destinos
destinos
Sitios de enorme riqueza histórica, artística y paisajística formaron parte del itinerario de alumnos y ex alumnos del Liceo Municipal de Santa Fe
.
De los Apeninos a la pampa
Aprender una lengua significa también introducirse en una nueva cultura y en una nueva realidad social. Este curso en Italia presenta la singular combinación del aprendizaje del idioma con interesantes actividades culturales y la visita a lugares históricos.TEXTOS. GRACIELA DANERI.
Castelraimondo (Le Marche), Florencia, Venecia, Roma, Siena, San Gimignano, entre tantos otros sitios casi indescriptibles por su riqueza histórica, artística, paisajística, sin contar sus tradiciones ancestrales, permanecen aún vívidos en la memoria de alumnos y ex alumnos del Liceo Municipal de Santa Fe que en mayo último viajaron a la bella Italia para participar del curso 2009 de “Edulingua. Laboratorio di Lingua e Cultura Italiana”, precisamente en Castelraimondo, provincia de Macerata, en la Región de Le Marche.
Durante un mes, el grupo no sólo experimentó una verdadera inmersión en el idioma y la cultura italianos, a través de clases de lengua y gramática para distintos niveles -que se dictaban principalmente por la mañana-, sino que en horas de la tarde participaban de muestras de cine; arte; conciertos; charlas sobre la historia de la música italiana, sobre la influencia de los dialectos, sobre cómo manejan los italianos la lengua de gestos, sin olvidar la reconocida gastronomía de ese país que tanta influencia ha tenido y tiene no sólo entre los argentinos, sino también en el mundo entero.
Todas estas vivencias eran enriquecidas con excursiones culturales y de expansión y entretenimiento para conocer esos usos y costumbres que tipifican el espíritu más íntimo del ser italiano.
VACACIONES DE ESTUDIO
Este acercamiento a la italianidad, denominado “Vacanze Studio”, estuvo organizado por la cátedra de esta lengua que se dicta en el Liceo Municipal y guiado por la Prof. Susana D’Amelio, con el inapreciable apoyo y facilitación por parte de los directivos de la institución educativa y de las autoridades del Gobierno de la Ciudad de Santa Fe.
Ya en la Escuela de Lengua y Cultura de Castelraimondo los estudiantes santafesinos, de diferentes edades ellos, tuvieron la posibilidad de compartir con otros procedentes de Brasil, Bolivia, España, Georgia (ex URSS), Estados Unidos, China, Japón ..., creándose ese tipo de intercambio que favorece el conocimiento y el mejor entendimiento entre los pueblos. Y esto llevó hasta la iniciativa de realizar una cena internacional donde cada país debía concursar con la elaboración de un plato típico, ocasión en la cual los ganadores fueron los santafesinos. ¿Con qué? ¡Con un exquisito pastel de papas! Y, como no podía ser de otra manera estando en Italia, también se hicieron encuentros de “gelato party”.
VISITAS Y EXCURSIONES
En esta alternancia entre el estudio, las reuniones artísticas y sociales, no podían faltar las visitas a ciudades de arte, las excursiones a las montañas de la cadena de los Apeninos, a los “paesi e paeselli” donde todavía se reviven en espléndidos festivales las costumbres y los juegos medievales.
El cada vez más entusiasta grupo del Liceo de Santa Fe comenzó por realizar el tour para admirar Castelraimondo, enclavada en los montes apenínicos; luego visitó Macerata y San Severino (Le Marche), así como Assisi (la ciudad que vio nacer a San Francisco, el Pobrecito de Asís) y Perugia (una ciudad recorrida por los vestigios arquitectónicos de las civilizaciones etrusca, romana y de la época medieval), inolvidables ambas y situadas en la Región de Umbria, el corazón verde de Italia.
Luego, los estudiantes fueron huéspedes de Siena, donde por sus calles presenciaron el desfile, en trajes de época, de la “contrada” dell’Oca, en honor de Santa Caterina, porque justamente en el “cuore” de este barrio nació esta santa, patrona de Italia y de Europa y doctora de la Iglesia.
De allí la programación los llevó a San Gimignano, la famosa ciudad de las torres del Medioevo, con las cuales las familias más ricas de la ciudad competían para demostrar su poderío según más altas fueran las que construían. Una verdadera ciudad de arte también.
Este rico itinerario los hizo conocer los montes Sibillini; Loreto (donde según la tradición los ángeles transportaron desde Medio Oriente la Casa Santa donde vivió la Sagrada Familia en Nazareth y donde hoy está emplazado el famoso santuario) y Porto Recanati, por cuyos aires seguramente estará vagando aún el espíritu excelso y torturado de Giacomo Leopardi, nacido en la vecina ciudad del mismo nombre, y que supiera escribir: “Soy un tronco que siente y sufre”, o bien resonarán sus versos aquellos de “Las Remembranzas” (“Estrellas de la Osa, no creía/ volver, cual de costumbre, a contemplaros/ sobre el jardín paterno centelleantes/ y hablaros asomado a las ventanas/ de esta mansión en que habité de niño/ y que el término vi de mis venturas”).
ENTRE VENECIA Y EL FALò DE SAN VENANZIO
Otra infaltable excursión no podía ser otra que a Venecia, ésa de la Piazza San Marco, de los palacios reflejados en el agua, de las góndolas surcando sus canales y los viandantes atravesando sus puentes...
