En Buenos Aires
Proeza médica permitió a beba
sobrevivir a hermanas siamesas
El médico Adolfo Etchegaray, director de la Unidad de Medicina Fetal del Hospital Universitario Austral, destacó hoy la inédita intervención que encabezó para lograr que una beba sobreviva a sus hermanas siamesas que padecían malformaciones congénitas.
DyN
“El objetivo era prolongar el embarazo para que la beba pudiera sobrevivir. Nos derivaron este caso que era muy raro, porque los bebés siameses estaban unidos por el abdomen y por el cráneo”, explicó Etchegaray. Esta mañana, se supo que la beba, identificada como Luisana, logró sobrevivir a sus hermanas siamesas, al nacer el 12 de agosto último.
El caso de embarazo triple compuesto de un par de siameses y de una tercera beba sana conocido hoy, es el primero, a nivel mundial, en el que se tomó una actitud activa para mejorar las chances de sobrevida del feto sano, sin agredir al bebé enfermo, en quien era inexistente la posibilidad de sobrevivir luego del parto.
Además, se trata del caso número 16 a nivel mundial, el tercero en América Latina y el primero en el país. La madre, Alejandra Sánchez, de 32 años, está casada con Hugo Chuquel, de 35, con quien tiene cinco hijos.
La pareja, de la localidad bonaerense de Capilla del Señor, comenzó a buscar un sexto hijo hasta que en enero pasado la mujer quedó embarazada. Al promediar el embarazo, la mujer fue notificada de un embarazo múltiple, pero con un bebé polimalformado. En el Hospital Austral se le diagnosticó un embarazo triple formado por un par de gemelas siamesas, que compartían corazón y cabeza, y una tercera niña, que finalmente sobrevivió.
Problemas adicionales
Etchegaray admitió que “lamentablemente no podíamos curar al bebé fusionado, pero teníamos un problema adicional. La vida del bebé sano corría un grave peligro debido a que el líquido amniótico, en el saco del siamés, iba aumentando progresivamente cada semana como consecuencia de su incapacidad de deglutir, lo cual eventualmente podría producir un parto prematuro severo”.
“La clave era tratar de encontrar una forma de reducir el riesgo de prematuridad en el feto sano, sin perjudicar al enfermo”, detalló. En julio último, durante la semana 29 de embarazo, Etchegaray dispuso la realización de un amniodrenaje para descomprimir el útero y permitir que el embarazo continuara con menos peligro.
“Lo novedoso de este caso no fue precisamente el amniodrenaje. En la gran mayoría de los pocos casos publicados en la literatura se procedió directamente a finalizar todo el embarazo, o se realizó un feticidio selectivo del feto siamés, a veces incluso produciendo la muerte del sano, de manera involuntaria”, agregó.
El 12 de agosto pasado se programó una cesárea para reducir el riesgo de complicaciones para Luisana, quien nació con un peso de 1.770 gramos. Actualmente está internada en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatológicos, a punto de recibir el alta.
Vanesa, según el nombre común elegido para las siamesas, sobrevivió media hora, lo previsto desde que se tomó conocimiento del caso.