Llegan cartas
Llegan cartas
18 años
María Cristina Pagnanelli
DNI 10.315.951
Señores directores: Asistí a la asunción de la prestigiosa actriz, directora teatral y dramaturga santafesina Marcela Cataldo como directora del Centro Cultural Provincial.
En determinado momento sentí la necesidad de expresar algunas palabras en tan emotivo y concurrido acto, y tal vez por temor o por vergüenza no lo hice. Creo que debo decirlo y utilizo este medio para ello: para los que no me conocen soy Cristina Pagnanelli, esposa de Antonio Germano, quien fuera hasta hace pocos días director de este Centro Cultural Provincial. Y si hoy todos nosotros podemos disfrutar de este espacio, es porque hace más de 18 años, cuando Antonio asumió la dirección del Centro, se encontró con que a los costados del escenario había una pared de concreto, con una pequeña puerta placa por la que sólo podía pasar una mesa y en su parte superior había un cielorraso de yeso y que con pico y maza se demolieron para dar lugar a patas, bambalinas y parrilla de luces, dejando de ser el lugar donde se hacían los sorteos de la Lotería de la provincia y transformarlo en un teatro, donde teatristas, bailarines, cantantes, artistas plásticos, magos e ilusionistas pudieran desplegar su arte. Las condiciones en las que hoy se encuentra el Centro Cultural Provincial se deben al trabajo incansable de sus empleados: Nora, Matita, Marta, Miguel, Carlitos, Marta, Alicia, Demián, Nico, Ariel, Osvaldo y un poquito así de chiquitito a Antonio. Posiblemente no sea objetiva en mi apreciación, por el vínculo que me une a él, pero sentí que en esa noche debió estar en la boca de alguien el nombre de Antonio Germano... y es en la mía. Desde ya y como se lo he expresado personalmente, el mejor de mis deseos a Marcela en su gestión al frente del Centro Cultural Provincial: ¡Merde!, como decimos los artistas.