Después de 13 horas de debate
Diputados votó la ley de medios
y apuran el paso por el Senado
Con la mayor parte de la oposición ausente y algunos apoyos -entre ellos del socialismo- el kirchnerismo logró media sanción para la polémica norma. Los cambios.
De la redacción de El Litoral
DyN/Télam/EFE
La Cámara de Diputados aprobó esta medianoche en general el proyecto de nueva ley de Medios, sin la presencia en el recinto de la mayoría de la oposición, que hizo fuertes cuestionamientos a la legitimidad de la sesión especial y a la modalidad utilizada por el oficialismo para sancionar la norma en poco más de quince días.
El debate se dio en un contexto de cruces de acusaciones entre oficialistas y opositores, tanto por la velocidad del tratamiento de la ley, de un lado, como por las ocultas razones para pedir una postergación de su discusión, del otro. El kirchnerismo logró 147 votos a favor frente a tres en contra. Entrada la madrugada, la Cámara Baja pasó a discutir cada uno de los artículos de la iniciativa en el debate en particular.
El oficialismo, con más de 200 modificaciones de fondo (como la prohibición a la incursión de las telefónicas y las empresas de servicios públicos en el negocio televisivo) y otras de forma, consiguió el respaldo de bloques de centro izquierda, como el SI-Proyecto Sur y Encuentro Popular y Social, hasta del socialista (que integra el opositor Acuerdo Cívico y Social).
Sabiduría
En ese sentido, al cerrar el debate, el jefe de la bancada oficialista, Agustín Rossi, dijo que la decisión de la presidenta Cristina Fernández de eliminar a las telefónicas fue “sabia” porque demostró que “no se estaba detrás de un negociado” y definió el proyecto como una norma “antimonopólica”.
También acompañaron con su voto los peronistas chubutenses, cuyo respaldo estuvo en dudas por las posiciones contra el gobierno nacional expresadas por el gobernador Mario Das Neves.
La oposición radical, el PJ disidente, la Coalición Cívica y Unión PRO resolvieron retirarse del recinto como forma de impugnar la sesión y realizó duros cuestionamientos al procedimiento usado por el oficialismo. Sin embargo, no definieron si harían una presentación judicial.
La respuesta a la oposición llegó, cerca de la medianoche, por medio de la vicepresidenta del cuerpo, Patricia Vaca Narvaja, quien sostuvo que “esta sesión goza de absoluta legitimidad”.
Contestó, también, las quejas sobre los plazos establecidos para las sesiones especiales, al apuntar: “Los tiempos de espera han sido acordados con la oposición. Aquí no hubo voluntad política de los que hoy no están para debatir una ley de consenso”, completó..
Lo que se aprobó
La nueva ley creará una comisión bicameral de control de la “autoridad de aplicación”, un Consejo Federal de Comunicación Audiovisual y la figura del defensor público de consumidores de servicios audiovisuales.
El texto establece que una empresa no puede tener más de diez licencias de radio y televisión, 14 menos que el límite actual, y que tampoco puede ser titular de un canal de TV de aire y de uno de cable en una misma localidad, uno de los puntos que mayores críticas ha provocado entre las empresas con intereses en el sector.
También crea cupos de producción local e indica que las compañías con licencias pueden tener hasta un 30 por ciento de participación extranjera, salvo que se trate de una empresa de un país que haya firmado un tratado de “reciprocidad efectiva” con Argentina, lo que habilita una participación mayoritaria de capital de origen foráneo.
El apoyo a la iniciativa aumentó después de que la presidenta anunciara el lunes la eliminación del permiso para que las empresas telefónicas entren al sistema de medios audiovisuales por medio del servicio adicional de televisión por suscripción.
El gobierno también aceptó modificaciones sobre la “autoridad de aplicación”, encargada de supervisar el funcionamiento del sector, la cual será una entidad “autárquica” dependiente del Ejecutivo, según el proyecto.
Asimismo, accedió a ampliar el número de directores de la “autoridad de aplicación” para otorgarle más representación al sector parlamentario, aunque la oposición carga las tintas en que el Ejecutivo mantendrá un mayor peso en el organismo.




