Gran triunfo de Lanús en el Monumental
Salvio se robó los aplausos
Lanús, con una gran actuación de Eduardo Salvio, autor de los dos goles de su equipo, venció 2 a 1 a River Plate, en la noche del regreso de Ariel Ortega, por el partido de ida de la Copa Sudamericana.
Redacción de El Litoral
Télam
El partido se jugó ante un buen marco de público, en el estadio Monumental, con un flojo arbitraje de Sergio Pezzotta. El partido desquite de esta llave de la Copa Sudamericana se jugará el próximo 17 de septiembre, en la cancha de Lanús.
River ganaba y se preparaba, sin jugar bien, para celebrar el regreso de Ortega, pero Salvio lo dejó con las manos vacías y con muchas dudas. También fueron determinantes los cambios de Néstor Gorosito y Luis Zubeldía, porque los de Lanús encontraron respuestas y los de River sumaron más desconcierto.
En la noche fría de Buenos Aires los hinchas de River, en buen número, fueron al estadio Monumental ávidos de fútbol y para darle otra bienvenida al “Burrito” Ortega. En la primera etapa, River manejó la pelota, Ortega insinuó, pero se diluyó cuando se acercaba al área defendida por el debutante en Lanús Mauricio Caranta. Es que Cristian Fabbiani no se siente cómodo siendo la referencia de área y su fastidio se nota dentro de la cancha, transformándose por momentos en un defensor de Lanús más que en un delantero goleador. Entonces, el local sólo generó peligro con algunos remates desde fuera del área de Buonanotte, el mejor de River, y Fabbiani desperdició la única chance que tuvo al dudar cuando quedó mano a mano con Caranta.
Lanús se mostró durante todo el partido bien parado en el fondo, con un mediocampo firme y mucha movilidad en Sebastián Blanco y Eduardo Salvio, más un buen acompañamiento de los laterales, sobre todo de Arce. Y, aunque sin manejar la pelota, su histórico fuerte, el granate tuvo chances más claras que River en el primer tiempo.
Los dirigidos por Luis Zubeldía en la primera etapa tuvieron tres chances claras de gol, dos en los pies de Salvio -una pegó en el palo y la otra la salvó en el mano a mano el arquero Daniel Vega- y luego Jadson Viera con un cabezazo casi puso en ventaja a su equipo.
Para el inicio del segundo tiempo nada cambió, salvo que Ortega pasó a estar más impreciso y todo pasó a depender exclusivamente de lo que pudiera inventar Buonanotte.
A los diez minutos del segundo tiempo, Gorosito mandó a la cancha, a pedido de la gente, a Marcelo Gallardo, quien reemplazó a un repudiado por todos, los de River y Lanús, Rodrigo Archubi. Sin embargo, el ingreso del “Muñeco” Gallardo en el juego no se sintió y sólo en las pelotas paradas, con su precisión, el talentoso volante de River justificó su presencia en cancha.
Llegan las emociones
Cuando el partido parecía encaminarse hacia un empate sin goles, apareció quien hasta ese momento era uno de los peores jugadores de la cancha, Fabbiani, para establecer el 1 a 0 con una media vuelta fantástica, luego de una habilitación de Gallardo. Con el resultado adverso, Lanús fue a buscar el empate, pero se diluyó al llegar al área de River, chocando siempre con la firmeza que mostraron anoche Gustavo Cabral y Maximiliano Coronel. Y en el momento en que River se abrazaba a la victoria apareció el mejor jugador de la cancha, Salvio, para con un remate cruzado establecer la justa paridad, porque ninguno de los dos merecía quedarse con el triunfo.
River sintió el golpe e intentó una reacción, pero chocó con su realidad y más cuando otra vez Salvio, esta vez con una definición con los ojos bien abiertos al palo del arquero, luego de un pase de Biglieri, marcó un gol para sentenciar el resultado final.
La presencia de Ortega y los minutos en cancha de Gallardo no le cambiaron la cara a este River, que está a un paso de despedirse de la Copa Sudamericana, mientras que Lanús, pese a las bajas por ventas, sigue siendo un equipo de temer, que sabe a lo que juega, algo que es mucho para este fútbol argentino.




