Visión de católicos y judíos

La pluralidad en la convivencia política

De la redacción de El Litoral

En la Facultad de Filosofía de la Universidad Católica de Santa Fe se realizó el simposio “Hannah Arendt: identidad y pluralidad en la convivencia política”, que despertó marcado interés. En el transcurso de la jornada expusieron el Pbro. Gerardo Galetto, rector de la UCSF, la Mgtr. Rita Novo, de la Universidad Nacional de Mar del Plata y el Dr. Paul Mendes Flohr, de la Universidad Hebrea de Jerusalén.

El padre Galetto presentó un trabajo sobre “Hannah Arendt y el proceso secularizador”, resaltando, desde el pensamiento de esta filósofa, la idea de secularización como actitud ante el mundo, como un modo de relacionarnos con él, lo que Arendt llamaba “el amor al mundo”. Afirmó que el proceso secularizador es necesario como posibilidad de reinsertar al hombre en el mundo, en la realidad socio-histórica en la que se encuentra, que es esencial al conjunto de acontecimientos y relatos que se denomina habitualmente “Revelación judeo-cristiana”.

Explicó, asimismo, de qué modo la modernidad frustró el proceso secularizador por razones filosóficas y por la actitud asumida ante la realidad, en definitiva, por un rechazo a la condición mundana, que es condición terrena y condición de criatura, contingente, finita, limitada y muchas veces impotente.

Finalmente invitó a abrir el debate a una pluralidad auténtica que también incluya las voces de quienes representan tradiciones religiosas o culturales, quienes pueden ayudar a superar un concepto demasiado estrecho de “racionalidad política”.

La Mgtr. Novo, expuso una ponencia titulada “ Identidad y narración: el ejemplo de Rahel Varnaghen”, retomando la novela de Arendt que relata la vida de esta mujer judía del siglo XVIII; esta obra constituye una suerte de introducción preliminar a las cuestiones que le habrían de preocupar a lo largo de su vida: la cuestión judía desde su perspectiva política, el problema de la asimilación, la vida como relato, el pensamiento como diálogo, la acción y la constitución del espacio público, entre otros. La Mgtr. Novo señalaba que sin un inter esse, sin actuar ante los otros en el mundo, no puede configurarse la memoria, que requiere de un pensamiento capaz de ser compartido y verbalizado con la estructura de una intriga. Es necesario el relato que, al permitir recuperar en la memoria la acción humana, ejerce una función esclarecedora impidiendo la repetición indefinida de los hechos.

Finalmente, el Dr. Mendes Flohr, quien se desempeña como catedrático de Pensamiento Judío en la Universidad Hebrea de Jerusalén y en la Universidad de Chicago, centró su exposición en un ejemplo aún más concreto acerca de la convivencia política, como lo es la convivencia entre palestinos y judíos. Retomó la idea del filósofo Martin Buber acerca de la posibilidad de pensar “una tierra para dos naciones”, la oportunidad que ofrecía este filósofo de diseñar un Estado que contenga dos naciones diversas, pero que en el ejercicio de gobierno y, a través de pequeños consejos plurales, hiciera factible la aceptación pacífica de las diversidades en la pluralidad política que, desde ningún punto de vista puede anularse.

Fue una excelente oportunidad de comprender que el reconocimiento de las diversidades culturales y religiosas alimenta y fortalece el diálogo, al mismo tiempo que permite el pensamiento crítico sobre la vida política y sobre la vida misma, las cuales son inevitable y productivamente plurales. Camino que desde la Universidad Católica de Santa Fe y su Facultad de Filosofía ha comenzado a andarse.