MARUAGA
RECREACIÓN
POCKER DE ASES
MARUAGA
RECREACIÓN
POCKER DE ASES
Últimamente, la televisión y su poder de influencia nos acercaron el póker, juego al que nos dedicábamos para distendernos al finalizar la cena, después de haber pescado todo el día. Se juntaban dos mesas, se les ataba el mantel para que corran mejor las cartas, aparecía el fichero como por arte de magia y, con una organización digna de profesionales, en 5 minutos comenzaban a rodar las cartas hasta altas horas de la noche.
La lectura, fumarse unos “puros” en la terraza del barco admirando las estrellas en las impresionantes noches amazónicas, largas charlas con la tripulación en un español mezclado con portugués, mirar películas en la tele, o el simple refugio en el aire acondicionado del salón comedor, eran las alternativas que los huéspedes del Maruaga elegíamos para terminar cada una de nuestras jornadas a bordo, en un clima de total distensión. Es el sentido de este tipo de viaje, donde se estrechan lazos de amistad y uno aprovecha para olvidarse de la rutina diaria.