuó persiguiendo a las formaciones políticas independentistas vascas que no condenan la violencia de ETA.

Esto ha llevado a la ilegalización de partidos, a la prohibición de presentarse a las últimas elecciones regionales, a que actualmente estén ausentes del Parlamento regional vasco y a que la izquierda vasca más radical carezca de un líder.

/// LA CLAVE

Blanco de ataques

La ciudad de Burgos donde estalló la furgoneta-bomba esta madrugada pertenece a la región de Castilla y León y ha sido escenario de varios ataques de ETA desde 1983, todos sin víctimas mortales y la mayoría vinculados con vías férreas y edificios militares.

También fue escenario de los secuestros del funcionario de prisiones José Antonio Ortega Lara (enero de 1996), que permaneció 532 días retenido en un escondrijo en Mondragón (Guipúzcoa) y del político Javier Rupérez (1979), retenido 31 días.

ETA declaró en marzo de 2005 un alto el fuego que rompió con un atentado perpetrado en la Terminal Cuatro del aeropuerto de Madrid-Barajas el 30 de diciembre de 2006, en el que murieron 2 inmigrantes ecuatorianos.