ENTREVISTAS CON CINCO CADENAS
Obama satura la televisión en busca
de apoyo a su plan político de salud
Barack Obama sabe que se juega mucho en esta pulseada para tratar de hacer realidad lo que fue parte de su campaña electoral.
Foto: AFP
Desde hace semanas se muestra empeñado en impulsar sus reformas sanitarias, fuertemente criticadas por la derecha norteamericana, que las considera un gasto excesivo.
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EFE
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, nunca ha sido adverso a comparecer en televisión, pero este fin de semana se superará a sí mismo al aparecer en hasta cinco programas distintos para promover la reforma sanitaria.
Obama grababa hoy en la Casa Blanca sus entrevistas con las cadenas de televisión ABC, CBS, NBC, CNN y Univisión, que se emitirán mañana en los respectivos programas de entrevistas de las emisoras.
La única excepción a esta versión mediática del milagro de los panes y los peces será la cadena Fox, de tendencia conservadora.
Además, el lunes, cuando se desplazará a Nueva York para participar en la Asamblea General de la ONU, aprovechará para participar en el programa “The Late Show with David Letterman”, en el que será el único invitado.
Esta última comparecencia es la primera de un presidente estadounidense en ese programa y evoca otra similar de Obama en un espacio con el mismo formato, “The Tonight Show with Jay Leno”, el pasado marzo, que fue un éxito de audiencia.
Esta oleada de entrevistas televisadas se complementa con las concedidas en los últimos días a una revista, Men’s Health, a una agencia de noticias y a una emisora de noticias por cable, CNBC.
Además, su presencia ha sido constante en los noticieros debido a sus diversos discursos y mitines en los últimos días para defender la reforma sanitaria, su principal prioridad legislativa y respecto de la cual la población se encuentra escéptica, a decir de las encuestas.
Otros temas
En las entrevistas, Obama tiene previsto abordar no sólo la reforma sanitaria, sino también otros asuntos de actualidad, como la situación en Afganistán, su decisión de cancelar el escudo de defensa antimisiles en Europa del Este concebido por la Administración Bush (2001-2009) o la marcha de la economía.
Esta estrategia de comunicación de la Casa Blanca, que quizás se podría resumir como “persuasión por saturación”, ha hecho que comiencen a surgir las conjeturas acerca del inicio de una “fatiga de Obama” entre los ciudadanos.
La Casa Blanca asegura que no. En su rueda de prensa de hoy, el portavoz presidencial, Robert Gibbs, sostuvo que “los estadounidenses entienden los grandes desafíos que afronta este país y quieren oír cómo el presidente los está acometiendo”.
La idea, explicó, es llegar al mayor número de gente posible para difundir el mensaje.
Otros funcionarios apuntan que la audiencia actual de televisión está tan fragmentada que, para alcanzar el mismo número de espectadores que se hubieran tenido con una sola emisora hace veinte años, “ahora hay que hacer todos los programas de entrevistas de los domingos, muchos noticieros y programas nocturnos”, explicó el subdirector de Comunicaciones de la Casa Blanca, Dan Pfeiffer.
Que Obama mantiene el “tirón” entre el público lo ponen de manifiesto las encuestas, que indican que el presidente sigue siendo popular. Una media de sondeos elaborada por la cadena CNN y hecha pública hoy indica que el mandatario cuenta con una popularidad del 55 por ciento, una cifra respetable.
No obstante, eso representa una caída cercana al 15 por ciento desde que llegó al poder, uno de los descensos más pronunciados de un presidente en sus primeros tiempos.
El jefe de Estado ha sido objeto también de duros ataques personales por parte de manifestantes republicanos, que el último sábado celebraron en Washington una concentración frente al Capitolio para acusarlo de “socialista”.
Y la semana pasada, un congresista republicano lo tildó de mentiroso cuando, en un discurso ante el Congreso, aseguró que los inmigrantes indocumentados no se beneficiarán de la reforma sanitaria.
En su columna semanal en el periódico The Wall Street Journal, el ex asesor político del presidente George W. Bush, Karl Rove, aseguraba que “Obama aparecerá en cinco programas de televisión el domingo. Es posible que empleara mejor su tiempo rezando por más apoyo del público”.
su presencia ha sido constante en los noticieros debido a sus diversos discursos y mitines
Optimista ante la reunión del G-20
El presidente de EE.UU., Barack Obama, anticipó hoy que la reunión del G-20 la próxima semana en Pittsburgh (Pensilvania) será una oportunidad para resolver la crisis financiera mundial.
En su habitual discurso de los sábados, Obama recordó que la reunión anterior de las 20 naciones más desarrolladas, realizada en abril en Londres, sorprendió al mundo en el momento más álgido de la crisis.
Esa crisis ha requerido una cooperación internacional sin precedentes, con el objeto de dar un nuevo impulso a las economías del mundo y “ayudar a romper la espiral descendente que envolvió a todos nuestros países”, señaló.
Obama manifestó que la cumbre de la próxima semana servirá también para revisar las medidas que han tomado todos los países de manera conjunta y separada “para quebrar la espalda de esta crisis económica”.
Añadió que, como resultado de esas medidas, “ahora podemos decir que hemos detenido nuestra caída libre económica”.
Pero también advirtió que “detener la hemorragia no es suficiente. Nuestro trabajo está lejos de haber terminado. Sabemos que todavía hay mucho por hacer en nuestro país para crear una economía que produzca buenas fuentes de empleo para los que buscan trabajo”.
El presidente de EE.UU. señaló, además, que es mucho lo que EE.UU. y los demás países deben hacer para fortalecer las normas que rigen los mercados financieros con el fin de “asegurar que nunca más nos volvamos a encontrar en la precaria situación en la que nos hallábamos hace apenas un año”.
Que no investigue las torturas
Siete ex directores de la CIA han pedido al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, que detenga las investigaciones sobre las torturas perpetradas por agentes de la Agencia Central de Inteligencia durante el mandato de George W. Bush. Los siete ex máximos responsables de la CIA, tres de ellos bajo el mandato del propio George W. Bush, remitieron este viernes una carta a Obama en la que sostienen que las investigaciones podrían desanimar a los agentes en el empleo de tácticas agresivas en la obtención de información en la lucha contra el terrorismo.