Un retrato que despierta dudas
¿Diego Velázquez en Nueva York?
Desde hace más de medio siglo, el Museo Metropolitano de Arte conserva un autorretrato que podría ser del gran maestro del Barroco español, por su parecido con una de las figuras que aparece en el cuadro “La Rendición de Breda”. Realizan estudios para descifrar el enigma.
Agencia EFE
La ministra de Cultura de España, Ángeles González-Sinde, acudió ayer a ver la reciente pintura que el Museo Metropolitano de Arte (Met) de Nueva York ha atribuido al gran maestro español Diego de Velázquez y que será estudiada en colaboración con el Museo del Prado de Madrid.
“Es muy interesante la labor que el Metropolitan hará en colaboración con el Museo del Prado, ya que se intentará identificar la calidad del lienzo, el taller de procedencia, la época en que se pintó y si, como suponen los expertos, es un estudio de un personaje de la “La Rendición de Breda’ ”, afirmó a EFE González-Sinde.
La obra, que hasta ahora se pensaba que pertenecía a uno de los discípulos de Velázquez (1599-1660), llevaba en el museo desde 1949 y su verdadera autoría no se descubrió hasta que recientemente se sometió a una nueva limpieza y a un examen técnico que develaron la firma del artista español.
Según los responsables del prestigioso museo neoyorquino, algunos entendidos en arte han destacado durante años el parecido entre el personaje que aparece en este lienzo y una figura que Velázquez incluyó en el extremo derecho de “La Rendición de Breda” (o “Las lanzas”) y que se creyó que era un autorretrato del artista.
“Sería maravilloso si el cuadro pudiera viajar como invitado especial al Museo del Prado para que los españoles lo vean y comprueben la similitud entre ambos personajes”, señaló la ministra.
La coincidencia de las dos figuras de Velázquez alimentó la idea de que la obra que ahora ha “redescubierto” el Metropolitan fuera también un autorretrato, pues cuando el cuadro llegó hace sesenta años al museo neoyorquino fue catalogado como tal.
Sin embargo, varios estudiosos se mostraron reticentes ante esa posibilidad y la obra se catalogó finalmente como un lienzo del taller del artista sevillano.
“Los cuadros tienen una biografía y, desde el momento en que Velázquez lo pintó en su taller, la pieza se ha oscurecido y ha sido retocada a lo largo de la historia según los gustos de los clientes potenciales”, añadió González-Sinde.
Acompañada por el comisario de pintura europea del Metropolitan, Keith Christiansen, la ministra señaló que la labor de restauración sólo requirió dos horas para descubrir “el trazo verdadero de Velázquez que había sido cuestionado a principios del siglo XX a causa de las reparaciones que había sufrido el cuadro.
“Es una historia totalmente enigmática y muy bonita”, destacó González-Sinde, que se encuentra en Nueva York tras asistir a varios desfiles y así apoyar la moda española, un sector del que dijo que “crece cada año de manera exponencial en EE.UU.”.




