Perdió sin atenuantes en su visita a Banfield
River no deja atrás sus penas
El millonario no tuvo alma ni identidad y cayó ayer ante Banfield por 2 a 0. En el equipo que dirige Gorosito jugaron juntos, luego de tres años, Gallardo y Ortega, con poca trascendencia.
Redacción de El Litoral
Télam
Banfield, por momentos, se pareció al que el entrenador Julio César Falcioni pudo moldear en su primera etapa en el sur: un equipo ordenado que esperó golpear en el momento justo. Y al minuto de juego ya ganaba gracias a Silva y Cabral.
River intentó salir del trance adueñándose de la pelota, y en ese contexto, a los 14 minutos, Ariel Ortega le mandó un pase a Paulo Ferrari, quien desbordó por derecha para enviar un centro a Andrés Ríos, pero el delantero cabeceó mal ante la salida de Cristian Lucchetti.
A los 15 volvieron los sobresaltos para la defensa millonaria: Walter Erviti cortó en el medio y le cedió la pelota a Marcelo Quinteros, que sacó un centro para que Silva definiera de tijera y la pelota pegara en el travesaño.
Una muestra de la falta de ideas del conjunto visitante fue un remate de Ortega a los 26 minutos, desde lejos, que se fue muy desviado.
Al Taladro le quedó un cartucho más, porque a los 32 Sebastián Fernández recibió un pelotazo al área de Sebastián Méndez que el delantero bajó con el pecho y definió ante la salida de Daniel Vega para poner el 2 a 0.
A los 42, Ortega tuvo la más clara para su equipo, pero su cabezazo tras un envío de Gallardo fue débil y pegó en el palo para terminar en las manos de Lucchetti. Los referentes de Núñez jugaron desde el inicio con la camiseta de River después de tres años, y lo hicieron de manera discreta, demostrando que les falta rodaje para estar a la altura de todo lo que se espera de ellos. Igual que el paraguayo Miguel Angel Paniagua, quien no se impuso en la zona de volantes.
Los primeros instantes del complemento se jugaron sin arcos, dentro de un dominio de pelota de River que no inquietó a Banfield, más allá de que ingresó Diego Buonanotte, quien en su primera acción individual envió un centro desde la derecha con pierna izquierda para que Cabral se llevara la pelota por delante. Poco le quedó por mostrar a River, sólo su falta de ideas, la poca visión de Néstor Gorosito para realizar las variantes y una confusión general, que hace tiempo arrastra y de la que parece, de mantener este camino, le será imposible salir.