De vuelta en Le Marche, entre lección y lección, y en las cercanías de Castelraimondo, esta vez la aventura del conocimiento los trasladó a Camerino para presenciar el Falò (fogata) en homenaje a San Venanzio -el mártir patrono de la ciudad-, momentos en los cuales se difuminan diversos aromas, que se mezclan con los que emanan de las antiguas tabernas que sirven comidas típicas medievales, a la vez que se reviven los fastos y ecos de un glorioso pasado renacentista bajo la Signoria de los Varano. “También se cumple allí la Corsa alla Spada (la Carrera a la Espada) -una muy añeja competencia ligada a la festividad de San Venanzio, surgida en tiempos del mayor esplendor de la Signoria de Camerino-; de ella participan los llamados “terzieri” (tercios) en los que está subdividida la ciudad (Muralto, Di Mezzo y Sossalta), donde 10 atletas de cada uno de ellos, en vestimentas del Medioevo, disputan la espada y el palio, luego de haber corrido más de 1.000 m por el centro histórico. Esto da vida a la tranquilidad de la ciudad durante la semana que sigue al 18 de mayo, la cual es precedida por un fastuoso cortejo renacentista, con más de 500 participantes”, explican la Prof. D’Amelio y sus alumnos.
LA CIUDAD DE LOS MEDICI
Pero nada les era suficiente a estos alumnos del Liceo Municipal que estaban ampliando y abriendo sus horizontes a otra cultura. Y así lo entendieron los directivos de “Edulingua”: dieron un salto a Florencia, donde justo el 23 de mayo se memoraba el 511º aniversario de la muerte de Frà Girolamo Savonarola, con una ceremonia del Comune de Florencia, con la tradicional Fiorita en la Piazza della Signoria, donde se esparcen pétalos de rosa sobre las baldosas que en forma circular indican el lugar donde fueran colgados y luego lanzados al fuego Frà Girolamo y sus seguidores. “Esta ceremonia tiene su origen en la tradición que cuenta que a la mañana siguiente al suplicio, ese lugar fue cubierto de flores por parte del pueblo de Florencia. Hoy día esas flores se llevan en manifestación y se arrojan al río Arno, desde el Ponte Vecchio”, relatan la profesora y sus alumnos.
CERTIFICADOS DE ESTUDIO
Los certificados de estudio -tras los exámenes escrito y oral- fueron entregados en el magnífico Castello di Lanciano, en Castelraimondo, que fuera donado testamentariamente al Arzobispado de Camerino por la princesa Maria Sofia Giustiniani Bandini. Este castillo data de 1488 y fue mandado construir por la princesa Giovanna Malatesta da Varano, y hoy alberga una muy rica colección de arte.
Por otra parte, unas cuantas zambullidas en el mar Adriático y otras tantas exposiciones al sol sobre las doradas arenas de las playas de Rimini y Riccione, distendieron a los viajeros de tanto trajín físico e intelectual, al igual que la visita al Castello di Gradara, donde permanece vivo el recuerdo de Lucrezia Borgia, que allí supo habitar.
UNA DESPEDIDA DE PELÍCULA
Antes de tomar el avión hacia la Argentina y tras la cena de despedida en Castelraimondo, un grupo se dedicó a visitar Roma, donde pudo participar de la misa de Pentecostés y recibir la bendición papal; hizo acto de presencia en los festejos por el aniversario de la República Italiana, frente al monumento a Vittorio Emanuele II; además de observar algo muy típico: la competencia ciclística del Giro d’Italia que, por cumplir 100 años, culminó en la Ciudad Eterna.
Otros eligieron conocer, además, Nápoles, la costa amalfitana, Capri y las ruinas de Pompeya y Erculano, así como presenciar el Gran Premio de Mugello (cerca de Florencia), que tiene la importancia de la Fórmula 1, pero en moto.
Todo el grupo se sintió feliz y conforme, porque en estas Vacanze Studio aprendieron y apreciaron en vivo y en directo la realidad social, además de saber cómo manejarse con el idioma que llegaron a sentir como propio.
“Un agradecimiento muy especial tenemos para Pier Paolo Casoni, Giorgio Massei y Rosella Bellagamba, responsables de Edulingua, por la seriedad, la dedicación y el profesionalismo con que encararon tamaño emprendimiento”, finalizaron expresando la Prof. D’Amelio y los alumnos que integraron este enriquecedor viaje de estudio.
El grupo, en una pausa del curso de “Edulingua. Laboratorio di Lingua e Cultura Italiana”.
En la alternancia entre estudio, reuniones artísticas y sociales, no faltaron visitas a las principales ciudades.
Entre lección y lección, el contingente recorrió paisajes de singular belleza.
CIUDADES Y PUEBLOS CON HISTORIA
Otras de las metas fue Tolentino, ciudad de arte, y el castillo de Caldarola, que por esos días exhibía una importante muestra de pinturas del gran Caravaggio; la increíble y bellísima Gubbio (en Umbría), empinada sobre la cima de la montaña, y donde el pasado permanece intacto al punto tal de retrotraer fantasmagóricamente a los siglos XIII o XIV.
Tras una visita a las grutas de Frasassi, una de esas maravillas de la naturaleza, preñadas de estalagmitas y estalactitas, el entusiasta grupo de estudiantes enderezó sus pasos hacia el mundo de la moda (¡cómo podía permanecer ajeno a esta aventura italiana!): se metió de lleno en el Factory Store de Giorgio Armani. ¿Habrán adquirido algunos modelos o sólo se deleitaron con saber que disfrutaban del glamour que el famoso modisto representa?